Unidas trincamos o los rojillos de salón

Repito mi sentimiento en contra de la monarquía española, pero ¿alguien se imagina una república presidida por cualquiera de los actuales políticos? ¡Sería terrible!

Ricardo Gómez de Olarte

El rey se ha pirado, viva el Rey. Parafraseo el dicho de “El rey ha muerto, viva el Rey” referido a cuando un monarca fallece y lo sucede uno nuevo. Nada cambia en ese sentido y todo puede cambiar. Felipe V, primer Borbón español obtuvo el trono tras la guerra de sucesión (que no de secesión como pretenden los indepes, ya que los catalanes apoyaron al Austria frente al Borbón, pero unos y otros querían un rey en su país: España). Fue un rey que defendió los intereses españoles frente a los de su país de origen, Francia e inició tímidas reforma que resultaron insuficientes. Lo sucedió Fernando VI, que reinó durante 13 años. Continuó con tímidas y diversas reformas como su padre.

A éste lo sucedió Carlos III que fue un rey aburrido, pero bueno para el país, realizó diversas reformas útiles a la sociedad de la época. Lo sucedió Carlos IV que entregó el trono a Napoleón. Y así, unos tras otros, cada uno con, errores y aciertos, luces y sombras. Muchos de ellos, la mayoría, obtuvieron auténticas fortunas ajenas a la fiscalización del Estado. También lo hicieron los políticos que gobernaron bajo su reinado. Igual sucedió en las dos repúblicas que hubo en España.

Cabe recordar que el estraperlo nació en la segunda república y con sobornos a ministros del gobierno republicano. De hecho, la comisión parlamentaria declaró culpables a muchos destacados miembros del partido radical (el partido populista de la época) y hasta su líder, Alejandro Lerroux, tuvo que dimitir y salir del gobierno. Parece que el bueno de Lerroux sí aplicó lo que luego dijera y olvidara Pablo Iglesias: “En política no se pide perdón. En política se dimite.”

Y hablando de Pablo Iglesias, repasemos ciertos hechos que, cuando esto escribo, están probados.

1º.- El Juzgado de Instrucción nº 42 de Madrid ha imputado a Podemos como persona jurídica y a varios de sus dirigentes en unas Diligencias Previas que investigan presuntas irregularidades contables y la existencia de una caja B en la formación para, entre otros destinos, repartir sobresueldos entre sus dirigentes. Entre los imputados figuran Juanma del Olmo, Director de Comunicación en la Vicepresidencia del Gobierno; el tesorero de Podemos, Daniel de Frutos y la gerente de Podemos, Rocío Val. La empresa clave es la consultora Neurona y una derivadas brasileñas y mexicanas. Concretamente, De los 401.720 euros pagados por Podemos a la empresa Neurona, 308.257 euros se fueron a una cuenta mexicana de la sociedad Creative Advice Interactive Group SA.

2º.- En el asunto de acoso sexual, la abogada de Podemos, Marta Flor acusó a su compañero José Manuel Calvente de acoso sexual. El Sr. Calvente ha sido exonerado judicialmente de dicha acusación y ahora es la propia Marta Flor la que se puede ver envuelta en un delito de acusación y denuncia falsa.

3º.- En el caso Dina, la tarjeta de la excolaboradora entrañable del macho alfalfa Pablo Iglesias ha quedado demostrado que la misma quedó intacta aunque inaccesible. Y el propio Machote Iglesias ha reconocido que retuvo durante dos meses dicha tarjeta. Por tanto, fue en ese período de tiempo cuando se hizo inaccesible la tarjeta SD. No hay que ser Sherlock Holmes para saber que fue Pablito quien mintió a la justicia al declarar que tuvo algo que ver el excomisario Villarejo. Eso apunta a dos posibles delitos cometidos, presuntamente, por Pablo Iglesias: falso testimonio y obstrucción a la justicia en causa criminal.

4º.- Durante la pandemia, el Ministerio de Pablo Iglesias es el que controla los fondos de las residencias geriátricas y es el único que podía solicitar información a los responsables de su gestión para enviarla al Gobierno. Ya existen más de 140 investigaciones judiciales sobre la actuación de dichas residencias durante la pandemia y en ninguna de ellas consta actuación alguna del Ministerio podemita de Pablo Iglesias ni de inspección de las Comunidades Autónomas. ¿Omisión del deber de socorro? Veremos el desarrollo de las investigaciones.

