Oriol Junqueras: entre el amor a España y una vida en la cárcel

Discurso marcadamente político de Oriol Junqueras ante el Tribunal Supremo que contrasta con la declaración del ex conseller de Interior, Joaquim Forn, aturullado a la hora de justificarse frente a las acusaciones del fiscal

Oriol Junqueras : entre el amor a Espana y una vida en la cárcel
El ex vicepresidente del Govern, Oriol Junqueras, en un momento de su declaración

El ex vicepresidente del Govern y Presidente de Esquerra Republicana de Catalunya, Oriol Junqueras, ha demostrado, una vez más, que es un verdadero animal político.

Junqueras, hombre de profundas raíces intelectuales, extrema cultura y decorosas formas, ha evidenciado en una magnífica interpretación ante el tribunal y ante la opinión pública española (empieza la precampaña), que el independentismo tiene una cara amable. Muy amable.

Junqueras ama a España. Lo ha dicho ante los jueces y las cámaras de televisión (y por dios que parece que lo decía de verdad). “Amo a sus gentes, su cultura…” y por eso quiere con España un trato de igual a igual “para entendernos y convivir”.

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El amor

Sobre Junqueras alguien dijo que emanaba amor: “el amor de Junqueras” lo llamó su antiguo jefe de gabinete.

Al ex vicepresidente ese “amor” le sale de natural y contra eso, ni VOX ni los más aguerridos paladines del nacionalismo español disponen de arma alguna con la que doblegarle. “Si, Si, muy majo, muy conciliador y muy pacifista pero le van a condenar”, dicen los observadores judiciales que escriben para medios de alcance nacional.

A VOX le gusta Torra, pero no Junqueras. Ayer España vio la otra cara del independentismo, la más amable, la silenciada por los medios de cobertura nacional del mismo modo que en Catalunya el “establishmen” ningunea a los que no abrazan la estelada.

Un gran teatro pre electoral

Junqueras está educado para poner cuando toque la otra mejilla y eso ha quedado claro en su declaración ante el tribunal: “Comparecí a disposición de este tribunal a pesar de que sabía que podía ingresar en la cárcel”, dijo mirando a la cara del juez Marchena que por cierto ayer escenificó una sensibilidad llamativa y no poco impostada por los símbolos y la lengua catalana (una especie de concesión formal que no tendrá , dicen los observadores, repercusión alguna en el fondo de lo que acabe sentenciando).

”Votar no es delito”. Este y lo de “soy un presó político”, son los mantras del ex vicepresident.

Su error fue el no decirlo a preguntas del fiscal. Es cierto que está en su derecho a no responderle. Es cierto que normativamente esa negativa no tiene porqué girársele en contra. Pero no es menos cierto que los miembros de cualquier tribunal (mucho más las ilustrísimas señorías del Supremo) acaban el subrayado con rotulador fluorescente sobre la frase “no quiso responder al fiscal”, antes de deliberar.

En este punto, incluso desde las filas independentistas, se reconoce que la cara más amable y preparada del procés se ha equivocado.

Forn no estuvo fino

Junqueras tenía argumentos y ademanes de sobra para ganarle la partida a un académico fiscal, ultra ideologizado, por lo tanto, ultraprevisible.

Por el contrario, Joaquim Forn, para sorpresa de todos y desde una atalaya intelectual infinitamente inferior a la de Junqueras, se ha descamisado ha accedido al bombardeo de la fiscalía, un trance que ha acabado siendo un vapuleo.

Además, el castellano le ha jugado una mala pasada al ex conceller de Interior, hombre parco en el dominio en la comunicación verbal inclusos en catalán, su lengua materna.

Mala imagen, demasiados nervios, dudas, interrupciones innecesarias al impertérrito fiscal que le ha hecho caer en varias contradicciones empapadas en una ansiedad que se traslucía en el fondo y en la forma.

Forn ha demostrado que era el jefe de un departamento cuyo funcionamiento desconocía. Delegaba las grandes decisiones estratégicas (no sólo las operativas) en los mandos uniformados, ha dicho, y probablemente no por generosidad sino porque la cosa le venía grande.

Junquera y Forn. La cara y la cruz.

3 Comentarios

  1. Los intocables, los amigos del suelo ajeno, los del 3,4,15%, los dueños del césped de FB Barcelona, que se apropiaron por cojones y Gansteria. Los del caso Palau,petroria y cientos de casos más hoy descansan en una celda sin poder estar con su familia, por mangantes, Rosell otro que va a pagar como estos, aňos que ya nunca volverán…
    Para tranquilidad de la ciudadanía podemos estar tranquilos de que esta gente de traje y corbata esta a la misma altura de cualquier atracador de bancos, pero con una excepción ellos tienen primero que cumplir su condena, después de eso an de pasar 20 años mínimo y decir: Estamos rehabilitados.
    Es un gran juicio y las penas esperamos que sean bárbaras.

  2. Amigo Sálvame, no me deja responder esta aplicación a tu comentario.
    Pero Te diré que todo esto va de mentiras y trinconeo, cargos a dedo, pujol y otros Felipes arramplando con todo lo que pudo y más, sobres y más sobres, mientras otros no tienen ni para dar de comer al sus hijos,esta es la política que todos ven y callan.
    ¿Sabes cuantos no publican cosas, sospechosas por publicidad? Que es de lo que viven los diarios radios y televisiones.
    ¿Como van a hablar mal de inversores que les dan dinero por publicidad.
    Cuando eso queda claro uno es libre.

  3. Junquera y fonr SON LOS MISMOS EN TODO, ELLOS IVÁN A UNA EN TODO, ERAN COMPAÑEROS Y SOLO QUERÍAN ROMPER LA UNIDAD Y CONFRONTACIÓN DE ESPAÑA.
    6 AŇOS DE CÁRCEL SIN SALIR PARA NADA NI UNA TRISTE NAVIDAD SERIA LO JUSTO.

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