Núria González pone cara a “la mala gente” de los vientres de alquiler

La última obra de la abogada Núria González, “Vientres de Alquiler. La mala gente”, se presentó este martes con la voluntad expresa de la autora de dotar de argumentos a todos aquellos que no quieren volver a perder jamás una discusión sobre gestación subrogada

Núria González pone cara a “la mala gente” de los vientres de alquiler
Núria González y Carlos Quílez durante la presentación del libro "Vientres de Alquiler. La Mala Gente" / El Taquígrafo

“Las personas, ni se compran, ni se venden. No os dejéis engañar por falsos discursos altruistas. Nadie puede disponer de nadie, ni por todo el dinero del mundo”. Así empezaba Núria González su alegato final, tras la presentación de su última obra Vientres de Alquiler. La Mala gente”. El objetivo de su investigación, al igual que el de su discurso, es empoderar, denunciar y dotar de armas a la sociedad comprometida para “no volver a perder nunca un debate sobre la gestación subrogada”. Pagando no puedes conseguirlo todo. La vida funciona así. Y eso es lo que Núria, junto con los colaboradores que han hecho posible su última investigación, ahora plasmada en este libro, quisieron dejar claro en la jornada de este martes.

Rodeados de los pocos amigos que la pandemia permite juntar, con otros tantos por vía telemática, Núria, estuvo acompañada in situ del periodista y escritor, Carlos Quílez; y vía online del magnífico periodista-ilustrador que ha diseñado la portada de la obra, Pepe Farruqo, y de los colaboradores que han hecho posible esta investigación, Cruz Leal, Lluís Ballester y Bertha O. García. Todos ellos, en la línea de la abogada, activista feminista y escritora, denunciaron la mercantilización de las mujeres y, en especial, de los niños, víctimas primarias de esta trama.

Los nombres de “la mala gente”

González, firme en su discurso de empoderamiento, dejó claro que los vientres de alquiler son una muestra flagrante de la nueva esclavitud, similar a la trata de blancas. “Nadie puede pagar para disponer de nadie”, insistía. Remarcaba, en esta línea, que los genes no te dan derecho a nada, ni tampoco la intención o la voluntad, “porque madre es aquella que pare”.

Aseguraba, por otro lado, que si su anterior libro, en el mismo campo de investigación, fue dócilmente acogido por muchos sectores, este vez, la historia no volverá a repetirse. “Ahora damos nombre y apellidos”, sentenciaba. Su voluntad ha sido la de ir un paso más allá y poner cara a aquellos que permiten la perpetuidad de los vientres de alquiler; una práctica que, a pesar, de que sigue siendo ilegal en nuestro país, se sigue permitiendo que haya agencias, políticos, abogados e instituciones dependientes del Gobierno que la faciliten.

Luz y Taquígrafo

Tras meses de sendas investigaciones en la materia, los frutos de su trabajo han salido por fin a la luz, coincidiendo con la inauguración y puesta en marcha de “Luz y Taquígrafo”, una colección de libros de investigación periodística y temas de actualidad social que pretende abordar lo polémica, lo que toca y hace daño, para dar voz a aquellos temas que algunos sectores han querido y quieren silenciar. Y no podía haber tenido mejor estreno que con la obra de la abogada Núria González.

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