Unas fibras en las uñas de Déborah incriminan a uno de los investigados

La policía podría estar frente al principal sospechoso después de los hallazgos realizados por el Instituto de Toxicología

Unas fibras en las uñas de Déborah incriminan a uno de los investigados
El delito prescribirá en mayo de 2022 / La Vanguardia

Los resultados del informe toxicológico realizado al cadáver de Déborah Fernández revelan una coincidencia entre los restos de fibras textiles halladas en las uñas de la joven viguesa y la composición de una colcha que pertenecía a uno de los investigados. Las muestras encontradas en el cuerpo de Déborah fueron analizadas y comparadas con diez fibras diferentes extraídas de una manta y dos colchas, pero solo dos de las fibras cotejadas coincidieron.

Los forenses podrían extraer un perfil de ADN con el cabello

Durante la exhumación del cadáver, los forenses examinaron las uñas en busca de cualquier vestigio que pudiera ser relevante a efectos de esclarecer quién fue el atacante de Déborah y obtener información acerca de dónde y con quién estuvo el día de su desaparición. También obtuvieron muestras de pelo con la intención de extraer un perfil de ADN.

El último informe forense señala que la joven de Vigo murió asfixiada, un dato que los investigadores no han pasado por alto y han utilizado para desarrollar su propia hipótesis: la colcha podría pertenecer a una de las camas donde pudo haberse llevado a cabo el crimen. El hallazgo, además, coincide con otra de las hipótesis que en su día manejó la policía, quienes sostuvieron que el cadáver de Déborah fue trasladado a una cuneta envuelto en una manta, colcha o alfombra.

Aunque las fibras no relacionan directamente la muerte de Déborah con el sospechoso, podrían servir como prueba para determina el lugar en el que la joven pasó sus últimas horas. La viguesa de 22 años despareció a finales de abril de 2002 cuando salió a correr entre la localidad de Samil y Bouzas y, diez días después, se halló su cuerpo a 40 kilómetros de Vigo.

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El informe, que ya ha sido remitido al Juzgado de Instrucción número 2 de Tui y los hallazgos, podría dar un giro al caso puesto que la persona a quien pertenece la colcha analizada ya fue identificada e interrogada por la policía por su posible vinculación con la víctima.

Ante los hallazgos y resultados del informe, la familia de la Déborah pide que se cite a declarar al joven, ya identificado por la policía, con el que Déborah mantuvo una relación sentimental: «No sé qué más se puede hacer para que se persone en el juzgado para una declaración judicial ya que por el momento sólo ha habido declaraciones policiales en mi opinión poco ortodoxas. No sé qué más indicios se pueden presentar para que muevan ficha», sentencia Rosa Fernández-Cervera. 

El caso prescribirá en mayo de 2022

A poco más de medio año para que prescriba el caso, la investigación pende de un hilo y el análisis de ADN del pelo, las fibras halladas en las uñas de la joven y la recuperación de los correos electrónicos borrados del disco duro del ordenador de Déborah son las últimas pruebas que pueden resolver el crimen y ayudar a cerrar el dolor de la familia después de casi 20 años.

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