Narciso Assange

Ricardo Gómez de Olarte
Ricardo Gómez de Olarte

Según los cánones de la psiquiatría, el narcisismo designa un rasgo de la personalidad, caracterizado por una baja autoestima acompañada de una exagerada sobrevaloración de la importancia propia y de un gran deseo de admiración por los demás.

Julian Assange (el Juli, el Niño de las Canas, el Libertador Informático, etc…), nunca ha querido confesar su fecha de nacimiento. En esto coincide con la simpar Sara Montiel, que allá por 1988, en un Juzgado de Palma de Mallorca se negó a enseñar su DNI para que nadie conociera su edad. De hecho, al testigo que estaba presente le pidieron amablemente que saliera de las oficinas para no revelar tal secreto de estado. Lo mismo sucede con la edad del pirata informático, ¿vanidad? ¿acrecentar el misterio?.

Assange nunca ha manifestado cuáles son sus capacitaciones para ejercer de periodista o informático. Empezó las carreras de Matemáticas y Física sin acabar ninguna. Dice que fue hacker y programador. “Dice…Parece que…Pudiera ser…” Más secretos de estado de “El Juli” Assange. El patético misterio que quiere mantener Assange es un cruce entre la torpeza de Johnny English y la versión albina de “Austin Powers, misterioso agente internacional”

Lo que sí es cierto es que fundó Wikileaks en 2006, pero no lo hizo solo. Hasta agosto de 2010 no saltaría a la fama esa organización. Lo que también es cierto es que siempre ha dependido de gente que le facilitara o la información o las claves de acceso a ella.

Ha vivido en Vietnam, Suecia, Islandia, Siberia y Estados Unidos. Y sus problemas no se iniciaron en Estados Unidos. Empezaron en Australia, su país natal, en 1991 ya que fue acusado de acceder ilegalmente a varias computadoras (pertenecientes a una universidad australiana, a una compañía de telecomunicaciones, y a otras organizaciones). Se declaró culpable de 24 cargos por delitos informáticos y fue multado y puesto en libertad por buena conducta. O sea, el niño no era ningún santo ya que con dichos actos no benefició a nadie.

En Suecia se le acusa de varios cargos de agresión sexual, cometidos antes del verano de 2010. Es decir, antes de que Wikileaks saltara a la fama. Como sea que “El Juli” Assange es el Gran Libertador Informático, digo yo que las feministas no habrán hecho su aparición en contra de él por dicho motivo. Porque lo cierto es que nadie ha dicho nada al respecto.

Parece que con Assange sí rige el principio de inocencia que desaparece para el resto del género masculino. Aunque se destruyan vidas y profesiones con afirmaciones falsas (Samuel L. Jackson, Geoffrey Rush, etc…), para con Assange se ha mostrado una indulgencia inusitada, a pesar de la acusación formal del Fiscal sueco.

El propio Assange, al respecto de las acusaciones suecas manifiesta el clásico “Todo es mentira. Quieren hundir a Wikileaks, desprestigiándome a mi”. Recuerda a la defensa del sector delincuente de CiU que se podría resumir en “Me acusan de robar. Ergo, me atacan a mi. Ergo, atacan a Cataluña. Ergo, defendamos una Cataluña Independiente para poder librarnos del yugo acusatorio español”. Pujol fue quien abrió ese melón allá por 1982.

Insisto, en diciembre de 2010 es detenido en Londres para su extradición a Suecia únicamente por delitos de carácter sexual. Es el juez británico quien concede la extradición de Assange a Suecia considerando que este país ofrece todas las garantías judiciales. El magistrado rechazó los argumentos de su defensa que afirmó que en ese país no tendría un juicio justo debido a que los medios y la opinión pública están en su contra.

Suecia, país que tradicionalmente ha respetado los derechos individuales y ha sabido mantener una independencia encomiable, nunca ha sido un estado amigo de componendas con potencias extranjeras. Bastante han tenido con el cine de Ingmar Bergman. Esa independencia sueca hace increíble lo que dice Assange al respecto de que dichas acusaciones son la tapadera para su extradición a EEUU. De hecho, en 2017 Suecia cerró la investigación por incomparecencia de Assange.

Narciso Assange
Julian Assange en una imagen durante su estancia en la embajada de Ecuador en Londres

Y ahora le toca el turno al asunto de fondo: Estados Unidos. Los yanquis acusan a Assange de pirateo informático. Un simple pirateo informático penado con 5 años de cárcel. Las penas por los cargos de Suecia son mucho mayores.

¿Qué secretos difundió Assange? Primero los que le pasó la soldado Chelsea Maning relativos a documentos secretos sobre Guantánamo, las guerras de Irak o Afganistán o cables diplomáticos americanos. Posteriormente, le facilitó las claves informáticas para que se sirviera él solito. Maning fue condenada a 35 años por divulgar dichas informaciones, pero a los 7 años Obama la indultó. Por no contravenir la libertad de expresión, Assange está acusado de pirateo informático, pero no de espionaje como Maning.

