¿Si Cayetana se deja bigote se convertirá en Aznar?

Como una folklórica despechada llamando en caliente a la redacción de la Revista Telva, lo primero que ha hecho a tal efecto Cayetana tras su destitución es escupir en la cara de pijoflauta pragmático de don Pablo Casado

¿Si Cayetana se deja bigote se convertirá en Aznar?

Cayetana, pelo de oro, cuello de garza, verbo de Hipatia de Alejandría y pose estilizada de quien para exteriorizar su pedigrí estrena cada mañana un imperdible para escroto, tras tantas sesiones parlamentarias aplaudiendo al chuletón de Ávila poco hecho don Pablo Casado con alegría y espuma cada vez que éste decía algo redondo, ha sido relevada de su cargo político otorgado a dedo… ¡Y ha estallado de despecho histérico, de despecho hispánico, como una Eva bíblica!

Cayetana, atragantada tras morder por mal sitio esa fruta agraz que es la política, ha descubierto de súbito que lo suyo con Pablo Casado no era para siempre (¿por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?), y ha venido a erigirse en la Mia Farrow del PP (no dejen a tal efecto de leer el libro del año, las memorias de Woody Allen tituladas Apropósito de nada y publicadas por Alianza Editorial, porque les aseguro que sus páginas contienen inteligencia y belleza; verdad y sentido).

Y es que, como una folklórica despechada llamando en caliente a la redacción de la Revista Telva, lo primero que ha hecho a tal efecto Cayetana tras su destitución es descabalgarse de sus modos y maneras de derecha heráldica, poner llorosa cara de mal perder y pasarse la lealtad por el arco de triunfo (o por el agujero negro del terror, según se mire) para al momento colocarse ante las cámaras de televisión así, con su inteligencia verbal y su voz de Maradona femenina en ristre, a escupir en la cara de pijoflauta pragmático de don Pablo Casado… ¡Todo a pesar de que sea aún el Presidente del partido político en el que ella milita, y la persona que la eligió a dedo!

Cayetana, como arrebatada de pronto por cierta ingenuidad juvenil, parece que dice que quiere estar en un partido político donde los cargos se dan a dedo, pero sin guardar ella disciplina de partido “porque yo lo valgo”.

Cayetana, el martillo de herejes del conservadurismo español y del españolismo mismo, la Juana de Arco de FAES, la otrora defensora parlamentaria de Pablo Casado, se ha despedido del cargo diciendo que donde dije digo digo diego, que el jefe al que ella venía defendiendo en realidad no era tan digno ni tan bueno, y que o ella o el diluvio.

¡Vaya cuánto vamos a echar de menos toda esa egolatría mesiánica y autoindulgente que tantos recuerdos políticos nos trae! Al menos nos queda el creativo placer de saber que si Cayetana se deja bigote, se convertirá en Aznar.

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Luis Artigue (León, 1974) es licenciado en filología hispánica, y amplió estudios en la Universidad de Toronto. Como escritor ha publicado cinco poemarios (entre ellos TRES DOS UNO... ¡JAZZ!, Premio Ojo Crítico, LOS LUGARES INTACTOS, Premio Arciprete de Hita y LA NOCHE DEL ECLIPSE TÚ, Premio Fray Luis de León), y cinco novelas (entre ellas CLUB LA SORBONA, Premio Miguel Delibes, y DONDE SIEMPRE ES MEDIANOCHE, Premio Celsius). Asimismo ha publicado más de mil artículos(El País, ABC, Leonoticias, La Crónica-El Mundo, Diario de León, Asturias Diario, Infobierzo, Latra Internacional), y, en febrero de 2020, verá la luz su nueva novela, un biopic pulp sobre el trompetista Miles Davis que llevará por título CAFÉ JAZZ EL DESTRIPADOR (https://twitter.com/cafejazzed)

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