Pienso para ganado fabricado en un “vertedero” de Lleida

Copiral, una empresa de reciclaje de Agramunt, en Lleida, fabrica alimentos para animales destinados al consumo humano rodeados de basura y productos tóxicos

El sector del reciclaje no está exento de polémicas. Hace tan sólo unos días este medio informaba de las sospechosas subvenciones (2,7 millones de euros) que la empresa noruega Tomra ha estado inyectando en asociaciones ecologistas españolas próximas al entorno de Unidas Podemos. Mientras tanto, el partido de Pablo Iglesias intenta legislar para facilitar la implantación en España de máquinas de recogida de envases SDDR fabricadas por la compañía noruega, que le podrían suponer a Tomra unos ingresos de 300 millones de euros.

Reciclar comida

Ahora Copiral, una empresa de Lleida dedicada a la fabricación de alimentos para animales destinados al consumo humano, estaría almacenando sus productos en zonas al aire libre, sin ningún tipo de control, rodeadas de basura, animales y productos tóxicos.

Pienso para ganado fabricado en un “vertedero” de Lleida

Como informa la propia compañía en su página web, Copiral trata alimentos que por distintos motivos no son aptos para el consumo humano, ya sean productos líquidos como gelatinas, yogures, leche o zumos, o sólidos como harinas, galletas, bollería o pastas, que por haber sobrepasado su fecha de consumo preferente, defectos en su fabricación o problemas de etiquetado, no pueden venderse.

Basura y comida

Sin embargo, el problema no se halla en el origen de estos alimentos, ya que todo el proceso de fabricación está fuertemente regulado y debería estar sometido a estrictas medidas de control sanitario, sino en cómo Copiral está almacenando los alimentos que luego se utilizarán para fabricar pienso para animales y que al final de la cadena alimenticia terminaremos comiendo los consumidores.

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Pienso para ganado fabricado en un “vertedero” de Lleida

Este medio ha tenido acceso a distintas imágenes de la zona de almacenamiento donde los proveedores descargan los alimentos que irán destinados a los animales. En las imágenes se puede observar como los productos están almacenados al aire libre, en un auténtico vertedero, rodeados de basura.

Pienso para ganado fabricado en un “vertedero” de Lleida

Depósitos para líquidos en muy mal estado donde se distinguen etiquetas de materiales peligrosos y piezas de hierro oxidadas se mezclan con palés con cajas humedecidas y rotas, donde botes abiertos de leche infantil están expuestos al aire libre para luego ser transformados en comida para animales.

Pienso para ganado fabricado en un “vertedero” de Lleida

Muerte de 300 animales por botulismo

Esta situación todavía es más sorprendente cuando Copiral ya tuvo que enfrentarse en 2012 a una querella por delito medioambiental por la muerte de más de 300 animales de una granja que habían sido alimentados con su producto. Según el informe veterinario los animales murieron por botulismo tras haber ingerido un preparado lácteo infectado.

El caso fue sobreseído por el Juzgado de Instrucción número 1 de Lleida, que dictaminó que aunque el preparado lácteo podía estar en el origen de la muerte del ganado, este podría venir ya infectado de origen, no apreciando, en aquel momento, una conducta penalmente reprochable por parte de Copiral.

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