Premios literarios electrocutados

Hoy levanto la voz contra ese grupo de gente tan lleno de enchufes que se electrocutan entre ellos. La reputación literaria se nos está yendo a la mierda

Lara Adell

Con la llegada del 6 de enero se cierra el ciclo navideño y empiezan los ilusos (y románticos) propósitos que la mayoría de la gente no va/vamos a cumplir (salvo mi amigo ‘Chinaski’, que todo lo que se propone, lo consigue). En fin, tópicos y típicas.

Algunos mortales se despiden del familiar pesado, del listo y del gracioso hasta el próximo año (los hay con menos suerte que los tienen que aguantar cada fin de semana. Lo siente gente, desde aquí os regalo toda mi empatia).

Otros rezan con volver a la rutina gastronómica ordenando los tupers por colores y hartándose a reciclar. Bendito invento. Las niñas juegan con el dinero de sus padres solicitando una atención que no reciben.Ya lo decía Oscar Wilde, hay hombres que saben el precio de todo y el valor de nada.

Sin embargo, en cada casa existe una esquina donde se estancan las personas soñadoras. Apartadas del tedioso ruido consumista, se puede observar como inician el año pensando en vivir varias vidas a través de la literatura. Además, todavía tienen la suerte de poder disfrutar de un último regalo con sabor a Laurel. El Premio Nadal pone fin a la borrachera navideña de luces y derroche.

Este año, la entrega ha sido sorprendente; de las de alucinar, sentenciar y denunciar. El halo de incredulidad era mafiesto cuando intentaba asimilar, entre sorbito de champán y polvorón, que la escritora Ana Merino había sido la elegida para alzarse con el galardón…¿Quién es Ana Merino?(Señores editores de eltaquigrafo.com, hagan el favor de poner a mi disposición algún tipo de icono para que, por lo menos, escribiendo sobre estas cosas, me lo pase bien. Un dedito arriba, una jarra de cerveza o una cara de incredulidad).

Pienso y busco (error a determinadas horas de las noche)… Este 2019 ha dejado 120 libros a mis espaldas y un poco bastante de antisocial destierro.

Literatura contemporánea, ensayos, biografías y novela negra. Estudios sobre feminismo, novelas gráficas, poesía y artículos. Ana Merino no aparece en mi lista de datos, aunque, bien es cierto, solo los creyentes saben que Dios es el único con la capacidad de leer a todo el mundo.

Historiadora, poeta y doctora gracias a una tesis sobre el cómic. Su primera novela, ‘El mapa de los afectos’ la posiciona como la 76 ganadora de este certamen, pero, ¿Qué ha sucedido desde que Carmen Laforet ganara el 1er Premio de la editorial con su magnífica novela ‘Nada’?

Sin duda, muchos y merecidos escritores han conseguido su reconocimiento gracias a que alguien posó sus ojos acertadamente en ellos. El talento era su única carta de presentación. Esto me da que pensar que los que no tienen padrino (dedito arriba) viven esperando la visita de los Reyes Magos con algo más de intensidad. (Señores majestades, acuérdense de los pobres para años venideros).

Lo siento Ana, no es nada personal. Simplemente me veo en la obligación (como lectora que lee de verdad, que analiza, que conversa y disfruta con los libros), de opinar y desconfiar del criterio que ha empujado al grupo editorial Destino (hijo predilecto de la editorial Planeta) a nombrarte como sucesora del Premio. Espero que la novela lo valga, con la poesía no me has convencido en absoluto.

Es una lacra que este país subestime la inteligencia de sus lectores y no se entiende el interés por construir una sociedad inculta cuando nuestra trayectoria literaria ha dejado joyas innombrables por el camino. A veces se les olvida que,su papel como gestores culturales, tiene una parte de educación social que va en decadencia. Corre rápida, veloz y sin frenos hacia un analfabetismo de posguerra oscuro y arrugado.

Hoy denuncio lo que los medios de comunicación silencian, defiendo la importancia de la cultura y levanto la voz contra ese grupo de gente tan lleno de enchufes que se electrocutan entre ellos.

La reputación literaria se nos está yendo a la mierda y la única solución es la abolición de esa parte de la sociedad que nos considera ignorantes. Los lectores exigimos mucha calidad en los textos pero se nos ha olvidado que estamos dirigidos por mediocres. ¿Qué piensan ustedes al respecto?

3 Comentarios

  1. Coincido contigo en esos recelos. Hace años que desconfío de ciertos premios, especialmente de los que guardan algún tipo de relación con «planeta». Durante años fue una epidemia de entrega de premios a periodistas y presentadores de televisión, a novelas con una calidad bajísima pero recubiertas de marketing gratuito. Aquello no había quien se lo comiera. Este año se ha notado mucho la voluntad de Planeta de convertirse en una editorial seria, no solo la que más paga. Manuel Vilas ha sido el penúltimo en sucumbir. Con lo que me gustó «ordesa». La sombra del ciprés es alargada.

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