Tailandia ratifica la condena a muerte al español Artur Segarra

Tailandia confirma la pena de muerte para Artur Segarra por matar y desmembrar a un amigo para apropiarse de su patrimonio. Aún le queda una última carta que jugar en su defensa: solicitar el perdón a la Casa Real Tailandesa.

Tailandia ratifica la condena a muerte al español Artur Segarra
La pena de muerte a Artur Segarra ha sido confirmada | CCMA

En abril de 2017, Artur Segarra se había convertido en el hombre más mediático de Tailandia. Después de presuntamente secuestrar, estafar y asesinar al ilerdense, David Bernat, y fugarse a Camboya para huir de la pena que le esperaba: la muerte o lo que es parecido, la cadena perpetua; Segarra se situó en el ojo del huracán mediático, incluso a escala mundial. 

Esbozando una sonrisa, sin siquiera abrir la boca, Artur se presentó ese abril ante el juez que le condenaría a muerte, con un versículo de la Biblia escrito en la palma de su mano. “Lucas 23:34”. «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen». Y él, convencido de su inocencia, escuchó, con la palma de la mano abierta, la sentencia que le condenaba a morir por acabar con la vida y descuartizar al empresario, David Bernat. El Tribunal Supremo del país asiático ha confirmado este miércoles la pena capital para Segarra, que había recurrido el fallo, lamentando un veredicto sin que se contara con testigos directos del presunto asesinato. 

Se acabaron sus oportunidades 

Esta vez, lejos de ser el hombre del momento como lo era en aquel abril, Segarra, con el pelo rapado y semblante serio, se presentó —sin versículos, ni otras milongas— en la corte de la capital tailandesa para escuchar el fallo, que ratificó la sentencia al considerar que las pruebas presentadas por la policía son suficientes para demostrar su culpabilidad. Ahora, la única opción de que Segarra, catalán como Bernat, evite la pena de muerte, es que la casa real tailandesa le conceda un perdón real, lo que su abogado aseguró que requerirán, según el diario Bangkok Post. El plazo para solicitarla es hasta el 20 de enero.

De concedérsele, se le conmutaría la pena capital por la cadena perpetua, en cuyo supuesto, el acusado podría eventualmente pedir su extradición y ser trasladado a una cárcel española. Donde, por cierto, también fue buscado por su estafa hipotecaria a 50 jubilados catalanes. Y es que, en España también tiene abierto un trabajado expediente, con múltiples antecedentes, sobre todo por robos y estafas. 

Secuestró, amenazó y mató a David Bernat 

Pero, a pesar de haber insistido una y mil veces sobre su inocencia, las pruebas señalan a Segarra como el responsable de sostener la bolsa de plástico con la que la víctima falleció asfixiada, así como de desmembrar su cadáver y colocar sus partes en una nevera para conservarlas, antes de arrojarlas al río Chao Phraya, donde las autoridades lo localizaron días después.

Los magistrados tailandeses han considerado válidas en todo momento las pruebas presentadas por los investigadores policiales: las muestras de ADN —que sitúan a Segarra en el lugar de los hechos—, las grabaciones de las cámaras de seguridad —que lo ratifican— y los extractos bancarios que muestran transferencias de 930.000 euros desde las cuentas de la víctima, David Bernat, que podrían ser el móvil del crimen. 

La policía tailandesa, por su lado, siempre ha apuntado a que Segarra secuestró a Bernat (39 años), ingeniero y consultor de telecomunicaciones que vivía en Teherán, pero que pasaba largas temporadas en Bangkok, el 19 de enero de 2016 y que lo retuvo durante una semana en el apartamento que tenía alquilado en la capital. Allí lo descuartizó. Las cámaras de seguridad mostraron que víctima y asesino estuvieron de fiesta aquel 19 de enero, en el barrio rojo de la ciudad, y que ambos volvieron en moto, de madrugada, al apartamento de Segarra. No se volvió a ver a Bernat con vida. Las autoridades no encontraron los restos del cadáver hasta el 30 de enero, en el río. Los investigadores sostienen que Segarra, durante el tiempo que tuvo secuestrado a Bernat, lo extorsionó para que la víctima le hiciera la transferencia con el dinero. Además, un equipo forense determinó que Bernat falleció por asfixia entre el 25 y el 27 de enero de ese año.

Se ha pasado la vida huyendo 

Su trabajo era robar y estafar. No tenía ninguna otra labor reconocida ni cuando vivía en Bangkok ni cuando estaba en Catalunya. Pero nunca antes se le había relacionado con delitos de sangre. No obstante, ya avanzaba un golpe maestro con algunos cambios en su proceder habitual, según aseguró el propio Segarra a algunos medios que lo entrevistaron cuando huyó por la estafa a los ancianos.

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