Se tensa la situación en Barcelona tras una movilización pacífica y reivindicativa

Tras más de cuatro horas de manifestación pacífica, convocada por Arran y los CDR, un grupo de radicales empezó a tensar el ambiente, por sexta noche consecutiva, lanzando objetos contra los agentes que custodiaban Via Laietana.

Se tensa la situación en Barcelona tras una movilización pacífica y reivindicativa
Los Mossos d'Esquadra registrando a los asistentes a la manifestación | E.F. EFE

Poco antes de las 18:00 horas de este sábado, la plaza Urquinaona (Barcelona), la misma que este viernes acogió los momentos de máxima tensión de la jornada, empezó a llenarse de manifestantes. La organización juvenil de izquierdas, Arran y los CDR habían convocado una nueva movilización para denunciar ciertas actuaciones de los cuerpos policiales, así como para pedir la dimisión del «conseller» de Interior, Miquel Buch, a raíz de las protestas organizadas por el rechazo a la sentencia

A la misma hora, la policía catalana se personó en la plaza, registrando bolsas y mochilas, antes de iniciarse la manifestación. En un ambiente familiar y pacífico, se reunieron en Urquinaona unos 6.000 manifestantes. Aun así, tras una hora de calma entre manifestantes y agentes, se vivieron algunos instantes de tensión cuando los policías, con voluntad de dispersar a los concentrados, cargaron contra ellos. 

Parte de los manifestantes abandonaron entonces, momentáneamente, Urquinaona y avanzaron por Ronda de Sant Pere, hasta Arc de Triomf, donde se pararon ante el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC). 

Doble manifestación al anochecer

Tras la dispersión de los manifestantes, una cadena humana formada por decenas de personas, en su mayoría de mediana edad, se colocó de manera que impedía a los manifestantes acercarse al cordón policial instalado al comienzo de la Via Laietana, en las inmediaciones de Plaza Urquinaona. Este «cortafuegos» impidió que algunos de los radicales, que empezaban a llegar a la zona, pudiese acercarse a los policías que cortaban el tráfico en Via Laietana y donde se respiraba una calma tensa. 

Poco antes de las 22:00 horas, empezaron a lanzarse los primeros objetos. Quedaban unos mil manifestantes y, mientras unos seguían sentados, en actitud pacífica, otros pocos lanzaban objetos desde las filas traseras. La Policía Nacional, entre las 22:00 y las 23:00 horas avisó, hasta en 3 ocasiones, del procedimiento de cargas inminentes. 

Mientras el cordón humano separaba a los agentes de los manifestantes en Plaza Urquinaona, otra parte de los concentrados avanzó hasta Arc de Triomf. Esta rama de la manifestación paró ante el TSJC, protegido por vallas y 10 furgonetas de Mossos. Esta subconcentración se produjo sin incidentes. 

Primeras barricadas 

Tras cuatro horas y media de concentración, por lo general pacífica, pasadas las 22:30 horas de ayer —cuando las organizaciones convocantes ya habían dado por finalizada la movilización— se encendió la primera barricada en la calle de Ausiàs March, en las inmediaciones de plaza Urquinaona. Fue entonces, cuando la amenaza de intervención policial se hizo más intensa. 

Los bomberos sofocaron con rapidez el aviso, pero la crispación siguió creciendo por el lanzamiento de objetos contundentes contra los agentes, que pidieron que no se hicieran más barricadas y anunciaron una intervención policial en breve. Los manifestantes respondieron cantando: «els carrers seran sempre nostres» (las calles serán siempre nuestras). Los intentos de calma, tanto de agentes como de otros manifestantes, no pararon al grupo de radicales, que volvió a prender hogueras por la zona de Urquinaona hasta Pau Claris, por sexta noche consecutiva. 

A pesar de no producirse altercados de tanta gravedad como las noches anteriores, la tensión entre agentes y manifestantes se incrementó pasadas las 22:30 horas. 

En la avenida Meridiana, también se vivieron momentos complicados cuando un grupo de manifestantes intentó bloquear la calle, a su paso por Fabra i Puig, en varias ocasiones. La situación no condujo ni a cargas ni a acciones contundentes, ni por parte de los agentes ni de los manifestantes. 

En otras ciudades 

En Sabadell, unas 2.500 personas se han reunido ante la comisaría de Policia Nacional. En ciudades como Mataró, Manresa, Tarragona y Girona, también se han llevado a cabo concentraciones en contra de la sentencia al ‘procés’. 

En Madrid, 13 personas han resultado heridas en la manifestación de esta tarde contra la sentencia del procés. Tres de ellas son policías, uno de los cuales ha sido apuñalado, y también ha habido un detenido. A la concentración, han asistido unas 4.000 personas. A las 20:30 horas cuando varios centenares de manifestantes han intentado cortar Gran Vía, la Policía Nacional ha cargado contra ellos. Posteriormente, los manifestantes han cogido mobiliario de plaza de Callao y lo han arrojado contra los agentes.

Volviendo a Catalunya, la autopista AP-7 se volvió a cortar en La Junquera, sentido Girona. Ya se cortó en la jornada de este viernes y permaneció 30 horas sin circulación. Unas 500 personas han participado en este nuevo corte.

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