Se aceptan óvulos como pago para operaciones de estética

En una investigación en exclusiva de eltaquigrafo.com explicamos cómo operan algunas clínicas de reproducción humana asistida que diversifican su negocio hacia la cirugía estética y permiten a las mujeres el pago de las operaciones con “donaciones de óvulos”.

Se aceptan óvulos como pago para operaciones de estética
El volumen de negocio de la reproducción asistida en 2021 fue de 600 millones de euros, basados en la donación de óvulos

En eltaquigafo.com ha realizado una investigación centrada en la Comunidad Valenciana donde hemos podido constatar que existen empresas de reproducción humana asistida que, además de a la fecundación in vitro a los tratamientos de fertilidad, diversifican algunas de sus franquicias hacia la cirugía estética.

En algunos de estos centros se estaría permitiendo que mujeres sin recursos económicos para hacer frente a los pagos de las operaciones de estética, realizaran “donaciones de óvulos” a las mismas clínicas para saldar la deuda.

El negocio redondo

La investigación exclusiva de eltaquigrafo.com se inicia con una reunión con una ex directiva de una gran firma de clínicas fecundación asistida, Lina López, nombre ficticio debido al contrato de confidencialidad que la obligaron a firmar en la propia empresa para la que ya no trabaja.

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Nuestra fuente nos explica cómo estas clínicas, que trabajan tanto en el campo de la fertilidad como en el de la cirugía estética, actúan sobre todo en los ambientes universitarios y ahora, muchísimo más a través de redes sociales como Instagram o Tik tok.

Se ofrecen operaciones de cirugía estética de todo tipo con facilidades de financiación. “Cuando las interesadas acuden a las consultas, se les ofrece la opción de pago a través de la “donación de óvulos” para la propia empresa, con lo cuál se cierra el círculo con un negocio redondo para las clínicas”, nos explica López.

Una práctica ilegal

España es uno de los diez países europeos que fija una cuantía económica para cada donación de óvulos, pero prohíbe tajantemente la venta de los mismos. Sin embargo, es una realidad la venta que se realiza diariamente de este material genético femenino en miles de ocasiones, sólo que se viste de “donación altruista” por la que se cobra una compensación por los gastos y las molestias que va desde los 800 a los 1.200 euros por extracción.

Por tanto, sería una ilegalidad la situación en la que los óvulos se monetizan como pago a un servicio como lo es una operación de estética. Sin embargo, como todo el trámite se realiza bajo la misma firma empresarial, no consta que la donación, que tiene apariencia de normalidad, esté relacionada con la operación de estética posterior.

Además, la ley prohíbe que una misma mujer realice más de seis extracciones para donaciones a lo largo de su vida. Sin embargo, como esas bases de datos son competencia de cada Comunidad Autónoma en la mayoría de ocasiones no existe ningún cruce de datos entre territorios.

Esto lleva de manera habitual haya mujeres en situación de extrema vulnerabilidad, que realizan periplos por varias comunidades colindantes, mayoritariamente por la costa mediterránea hacia Catalunya, Comunidad Valenciana y Andalucía, donde junto con Madrid se ubican el 65% de las empresas de reproducción humana, y se den casos de mujeres que han realizado en tres años hasta doce extracciones de óvulos para sobrevivir. Sólo Catalunya “acoge” al 25% de clínicas de reproducción asistida de toda España.

Los números del negocio

Tras el impacto negativo que supuso el Covid-19 en el sector de reproducción asistida, en 2021 se registró un notable repunte de la demanda, gracias a la progresiva recuperación de la normalidad en la actividad y a la realización de tratamientos que tuvieron que ser aplazados durante los peores momentos de la crisis sanitaria.

Considerando además la actividad realizada en este ámbito por hospitales públicos y clínicas privadas, se estima que el valor total de los tratamientos de reproducción asistida realizados en España se cifró en 2021 en 660 millones de euros, correspondiendo el 75,7% a centros especializados de titularidad privada, el 12,9% a hospitales públicos y el 11,4% a clínicas privadas, teniendo en cuenta en este último caso solo el volumen de negocio generado con recursos propios.

Sin embargo, es un negocio que en nuestro país se concentra en pocas manos, ya que los cinco primeros operadores acumulan el 56% del volumen de negocio agregado en 2020 y la cuota de mercado conjunta del grupo de los diez primeros alcanzó el 69%.

España a la cabeza de las donaciones

España es el país de toda Europa donde más donaciones de óvulos se hicieron en 2017, seguido de lejos, en términos absolutos, por República Checa, según datos de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE).

Ambos países son destinos muy famosos para quienes buscan óvulos donados. Además, España y República Checa comparten otras dos características: la donación es anónima y quien lo hace recibe una compensación. Esta es una diferencia importante con países como Italia, donde también hay anonimato y, sin embargo, sus donantes no reciben ninguna cantidad económica. Allí las donantes escasean, aunque pueden aportar sus óvulos desde 2014.

No es de extrañar pues que en el estado español surja un tipo de “intercambio” como el de óvulos como pago de operaciones de estética en un país tan habituado a esta práctica.

Por qué en España

En contra de lo que pasa en España, ocho países de la Unión Europea solo autorizan que se reembolse de forma justificada los gastos en que pueda incurrir la donante. Ese es el caso de Austria, Francia, Irlanda, Países Bajos o Polonia.

En cambio, Italia o Rumanía impiden de forma tajante cualquier tipo de compensación económica para las donantes de óvulos. En Alemania donar óvulos está terminantemente prohibido.

En Luxemburgo no existen bancos para realizar donaciones. Y la situación más laxa se encuentra en Chipre y Estonia, donde no hay una regulación al respecto.

La facilidad al acceso a óvulos en España de mujeres vulnerables, cuya situación es económica precaria en más del 30% de las mujeres españolas en edad fértil, que muchas de ellas a la cabeza de familias monomarentales y lo barato del coste de los óvulos para las empresas de reproducción humana asistida, hacen que España se haya convertido desde hace años en uno de los mayores destinos de turismo reproductivo humano del mundo.

Esa es la razón por las que las clínicas de reproducción humana asistida siempre generan todo tipo de campañas de captación de mujeres susceptibles de realizarles una extracción. Cada extracción les cuesta a las clínicas una media de 980 euros, pero por cada intento de fecundación se cobra a los clientes una media de 5.000 euros. El negocio está servido, máxime cuando la materia prima les sale gratis a través de esta nueva modalidad de intercambio.

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