Oleada de agresiones en los metros de Madrid y BCN

El suburbano de las grandes ciudades se ha convertido desde hace año en un foco de violencia. Los vigilantes ya hace meses que alertan del aumento de violencia y cada vez más voluntarios y usuarios se vuelven contra aquellos que pretenden perturbar su trayecto

Oleada de agresiones en los metros de Madrid y BCN
Un vigilante de seguridad del metro de Barcelona con un cuchillo con el que fueron agredidos

No son buenos tiempos para los vigilantes del metro. El suburbano es uno de los puntos más conflictivos de ciudades como Madrid y Barcelona, y es que son escenario de múltiples agresiones, robos, hurtos y discusiones. Es por ello, por lo que hace unos años se incorporó la figura del vigilante privado, precisamente para velar por todos estos incidentes.

Esta es una realidad avalada por los informes de los Mossos d’Esquadra, en lo que se asegura que del 60% de los hurtos que se cometen en Barcelona, un 28% se producen en los transportes públicos de la ciudad, mayoritariamente en el metro. La policía catalana, además, considera que la violencia en el suburbano ha aumentado notablemente en los últimos años. Violencia que los vigilantes están padeciendo en primera persona.

Los vigilantes también son víctimas

Las agresiones en el metro de Barcelona parecen “nuestro pan de cada día”. Cuando no la sufre un turista, la recibe un residente o un vigilante. En esta ocasión la reyerta tuvo lugar en la parada de Torrassa, de la línea 1, cuando un usuario se encaró con los miembros de seguridad que en ese momento se dirigían al interior de la estación.

Durante el forcejeo, uno de los agentes cayó al suelo y se fracturó el tobillo. La agresión se ha producido, según fuentes del Sindicato de Seguridad Privada (SPS), confirmadas por TMB, cuando una persona se dirigía al Metro y, en los accesos a la estación se ha encontrado con los vigilantes. Sin mediar palabra, el individuo ha increpado a los agentes de seguridad.

Los Mossos se llevaron detenido al individuo por las agresiones y lesiones que efectuó en los agentes de seguridad. Los vigilantes que se han visto implicado en el incidente optaron por poner sendas denuncias contra el usuario.

Los carteristas son las nuevas víctimas

Pero las agresiones en el metro barcelonés no terminan, únicamente, con usuarios perturbados agrediendo a los vigilantes, sino que la tendencia actual es apalizar a los carteristas.

Si bien Eliana Guerrero, entrevistada por eltaquigrafo.com, aseguraba que intentaban no hacer uso de la violencia y tan solo increpaban a los carteristas para que estos abandonaran el suburbano; los usuarios que de forma particular – sin pertenecer a ninguna de las asociaciones que ‘patrullan’ el metro como Guerrero – se topan con algún carterista no emplean la misma metodología.

“Esto es un síntoma de que la gente esta muy cansada”, aseguraba la ‘cazacarteristas’. De hecho, en las últimas semanas, varios grupos de viajeros se han encarado a los carteristas a base de patadas, puñetazos y golpes. En estos casos, los vigilantes, que de vez en cuando también son víctimas, deben actuar con rapidez y reducir al ladrón a la espera de los cuerpos policiales.

Solo durante el mes de junio se han producido hasta 3 episodios de violencia que encaraban usuarios con carteristas.

La violencia no es solo un problema de BCN

Pero la violencia en todas sus facetas en el suburbano no es solo un problema de la ciudad de Barcelona. Y los vigilantes de la capital catalana no son los únicos en ser atacados. En Madrid también se viven escenas similares, la última y más grotesca el pasado lunes, cuando un grupo antisistema amenazó e increpó a un grupo de vigilantes con sus perros.

Pese a que la agresión no pasó a mayores, la escena estuvo bañada por una fuerte tensión: en un momento de la secuencia, uno de los atacantes se despojó de su mochila y retó a los vigilantes a iniciar una pelea. Mientras, el resto de los pasajeros asistían atónitos a la escena. Finalmente, los antisistema fueron expulsados del suburbano, no sin dificultades.

El Sindicato ya alarmó de las condiciones de sus vigilantes

A finales del año pasado, el sindicato Alternativa Sindical denunció públicamente los riesgos del personal de seguridad del suburbano. En una nota, el sindicato señalaba que «es público y notorio el lamentable número de agresiones que padecen los vigilantes en Metro, ya que tienen órdenes específicas, tanto del cliente como por parte de la empresa de seguridad, de permanecer en puestos de alta conflictividad».

Consideraban, además, que los vigilantes deben estar, en colaboración con la Policía Nacional u otros cuerpos policiales, en trabajos como control de acceso e identificación de miembros de bandas latinas, y a bandas de carteristas, o incluso al control de masas en estaciones de acceso a estadios, «todo ello sin disponer de equipos de protección individual necesarios para desempeñar sus funciones».

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