Un cuchillo descatalogado, principal prueba contra “El Rey del Cachopo”

El cuchillo hallado junto al cuerpo de Heidi Paz pertenece al mismo juego que otro recuperado en uno de los restaurantes de César Román. Se trata de dos utensilios de cocina descatalogados hace más de diez años e idénticos entre sí.

Un cuchillo descatalogado, principal prueba contra “El Rey del Cachopo”
Un funcionario de justicia muestra los dos cuchillos a una de las investigadoras del Grupo de Homicidios durante la vista | Audiencia de Madrid

Una puntilla. Esa es la principal prueba que pone contra las cuerdas a César Román y que podría situarlo en la escena de un crimen casi perfecto. La puntilla de pelar patatas, un tipo específico de cuchillo, hallada a escasos centímetros de la maleta en la que fue descubierto el cuerpo de su expareja, Heidi Paz, pertenece a un juego de cuchillos propiedad de César Román. 

Así lo ha confirmado una de las investigadoras que estuvo presente tanto en la inspección ocular de la nave en la que fue descubierto el cadáver, y de la que era inquilino César Román, como en el registro de los restaurantes propiedad de “El Rey del Cachopo”. En uno de los locales, detrás de la barra, encontraron un cuchillo perteneciente al mismo juego que la puntilla que fue recuperada junto al cuerpo desmembrado de Heidi. “Uno estaba en el mostrador de uno de sus restaurantes y el otro al lado de la maleta en la que apareció Heidi”, ha explicado la agente.

Aunque César Román se ha esforzado por demostrar que ese tipo de utensilio es habitual en cualquier restaurante de Madrid, argumentando que se vende en todos los bazares por menos de un euro, la agente de la Policía Nacional ha desmontado este extremo. “Ese cuchillo está descatalogado”, ha asegurado. “Lleva diez o quince años fuera del mercado. Ese modelo ya ni se fabrica ni se vende.” 

No ven vinculación con el narcotráfico

También se desmorona la teoría de que la víctima pudo haber estado involucrada en asuntos de narcotráfico o de bandas latinas y que su ejecución se corresponda a un ajuste de cuentas. Los investigadores del Grupo de Homicidios, acostumbrados al análisis de este tipo de escenarios, lo tienen claro. “Este tipo de muerte no es habitual. Si alguien quiere dar una lección a otro no repara en que no se conozca su identidad, al contrario. La muerte por ajuste de cuentas es un tiro. Aquí el autor se ha preocupado por borrar cualquier signo de identificación”. 

Sobre la polémica autopsia, en la que se determinó que el torso pertenecía a una mujer caucásica de piel blanca, mientras que Heidi Paz era mestiza, los médicos forenses han querido puntualizar la información recogida en su informe. “En el acta pusimos que era de raza caucásica porque es es lo que pudimos ver a simple vista, pero no es algo determinante. La primera fase fue solo una primera aproximación”. Hay que tener en cuenta que el cuerpo de Heidi Paz, al que le fueron cercenadas las extremidades, la cabeza y los senos, fue cubierto de sosa cáustica, para acelerar el proceso de descomposición, que abrasó parte del torso creando livideces.

Los agentes han manifestado que encuentran sospechoso que Román hubiese arrastrado una maleta de un peso aproximado de 60 kg en uno de sus viajes a la nave industrial. Se basan en el testimonio del taxista que lo llevó y que recuerda con todo lujo de detalles aquel trayecto. Aunque no existen demasiadas evidencias que incriminen a “El Rey del Cachopo”, más allá de su huida a Zaragoza, donde se presentó con otra identidad, y de un cambio físico extremo, conforme avanza el juicio cada vez son más las pruebas que lo señalan como autor de este crimen. 

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