Caja B, financiación ilegal, falso testimonio, obstrucción a la justicia, intereses económicos directos de países extranjeros sobre un partido político… Está claro que, mucho más allá de los múltiples ejemplos de incoherencia política de Podemos, los casos judiciales están dejando en pañales al PP de Rajoy que tanto denostaba Iglesias. Quien no recuerda el debate electoral de 2016 en el que Vicente Vallés le preguntó “¿En qué circunstancias asumiría responsabilidad política por casos de corrupción en su partido?“ y el propio Iglesias respondió: “Apertura de juicio oral, dimisión. Así de rápido y de concreto” A tenor de su capacidad para olvidar sus promesas y proclamas (Los escraches no son coacciones ni violencia, son jarabe democrático. En política no se pide perdón, se dimite. Un político debe vivir cerca de sus votantes, en el barrio de siempre. Etc…) es de imaginar que no dimitirá jamás. Hasta que tenga una condena que lo inhabilite continuará viviendo del momio. No sabiendo hacer otra cosa ¿de qué iba a vivir si no?.

No debemos olvidar a la inefable Colau, que se permite el lujo de mostrar mucho interés en saber si Pedro Sánchez acordó o no la huida de Juan Carlos I. Que se permite el lujo de exigir explicaciones al gobierno sobre el paradero de Juan Carlos I porque si no es una falta de transparencia. Que se permite el lujo de opinar que la monarquía no es democracia y que no es transparente.

En una cosa sí tiene razón, la monarquía no es transparente. Pero en otros países existe monarquía y también es democrática. Pero antes de lanzar acusaciones, debemos mirar cuántos cadáveres guardamos en nuestro armario. Tampoco es transparente su partido, como tampoco lo es ella, como tampoco lo es Podemos.

El resto es, una vez más, la total ausencia de coherencia e incluso de signo visible de inteligencia superior de la simpar Colau. ¿Alguien cercano a ella le puede explicar a la alcaldesa de la segunda ciudad más importante de España que debería poner más ahínco en exigir explicaciones a sí misma, a su partido, a Podemos y al propio Pablo Iglesias, líder de su coalición ya que su partido sí está inmerso en causas judiciales y Juan Carlos I no lo está todavía? ¿O es que la presunción de inocencia solo funciona para los rojillos de salón y para aquellos que defienden que la “actitud” es lo único que cuenta para hacer política?

Lo digo porque el otro tarugo que es Errejón obvió la citada presunción de inocencia en un tweet de este verano: recogiendo la absolución de una acusación de violación grupal, la mosquita muerta afirmaba que para eso servía el feminismo, como pasando por encima de la ley.

Por cierto, y volviendo a InmaCulAda Colau, ¿por qué no pide la dimisión de su concejal Laura Pérez, que avaló dar la gestión de la dependencia de necesitados a una empresa off shore (con sede en la isla de Jersey, paraíso fiscal). El código ético de su partido y el protocolo anti evasión y anti blanqueo que ella misma creó para el Ayuntamiento de Barcelona así lo prohibían. También prometió que ese servicio sería público y estaría gestionado por una empresa social. Obviamente no va a ser así.

No soy monárquico. No al menos con una monarquía como la nuestra, tan atrabiliaria, opaca y cuyos numerosos miembros dependen del erario público para subsistir. Parte de esa familia ya ha delinquido (caso Urdangarín), ha sido poco o nada ejemplar a pesar de ser el máximo exponente (el propio Juan Carlos), de creerse que por hacer su trabajo con cara agria (Letizia) lo hacen muy bien.

Muchos somos lo que no dejamos de ser amas o amos de casa, abogados, médicos, ingenieros, bomberos, policías, etc… las 24 hora del día los 365 días al año y nos limitamos a cobrar nuestros honorarios o salarios sin chistar ni decir ni media palabra y con una sonrisa en la cara. Pero todos debemos convenir que lo que está haciendo el líder de la secta Podemos y sus abducidos es una cortina de humo para tapar sus delitos conculcando la presunción de inocencia.

¿Si Urdangarín pagó la responsabildiad penal (cárcel) y la civil (dinero), por qué no lo va a hacer Juan Carlos I? Según el Tribunal Supremo, Urdangarín fue responsable y tuvo que pagar 512.553 euros de multa al Estado, 326.925 euros a la Hacienda Pública y 445.000 euros sustraídos de fondos públicos. Su mujer, la infanta Cristina, fue condenada a pagar 128.138 euros por los delitos fiscales de su marido.

Daría algo por asistir a una conversación que Urdangarín puede exigir a su suegro. ¿Se imaginan el diálogo?:

Urdangarín: Hola suegro. Te acuerdas de todo lo que te cabreaste conmigo, de todo lo que me llamaste y de todos los feos que me hiciste por defraudar 1.284.478 euros? Pues ahora a ver cómo me explicas tus 65.000.000 euros de una sola comisión. Luego ya, si eso, continuamos con otros pufos que te irán saliendo.

Juan Carlos: “Lo siento mucho. Me he equivocado. No volverá a ocurrir… Otra vez”

Repito mi sentimiento en contra de la monarquía española, pero ¿alguien se imagina una república presidida por cualquiera de los actuales políticos? ¡Sería terrible!

“Para ser feliz basta con tener buena salud y mala memoria”
Ingrid Bergman

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