Periodismo interesado I : La falta de memoria

Iñaki Gabilondo, majete, campeón de la objetividad, tú te acuerdas de la comparecencia de Pedro Sánchez cuando lo del Ébola. Te la voy a recordar

Ricardo Gómez de Olarte

Desde siempre ha admirado a Iñaki Gabilondo. Su opinión, siempre ponderada me había parecido oportuna y correcta. Pensaba que era ajena a cualquier veleidad política y siempre pensé que era sana crítica con cualquier político.

El 13 de marzo de 2012, desde las noticias de Cuatro, dijo que “La farsa de la pandemia de la gripe A organizada por la propia OMS, en beneficio del lobby farmacéutico, denunciado por el presidente de la Comisión de Salud del Consejo de Europa, importante epidemiólogo considera responsable a la OMS, y denuncia masiva presencia del lobby farmacéutico en la Organización Mundial de la Salud, falsa histeria creada para los intereses de las grandes compañías farmacéuticas, como manipulan al pueblo, el negocio del miedo humano.”

Según el Sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria (MOMO) entre el 1 de febrero y el 18 de marzo de 2012 (semanas 5-12) se registró un exceso de mortalidad por todas las causas de 8110 defunciones, correspondiente a una razón de mortalidad (RM) de 1,22 (intervalo de confianza del 95% [IC95%]: 1,21-1,23), que se concentró en la población mayor de 74 años (90% del total del exceso) y que afectó por igual a hombres y mujeres. La mortalidad observada permaneció por encima del límite de confianza superior al 99% desde el 13 de febrero hasta el 3 de marzo (semanas 7-9).

El dato se puede comprobar en la Gaceta Sanitaria. No parece que Iñaki se documentara antes de hablar, ¿verdad?. No esperó a tener datos.

El 7 de octubre de 2014, dentro de su espacio “La voz de Iñaki” dijo en relación al caso de una auxiliar de enfermería contagiada del virus Ébola que “Era de una importancia máxima saber qué ocurrió, lo capital es saber cómo se pueden ejercer las medidas de control suficientes para evitar otros casos. Pero hay un aspecto esencial que es el de la política informativa y en el que nuestro gobierno (del PP entonces) tiene muy mal entrenamiento. La tendencia al desdén de Mariano Rajoy que le ha llevado a ruedas de prensa sin preguntas y a las informaciones por plasma, etc. ha contagiado a su gabinete, que se ha acostumbrado a las evasivas. (…) El gobierno tiene un problema de fondo con la información. (…) Por eso cuando llega un momento como este, en el que es crucial la información oficial, se descubre algo terrible y es que la información oficial carece de credibilidad, que cuando más se necesita confiar en las versiones oficiales, más se desconfía de las versiones oficiales (…) Precisamente por la dimensión internacional de este caso, se corre el riesgo de caer en una de las tres tentaciones de la política. Las tres tentaciones son: la tentación obsesiva por tranquilizar; por salvar el buen nombre de los servicios sanitarios; y por salvar el buen nombre del país, que en este caso es España. Son tres tentaciones que son tres trampas distintas y un solo disparate verdadero. Esperamos que no se caiga en ellas. Lo importante es controlar el proceso, es capital. Pero es importantísimo acertar en la política informativa donde tenemos bastantes motivos para desconfiar y, donde sin embargo, es imprescindible que confiemos.”

Los muertos en España a causa del virus del Ébola fueron… ¡SOLAMENTE UNO!. Lo cierto es que en lo boca de Iñaki Gabilondo se ha echado de menos alguna disculpa y el mismo discurso en la situación actual. Tampoco esperó a tener datos.

Pero como no deja de ser un gran profesional, Gabilondo el 16 de marzo reconoce sus propios errores y suspende en primer lugar al Gobierno, denunciando graves errores, permitiendo la manifestación del 8 de marzo, de permitir el mitin de Vox, de permitir el error que 3.000 madrileños se fueran al fútbol en Liverpool. El error de anunciar un estado de alarma y, sin embargo, implementarlo 24 horas después. O el de tardar mucho en constituir un núcleo de mando claro que evitara iniciativas descoordinadas como se han producido.

Regaña a la oposición cuando critica al Gobierno por “parapetarse en las autoridades sanitarias”. Errores de los medios de comunicación cuando estaban viendo los peligros sin darle importancia, sin entender el peligro grave. Suspenso a los individuales que hacían escapadas o acaparaban alimentos. Acepta el crecimiento exponencial y avisa al Gobierno de que no puede tener la más mínima fisura en la unidad, empezando las medidas económicas. Elogia a Ciudadanos por ponerse al lado del Gobierno, pero critica al PP por las comparecencias para lelas. Critica a las CCA que van por libre.

El 15 de marzo, un día antes de que Iñaki soltara sus críticas, en España hubo 56.188 infectados, 4.089 fallecidos y 7.015 curados. Parece que Iñaki tampoco quiso acordarse de sus palabras en relación al único muerto de Ébola y una semana de tardanza en reaccionar frente a 4.089 fallecidos, más de un mes sin reaccionar y sabiendo lo que iba a pasar con el COVID-19

Iñaki, majete, campeón de la objetividad, tú te acuerdas de la comparecencia de Pedro Sánchez cuando lo del Ébola. Te voy a recordar algunas perlas literales de Pedro Sánchez en esa ocasión “El Sr. Rajoy tiene que explicar por qué tardó casi una semana en reaccionar tras un caso de infección del virus, del Ébola. El Sr. Rajoy tiene que explicar a la ciudadanía por qué ha retrasado tanto tiempo la creación de un comité de crisis a nivel interministerial qué dirija y coordine esta crisis”.

Iñaki, ¿Dónde están ahora las tres tentaciones?

Iñaki, ¿Por qué no te quejaste de Pedro Sánchez en 2014 cuando hizo una comparecencia paralela a la del Gobierno?

Iñaki, ¿Por qué no preguntaste a Pedro Sánchez dónde estuvo el 31 de enero cuando apareció el primer caso de coronavirus en España?

Iñaki, ¿Por qué no le preguntaste a Pedro Sánchez el motivo de convocar un comité interministerial y de sanidad hasta el 9 de marzo, más de un mes tarde desde el primer infectado?

Iñaki, tenías razón. La credibilidad de la política informativa del Gobierno del PP, en menos de una seman, la hizo merecedora de nuestra desconfianza. Tus propias palabras del 2014 son aplicables en 2020 al Gobierno del PSOE, tampoco este gobierno merece credibilidad alguna y ha tenido mucho más tiempo. Pero una cosita, Iñaki: A TI TAMPOCO TE PUEDO CREER MÁS.

Cuanto más consciente es uno de su sesgo político, mayores posibilidades tiene de actuar políticamente sin sacrificar su estética ni su integridad intelectual.”
George Orwell

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