A partir de aquí deberíamos formularnos las siguientes preguntas:

Assange se ha pasado 7 años encarcelado en el Gran Hermano/Supervivientes de la embajada de Ecuador. En Estados Unidos le pedían 5 años de prisión. ¿Pero en Suecia? Suecia puede reabrir la causa y continuar con la instrucción de la misma por delitos sexuales, penados entre 3 y 6 años de prisión cada uno de ellos. ¿Le ha salido a cuenta esconderse de USA? ¿No temerá más a la justicia sueca?

¿Tiene la misma trascendencia pública ser condenado por violación que por difundir secretos de EEUU? ¿La imagen de Assange sería la misma en un caso u otro?

¿A algún periodista se le ha ocurrido ir a pedir opinión a las presuntas víctimas suecas? ¿Las asociaciones feministas han manifestado su apoyo a dichas presuntas víctimas suecas? ¿Por qué el perejil de todas las salsas en que se ha convertido Baltasar Garzón no dice nada al respecto de esos presuntos delitos?

¿Los secretos de estado de USA son menos secretos que los de cualquier otro país? ¿Solo por ser USA ya podemos exigir luz y taquígrafos?

Si Richard Nixon tuvo que dimitir como presidente de USA por espiar al partido demócrata, ¿qué lo diferencia de Wikileaks que difundió documentos sobre Hilary Clinton? Quedó probado que el robo de dichos documentos lo cometió un grupo de ciberespionaje muy vinculado con la inteligencia rusa, ¿por qué Assange no explica sus relaciones con dicho grupo o la propia inteligencia rusa?

También quedó demostrado que la CIA advirtió a los Mossos d’Esquadra de un posible atentado en las Ramblas de Barcelona, pero Assange acusó a los medios de comunicación de mentir respecto de dicho aviso. Demostrada la existencia cierta del comunicado previo de la CIA a los Mossos, ¿por qué Assange no ofrece explicaciones o pide perdón?

¿Cuánto dinero recibió de la Generalidad de Cataluña? ¿Quién financia a sus caros abogados? ¿De dónde sale el dinero para mantenerse él y su familia?

En definitiva, ¿es libertad de expresión o es ganar dinero a costa de cometer delitos amparado en esa libertad de expresión?

Curiosamente, los adalides de la democracia catalana -el fugado y valiente Puigdemont, su correveidile Torra y el iletrado Rufián- lo presentan como un mártir de la libertad de expresión. Pero no aclaran las reuniones entre el fontanero Oriol Soler y “El Juli” Assange ni los dineros destinados por el primero al segundo. El silencio de Rufián tiene cierta disculpa: es tan simple como la impresora con la que se pasea, que sin un ordenador y quien lo maneje, no sirven de nada.

Algún ingenuo podría decir que en la República Catalana no habrán secretos de estado y todo será un eterno jardín del edén donde la ratafía fluirá como ambrosía catalana y el maná vendrá representado por tiernas y morcillonas butifarras y secallonas interminables; donde la libertad de expresión será tal que todos podremos saberlo todo de todos y no habrá cortapisas al conocimiento de la cosa pública. Prueba de ello es la Constitución Catalana redactada por el puñetero (por las puñetas que lucía en la toga cuando paseaba por la Audiencia como magistrado) Santiago Vidal que en su artículo 17.5 decía:

“Todos los ciudadanos tienen el derecho de ser informados de manera transparente y veraz sobre los asuntos del Estado, en especial en lo que respecta al gasto público y a la remuneración del ejercicio de la función pública.”

¿Fantástico, verdad? Pues el caso es que se me ha olvidado recoger la última frase de ese artículo y que dice así:

“Este derecho solo se verá limitado cuando se trata de información la difusión de la cual puede comprometer objetivamente la seguridad del Estado o alguno de los derechos otorgados en esta Constitución, según indica la ley”

O sea, ¡ojito con lo que publicas!

¿Se imaginan Vds a Assange contando secretos de la hipotética república catalana? Sería inmediatamente denostado como traidor a la patria catalana y juzgado y condenado a latigazos administrados con fuet.

¿Y si hubiese revelado secretos de Venezuela? ¿Dejaría de ser ese ídolo querido y apreciado por las élites que cada día se bañan en superioridad moral pero evitan impuestos como cualquier Bárcenas de andar por Galapagar? ¿O si hubiese publicado secretos de sumario de instrucciones de Baltasar Garzón para que el público tuviese acceso a la información de la justicia? En sus épocas de juez estrella, ¿lo hubiese encarcelado?. Otro día hablaremos del poliédrico Baltasar Garzón.

Como decía Lope de Vega: “No hay cosa más fácil que dar consejo ni más difícil que saberlo tomar”

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here