Matarte lentamente de Diego Ameixeiras

Ameixeiras saca ese lado oscuro que todos tenemos

Matarte lentamente de Diego Ameixeiras

Una vez más, una lectura me lleva a preguntarme si un asesino nace o se hace. Si todos tenemos una parte oscura que permanece latente hasta que un suceso la despierta y hace salir nuestra peor versión, esa que sería capaz incluso de arrebatar la vida a alguien.

En Matarte lentamente (Editorial Akal, 2015), de Diego Ameixeiras (Lausanne, Suiza, 1976), acompañaremos durante un periodo corto de tiempo a unos personajes que están pasando por momentos difíciles, por momentos duros, por momentos que les harán tomar decisiones que, en la mayoría de los casos, solo harán que empeorar su actual situación.

Novela coral oscura

Hay una delgada línea que une a una adolescente que quiere abortar; otra que ansía huir de un país donde las oportunidades no llegan nunca, en busca de un futuro mejor; un hombre que ve cómo su hijo enferma y su curación depende de un dinero que no tiene; una pareja que desea adoptar un niño pero los antecedentes penales de él les descartan como padres… Y así nos encontramos con una serie de almas que pululan por esta obra corta pero profunda, de las que te dejan poso y te hacen pensar y reflexionar días después de su lectura.

El estilo de Diego es directo, nos va lanzando fragmentos cortos de cada historia, lo justo para mantener nuestro interés en vilo, para que cada una de las tramas nos atrape por igual y no nos importe el cambio de escenario o personaje.

Matarte lentamente nos transmite desesperanza, no hay luz ni alegría entre sus páginas, solo errores y víctimas y verdugos.

¿Todos somos delincuentes en potencia?

Como he dicho en el inicio, este libro te deja meditando sobre algunos de los temas que nos plantea. Uno de los principales es con el que abría esta reseña: ¿cualquier persona sería capaz de matar si se dieran las circunstancias oportunas?
Y es que hasta la persona más pacífica llevada al límite, creo que podría hacerlo. Porque si hay algo intrínseco al ser humano es el instinto de supervivencia, y no solo para proteger nuestra vida, sino también la de los nuestros.

Pero tampoco vamos a hablar solo de asesinar. En Matarte lentamente son muchos los delitos cometidos por personas aparentemente pacíficas, “normales”: tu vecino, tu primo… Son gente que, sometidos a una presión que se les va de las manos, no dudan en cometer los más viles actos que se les ocurran. Quizá esto sea lo que más sorprende dentro de la obra de Ameixeiras. A medida que lees sobre las reacciones de sus protagonistas, sientes ese escalofrío recorriendo tu espina dorsal, mientras te planteas cómo reaccionarías tú en una situación similar. Te hace plantearte si tu ética pesaría más que la desesperación, si podrías controlar ese lado oscuro que se intenta rebelar.

El autor gallego nos presenta una obra intensa, un buen ejemplo de novela negra nacional a la que la única pega que se le puede poner es que te deja con ganas de más, que te saben a poco sus escasas doscientas páginas, para descubrir las consecuencias de los actos que han tenido lugar en ella.

Sería capaz de matarte lentamente. Solo para verte sufrir.”

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