Radio Taxi Bilbao obliga a sus asociados a la “omertá”

Los contratos de filiación de los taxistas con la empresa Radio Taxi Bilbao demuestran el control que la sociedad ejerce sobre los taxistas, a los que somete a un régimen de férreo control y a los que apercibe con sanciones o con la expulsión si no acatan.

Radio Taxi Bilbao obliga a sus asociados a la “omertá”
Una parada de taxi en Bilbao

El sector del taxi en Bilbao está en pie de guerra. Primero, se suceden las voces de profesionales del sector que operan en los ámbitos rurales y periféricos de la ciudad, hartos de lo que denominan “competencia desleal” de la empresa Radio Taxi, la preeminente en el sector a nivel de la capital bilbaína.

Radio Taxi, según las denuncias que han formulado algunos profesionales a este medio, acepta y gestiona servicios que no les son propios competencialmente, causando un grave perjuicio económico a una flota de más de 300 taxistas, impotentes ante la gestión de la sociedad bilbaína que agrupa, sólo en la ciudad, a 700 profesionales.

Pacto de sangre

Este medio, además, ha podido saber que Radio Taxi obliga a los taxistas que quieren trabajar en la ciudad, con el servicio de radiocomunicación, a firmar un contrato que les vincula con dicha empresa y también con una sociedad creada ad hoc por Radio Taxi, llamada Servicios Integrales del Taxi (SIT).

Son contratos de duración anual, lo que da pie a Radio Taxi a no renovar a aquellos taxistas que, por el motivo arbitrario que sea, no estén de acuerdo con las directrices y obligaciones que mandan desde la cúpula de la empresa. Quedar fuera del servicio de radiocomunicación deja a los taxistas poco menos que en una situación de inviabilidad laboral.

Acatas o te vas 

Los contratos obligan al pago de unas tasas, una especie de impuesto por pertenecer al grupo de “los elegidos”. Pero no sólo eso, los taxistas han de delegar en la empresa su representación y su portavocía, quedando expresamente prohibida cualquier actuación unipersonal.

Los contratos (que adjunta eltaquigrafio.com) bajo una apariencia de corrección administrativa, esconden, según fuentes del sector, el estrecho control, más allá de los márgenes laborales razonables y establecidos, que la empresa ejerce sobre sus asociados (asociados que lo son por obligación).

Para esas voces disconformes con la empresa Radio Taxi Bilbao, voces que se suceden y van en aumento, la empresa ejerce un aplastante monopolio del sector.  Bajo la amenaza latente de dejar al profesional sin el servicio de contratación por radio, los asociados a Radio Taxi Bilbao, trabajan bajo las condiciones impuestas por la empresa; de lo contrario, la nada. La «omertá» -la ley del silencio- o el vacío.

 

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