“Nuestros derechos no son menores”

La ONG Educo ha presentado el informe ‘Érase una voz’ en el que más de 900 niños y niñas de toda España han dado su opinión sobre la violencia ejercida contra ellos

Nuestros derechos no son menores
Presentación del informe "Érase una voz" de la ONG Educo

Son más pequeños, sí, pero eso no les hace más estúpidos, ignorantes o menospreciables. Más bien, todo lo contrario. Los niños también piensan, razonan y argumentan del mismo modo que lo hacen los adultos y, ante todo, y aunque a veces no se tenga en cuenta, sus derechos tienen el mismo valor que el de los adultos.

Precisamente, esta reivindicación de sus derechos ante situaciones de violencia es la base en la que se fundamenta el informe ‘Érase una voz’, realizado por la ONG Educo. Un informe, cuyos resultados ponen de manifiesto la opinión que tienen los menores de nuestro país en relación con la violencia que se ejerce sobre ellos, así como de los espacios dónde se sienten más vulnerables.

“Los niños investigan igual que los adultos”

Dicho informe ha sido ideado y puesto en macha por el personal técnico de la ONG junto con un Consejo Asesor Infantil (CAI), formado por 11 niños y niñas procedentes de diferentes entidades sociales de toda España. Ambos grupos han colaborado en la definición y elaboración de los cuestionarios y entrevistas dirigidos a otros niños y niñas.

En total, más de 900 menores de entre 10 y 14 años han participado en este informe, orientado a buscar definiciones y opiniones sobre qué entienden y cómo ven los niños la violencia y los motivos por los que ésta existe.

Los miembros del CAI reivindican con su colaboración, la necesidad de hacerse partícipes activos de todas las cuestiones que les afecten. Desde la ONG no tiene sentido querer erradicar la violencia infantil sin antes conocer qué opinan los niños y niñas sobre ello.

Violencia más allá de la física o sexual

Gracias a este proyecto, sus participantes han podido observar que no solo la violencia física o sexual es considerada violencia, sino que existen otras muchas fórmulas de violencia mucho menos agresivas, pero no menos dañinas. .

Lucía Cañada, representante del CAI, comentaba que “el hecho de no escuchar a un niño o niña también debe considerarse violencia, pues se le está faltando al respeto”.

En este sentido, los miembros del CAI han insistido en la necesidad de escuchar más a los menores y tener en cuenta sus opiniones o propuestas, “a veces nos dicen que son cosas de niños y llevan razón: son cosas de niños y les deben importar”, sentenciaban en su manifiesto, escrito íntegramente por estos niños y niñas.

De hecho, según los resultados obtenidos, 2 de cada 3 niños opinan que una de las posibles causas de la violencia es la falta de reconocimiento de sus derechos y la falta de credibilidad que se le da a sus opiniones.

“En mi clase todos los días hay peleas”

Por otro lado, el estudio resalta que entre los espacios de mayor vulnerabilidad vistos por los niños y niñas encuestados se encuentran: internet, las redes sociales con un 84,6% y los centros educativos con un 54,2%.

El ver el colegio como un espacio de riesgo es un dato “muy alarmante y preocupante”, comentaba Míriam Torán, responsable de Movilización Social de la ONG. Y, aunque según Torán, algunos niños “sí que valoraron positivamente a alguno de sus profesores, la tendencia general es todo lo contrario”.

Lucía Cañada lamentaba que en su colegio suele haber peleas y que los profesores parecen permitirlo. “Los profes nunca hacen nada y eso da a entender que pueden seguir con esta actitud, aunque creo que los alumnos que no reaccionan ante estas situaciones y no se quejan, se ponen en el mismo papel que los profesores”, afirmaba la joven de 14 años.

Los menores entrevistados creen que en el colegio existen espacios “ciegos” como el baño o zonas del patio donde pueden producirse situaciones de violencia sin que nadie se entere.

¿Qué opinan de sus derechos?

Según el estudio, la mayoría de los niños desconocen la existencia del Convenio sobre los Derechos de los Niños, pero aun así son conscientes de que tienen unos derechos que deben respetarse. Del mismo modo, que saben que existen recursos donde poder denunciar la violencia infantil, pero ignoran cómo hacerlo exactamente.

En este sentido, ante el desconocimiento de la labor de los centros de atención a la violencia infantil, las madres se convierten en el principal centro de ayuda y prevención, según los jóvenes participantes en la muestra.

“Se quieren creer los mejores”

Los niños y niñas entrevistados señalan como motivo principal de violencia, la “diferencia de poder que existe ente la víctima y el agresor (ya sea adulto u otro niño o niña) o el deseo de sentirse superior”.

De hecho, el 65,2% de ellos creen que “los adultos piensan que los niños y niñas son menos importantes que ellos y no los tratan como personas con derechos”. De nuevo, aparece la importancia de tener en cuenta sus derechos y tratarlos como iguales.

Y algo muy llamativo es la asociación del político como agresor. Creen que la clase política es responsable de permitir que la violencia contra los menores siga existiendo, consideran que son culpables al no proponer más medidas de control e incluso de no haber consultado con ellos qué es lo que necesitan.

Su participación

Lucía y Néstor, otro de los jóvenes representantes del CAI, han explicado a eltaquigrafo.com que gracias a las asociaciones o entidades de las que forman parte pudieron colaborar desde hace dos años en la realización de este informe.

Ambos muy satisfechos con la labor que han realizado, expresan su deseo de haber podido aportar algo útil para la reflexión de los adultos. Aseguran que su pensamiento es muy generalizado y que su círculo más cercano de amigos y conocidos opina exactamente lo mismo que ellos.

Al igual que el manifiesto escrito por ellos, ahora lo que toca es tomar medidas, actuar y no ignorar su opinión y deseo.

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