Nuevo protocolo de la GUB para identificar casos de violencia machista soterrada

La Guardia Urbana de Barcelona (GUB) contará con una tabla con hasta 33 indicativos para valorar, tras una llamada de alerta, si existen antecedentes u otros aspectos que pueden conducir a creer que se trata de un caso de violencia de género soterrada

Nuevo protocolo de la GUB para identificar casos de violencia machista soterrada
Los agentes deberán valorar varios ítems para saber si, tras la negativa de los presuntos implicados, se esconce un caso de violencia machista soterrada / GUB

La Guardia Urbana de Barcelona (GUB) ha incorporado un nuevo protocolo para detectar casos de violencia machista soterrada, en especial para cuando los agentes acuden a una llamada de denuncia y los presuntos implicados (agresor y víctima) niegan los hechos. En estos casos, los agentes que se personen en el lugar de los hechos deberán observar y tomar nota de algunos ítems como: la situación de la mujer y de su pareja cuando reciben una alerta por posibles malos tratos, comprobar si ella tiene heridas antiguas o falta de higiene y si él se muestra desafiante o extremadamente dócil.

Además, deberán preguntar a los vecinos por otros episodios y observar si los hijos, así como el inmueble, están sucios, dejados o muy desordenados. Todos estos indicadores podrían evidenciar casos de violencia machista soterrada, lo que ayudaría a la policía local de Barcelona ha llevar un mayor control de mujeres vulnerables. De hecho, desde que se inició la prueba piloto de este sistema – en marzo de 2020, en el distrito de Sant Martí – ya se han detectado 35 posibles casos.

Evitar normalizar situaciones de maltrato

Como ha adelantado este lunes La Cadena Ser, el próximo paso es extender este plan por todos los distritos de Barcelona y, de hecho, los agentes ya reciben formación sobre este nuevo sistema. El proyecto, que se coordina desde las áreas de Feminismos y Seguridad, quiere poner especial énfasis en aquellas situaciones en las que las víctimas no puedan o no se atrevan a pedir ayuda. Y, como ha asegurado a dicha cadena la subinspectora de la GUB en el distrito de Sant Martí y responsable del plan piloto, Gemma Alonso: «observar si la mujer está viviendo una situación de malos tratos que ha normalizado», «identificar una relación que ya vive como algo normal para poder ayudarla».

33 indicadores que valorar

Todos los agentes disponen de una tabla con 33 indicadores para valorar si hay antecedentes de otras alertas o denuncias. Qué dicen los vecinos, el aspecto y actitudes de la víctima y del presunto agresor, el estado de la vivienda o si hay menores de edad y cuál es su situación son algunos de los principales valores a tener en cuenta. También se revisarán con detalle los antecedentes policiales relacionados con la Violencia de género o doméstica de las personas implicadas, si los vecinos relatan discusiones y golpes habituales o si éstos describen al hombre con un rol dominante, que coarta la libertad de su mujer.

Con estos resultados, los agentes de la Urbana deben hacer unas diligencias informativas, un escrito, que luego llega a una comisión de seguimiento donde hay servicios sociales, el área de prevención, feminismos, seguridad con la GUB y también Mossos, que se reúne cada 15 días y que analiza el riesgo real de las mujeres identificadas. A partir de aquí, el SARA, el Servicio de Atención, Recuperación y Acogida de se pone en contacto con la posible víctima para empezar a hacer un seguimiento de su caso.

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