Un día más en el paraíso – Eddie Little

Un día más en el paraíso – Eddie Little

Chutarse, follar, beber, robar, disparar… Esa es la puta vida que lleva Bobbie Pernas. Un chaval fugado de su hogar sin contar aún con 12 años, por los palos y palizas recibidas por parte del cabrón de su padre. A los 14 años, Bobbie se dedica a reventar máquinas expendedoras para cubrir – con su botín – sus necesidades de speed, heroína, pastillas y todo lo que pueda mantenerle alejado de un mundo de mierda.

Eddie Little utiliza a Bobbie para firmar su autobiografía en ‘Un día más en el paraíso’, una novela donde desbordan las vidas miserables de todos aquellos que del jaco andan enganchados. Una cucharilla, una jeringuilla y una dosis de heroína son los ingredientes suficientes para que el caballo cabalgue a sus anchas por tus venas, una droga desbocada pululando por tus tormentos. La heroína levanta rejas invisibles que son custodiadas por demonios vestidos de ángeles, que les agarran, que les ayudan a morir con su veneno pudriéndoles por dentro, y por fuera.

La heroína vuelve a la Mina

Estos días la Mina vuelve a estar en el punto de mira. El barrio barcelonés de Sant Adrià de Besòs sufre el resurgir del narcotráfico condal llegando a sus calles todo delincuente exiliado del Raval, por el reciente desalojo de los narcopisos por parte de la policía.

Droga, delincuencia y un retroceso de 40 años con un problema social que ya parecía superado. Ni la fuerza de los cuerpos policiales ni el poder judicial pueden con ello. Ni tampoco los ciudadanos. No somos de ser solidarios con este tipo de problemáticas, no es popular. Eso sí, colgarnos un lacito en nuestros perfiles sociales si se quema una catedral, los primeros.

Eddie Little era consciente de su putrefacta vida, y de su oscuro destino. Si llegó a los 47 años fue porque tuvo la fortuna de no estar en el camino de las balas, y porque las muchas veces que se situaba en el límite entre la vida o la muerte, la suerte estaba de su parte para no meterse esa dosis de más que le hubiera enviado a criar malvas. A su alrededor, al contrario, la muerte le acompañaba y se convertía en ejecutora y justiciera con su guadaña.

El problema visto desde dentro

Un día más en el paraíso’ es un relato cruel, una voz creíble que se levanta desde el centro del caos, del problema. Un mundo repleto de gente vil, hijos de puta, asesinos despiadados que no dudarían en darte pasaporte por un pequeño botín.

Eddie resalta varios perfiles de víctimas del sistema: el médico exmilitar expulsado del ejército, o el de la niña maltratada sexualmente por su padre, por su madrey por todo aquel que se le cruzase. El autor conforma una banda de desgraciados adictos a la droga, a la opulencia y al dinero fácil. Todo ello es un caramelo irresistible.

¿Por qué tenemos el testigo directo de Eddie? Porque era un ratón de biblioteca, no había libro que cayese en sus manos que no devorase. A la vez que su habilidad para la escritura Eddie, dentro de sus sombras, tenía un don para la literatura, más o menos especial, no lo sé, pero los libros eran una parte muy importante de su vida. No le gustaba que leyesen sus escritos, hasta que salió publicada esta obra y al año siguiente Larry Clark la adaptara en una película.

Pongamos en contexto que la edad, tanto de Eddie como de Bobbie, era de catorce años en sus inicios sólidos en el mundo de la heroína y la delincuencia. Catorce años. Con ocho «tan solo» se colocaba esnifando pegamento.

Sajalín Editores, con la traducción de Javier Lucini, nos acerca a una obra imprescindible para los amantes del noir. Es una obligación tenerla en tu estantería.

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