Macroredada contra los carteristas multirreincidentes del metro barcelonés

Macrooperativo de seguridad ciudadana extraordinario, este jueves, con el objetivo de minimizar la acción de los ladrones multirreincidentes que actúan diariamente en los aledaños de Plaza de Catalunya.

Macroredada contra los carteristas multirreincidentes del metro barcelonés
Una agente de los Mossos practica una detención | @mossos

En el marco del dispositivo Ubiq —para la prevención de hurto y robos con violencia en el centro de la ciudad—, agentes de los Mossos d’Esquadra, de la Guardia Urbana de Barcelona (GUB) y de la Policía Nacional (CNP) ejecutaron este jueves un operativo de seguridad ciudadana extraordinario con el objetivo de minimizar la acción de los ladrones multirreincidentes que actúan diariamente en los aledaños de Plaza de Catalunya. 

El dispositivo, que cuenta con la presencia de efectivos policiales uniformados y de paisano, prevé detectar aquellas personas que, de forma habitual, se dedican a cometer hurtos y robos, con el objetivo de identificarlos para comprobar si tienen órdenes de detención pendientes. Este dispositivo tiene un doble objetivo: la prevención de hurtos y robos violentos, y la neutralización de los delincuentes que diariamente actúan en la capital catalana, explica la conselleria de Interior. Además, la presencia de agentes del CNP, con competencias en materia de extranjería, permite poder comprobar la situación administrativa de residencia en España de las personas identificadas.

En el dispositivo conjunto, participaron alrededor de un centenar de efectivos de los tres cuerpos policiales.

No es la primera operación conjunta 

Pero ésta no ha sido la primera ofensiva en conjunto; Mossos y Policía Nacional llevan trabajando de forma coordinada desde el pasado mes de abril, para cubrir otros focos de delincuencia, además de los carteristas, tanto en Barcelona como en el Área Metropolitana de la capital catalana. Mientras que los agentes de los Mossos y de la GUB conocen y tienen identificados a muchos de los delincuentes reincidentes del metro y las calles de la ciudad, la Policía Nacional aplica sus competencias exclusivas en materia de extranjería, revisando la situación administrativa de los detenidos y activando el proceso de expulsión en el caso de personas reincidentes.

Aunque aun no ha transcendido el número de detenidos, esta acción, como ya sucede desde abril de 2019, se irá repitiendo, con el objetivo de garantizar la seguridad ciudadana y reducir la actividad delictiva por parte de los multirreincidentes que cometen hurtos y robos violentos en la zona.

Operativo en un momento de emergencia 

El macrooperativo llega días después de que tanto los dos principales sindicatos de trabajadores de seguridad privada del metro de Barcelona, como la conocida ‹cazacarteristas›, Eliana Guerrero, lamentaran ante este medio que la situación que se vive en el suburbano barcelonés es de alerta absoluta. De hecho, el operativo llega pocos días después de que saliesen a la luz los vídeos en los que se pueden ver a los delincuentes asegurando que «están trabajando». Eliana, en una entrevista con eltaquigrafo.com, ha lamentado que estos carteristas multirreincidentes justifiquen su presencia en el suburbano con estas palabras. 

Aunque la temporada de verano, la más fuerte para los carteristas y multirreincidentes, ha pasado, Guerrero explicaba que la falta de leyes firmes que condenen este tipo de delitos de manera contundente conlleva la proliferación de delincuentes. La delincuencia en el metro ha dejado de ser estacional. De ahí que, Eliana, su equipo, los trabajadores de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) y los cuerpos policiales que trabajan codo con codo en el suburbano barcelonés consideren que, actualmente, se vive una situación de emergencia. 

Agresivos y armados 

La popular ‹cazacarteristas› explica que el problema llega a niveles tan insólitos como que todos los días algún vigilante del metro es agredido física o verbalmente por uno de estos delincuentes. Además, asegura, «los carteristas suelen llevar encima alguna arma blanca, por lo que los vigilantes del metro son los primeros en recibir sus agresiones en caso de disputa». Guerrero relata que hay seis nacionalidades al frente de este tipo de delitos: personas procedentes de Marruecos, Argelia, Chile, Perú, Rumanía y Bosnia, siendo los chilenos, según su testimonio, los más agresivos, con diferencia. 

Ante el auge de criminalidad y agresividad en el metro barcelonés, dos de los principales sindicatos de trabajadores de seguridad privada de TMB, ADN Sindical y SPS, exigen un aumento de los efectivos y de las medidas de seguridad, así como una reformulación de la ley de seguridad privada. Con esta reforma, los agentes podrían tener más margen de actuación en caso de altercado y más garantías en caso de juicio. 

Tanto Nacho Arroyo, de SPS, como Sergio Sánchez, de ADN Sindical, consideran que los vigilantes deberían ir dotados de más medidas de seguridad. Los vigilantes reclaman soluciones: un aumento de la plantilla, operativas conjuntas de los trabajadores de seguridad del metro con la Guardia Urbana y la policía autonómica, así como la obligación de que todos los vigilantes vayan dotados de los Equipos de Protección Individual (EPI) adecuados a su trabajo, como chalecos antipinchazos; guantes; cascos, cuando sea necesario, etc.

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