(Video) La patrullera apaleada quiso retener a los carteristas a pesar de los golpes

Koraima, la joven patrullera agredida la semana pasada en el metro de Barcelona, prefirió seguir recibiendo golpes a dejar escapar a sus agresores, dos conocidos carteristas del suburbano barcelonés.

Koraima no se rindió. A pesar de los golpes que estaba recibiendo por parte de dos carteristas, a quienes acababa de frustrar un hurto, la joven patrullera de 22 años prefirió retener a los dos delincuentes, esperar a que llegaran los Mossos y seguir siendo apaleada a dejarlo escapar.

Como se ve en el vídeo que ha facilitado Patrulla Ciudadana a eltaquigrafo.com, Koraima es atacada por los dos carteristas, de nacionalidad chilena, en lo que se convierte en una batalla de puñetazos, golpes y patadas.

El hombre atacó a Koraima incluso con una de sus zapatillas, le tiró reiteradas veces del pelo y la golpeó con fuerza en la cara y la cabeza. A pesar de los duros golpes, la joven seguía chillando que sus agresores eran dos carteristas y los fue persiguiendo para que no abandonaran la estación.

Un agente de seguridad privada también recibió los golpes del carterista que, enfurecido por no haber podido cometer el robo, apaleaba sin descanso a la joven Koraima.

Entre la L2 y la L4 de Paseo de Gracia

Como adelantó eltaquigrafo.com, este caso ocurría justo el jueves de la semana pasada, cuando la joven Koraima, patrullera ciudadana del metro de Barcelona —junto con el grupo coordinado por Eliana Guerrero— viajaba en la L2 del suburbano barcelonés y detectó la presencia de dos carteristas chilenos, un hombre y una mujer, a punto de perpetrar un hurto a una señora mayor.

Observó como la pareja de ladrones rodeaba a una mujer mayor que llevaba el bolso abierto y, antes de que pudieran perpetrar el robo, la joven aconsejó a la señora que cerrara el bolso «porque últimamente había mucho carterista por el metro».

La carterista, aun sin haber sido acusada de nada, se dio por aludida y empezó a chillar a la joven Koraima. Al bajarse en Paseo de Gracia, tan solo una parada después, la patrullera «fuera de servicio» y su cuñada avisaron al conductor de la presencia de reincidentes para que avisara por megafonía.

Tras los dicho, vieron como el carterista trataba de tomarles una fotografía, pero las puertas se cerraron y ambas reemprendieron su camino.

En su camino de transbordo entre una línea y la otra, Koraima y su cuñada fueron atacadas violentamente por la espalda. De repente, escucharon gritos y la joven recibió un fuerte puñetazo por la espalda. Eran los carteristas, con la intención expresa de agredirlas. La joven ha tenido que pedir la baja laboral como consecuencia de las magulladuras que sufre por todo el cuerpo.

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