Mensajeros de Puigdemont presionaron al Barça para financiar el 1-O

Según adelanta ‘El Mundo’, unos supuestos mensajeros del entorno de Puigdemont presionaron al Barça para convertir al Club en la caja de financiación del “procés”. Se lo exigieron, alegando “patriotismo”.

Mensajeros de Puigdemont presionaron al Barça para financiar el 1-O
Bartomeu se negó a prestar el dinero que le reclamaban desde el sector independentista / eltaquigrafo.com

El diario El Mundo ha sorprendido este martes 18 de enero con una información en exclusiva en la que aseguran que líderes del movimiento independentista catalán presionaron al Barça para lograr una financiación a través de contratos fantasmas antes del 1 de octubre de 2017, cuando se celebró el referéndum ilegal promovido por el Govern de Carles Puigdemont. Según dicho periódico, el entonces presidente del Barça, Josep Maria Bartomeu, se negó a sacar de la caja azulgrana 2,6 millones que los independentistas pidieron para pagar la fianza de Artur Mas por el 9-N que se le exigía como «patriotismo».

En su información de este martes, el diario generalista apunta que se ofrecerá una serie de tres reportajes en exclusiva en el que revelarán los presuntos intentos del movimiento independentista por convertir al Barcelona en un instrumento del ‘procés’. En este sentido, el diario citado medio apunta que los detalles provienen de fuentes conocedoras de los hechos de manera directa y del material contenido en los dispositivos electrónicos intervenidos por los Mossos d’Esquadra a ex ejecutivos del Barcelona e incorporados al sumario del «Barçagate«, en el que se investiga la contratación de una empresa para monitorizar las redes sociales y la creación de perfiles difamatorios de jugadores y opositores. Fue una sorpresa que hallaron cuando revisaban al documentación del controvertido caso que salpica a varios exdirectivos del Club.

FCB los mecenas del “procés”

Según cuenta El Mundo, Bartomeu no quiso hablar con los supuestos mensajeros del entonces presidente de la Generalitat y les pidió que fuera el propio Puigdemont que le llamara. En este sentido, las exigencias de los líderes del “procés”, siempre desde el entorno de Puigdemont, pretendían convertir al club azulgrana en una caja de financiación del independentismo. La idea era hacerlo supuestamente a través de contratos fantasmas con empleados que jamás trabajarían y con empresas, entre las que figuraban algunas israelíes, especializadas en seguridad y desarrollo de software.

publicidad

1 Comentario

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here