Los Mossos investigan la muerte de Lily, la prostituta apaleada

Los Mossos investigan las causas que rodean la muerte de Lily que falleció en el Hospital del Mar por leucemia, aunque ingresó tras recibir una brutal paliza mientras trabajaba en la calle

Los Mossos investigan la muerte de Lily, la prostituta apaleada
imagen del homenaje silencioso a Lily en la plaza Salvador Seguí de Barcelona

La muerte de Lily ha dejado al Raval mudo. La joven prostituta era muy conocida en el barrio barcelonés y los hechos conmocionaron a muchos vecinos que la recuerdan como una mujer cercana, cariñosa y nada problemática, más bien todo lo contrario.

Ingresó la noche del viernes en el Hospital del Mar, tras haber recibido una brutal paliza mientras trabajaba en la calle. Una paliza, que según los que la conocían, le dio su chulo.

Sin embargo, los golpes que había recibido Lily no fueron la causa de su muerte. Según fuentes cercanas a la víctima, lo que acabó con su vida fue una grave enfermedad que padecía hace tiempo, pero que conoció hace una semana. Los médicos la detectaron tras un ingreso posterior a la paliza y, poco después, falleció.

Y, aunque no se puede considerar un homicidio, los Mossos d’Esquadra han asegurado a eltaquigrafo.com que se ha abierto una investigación para esclarecer la situación que rodeaba a Lily, nombre ficticio de la joven rusa de unos 30 años. Pues, no es la primera vez que oyen hablar de la joven, quien reconocía abiertamente que era víctima de trata.

No era la primera paliza

Esa no era, ni mucho menos, la primera vez que apaleaban a Lily. Se desconoce si la última paliza fue propinada por un cliente o por su chulo, que la había golpeado en reiteradas ocasiones con anterioridad. Según fuentes cercanas, no se atrevía a denunciar por miedo a las represalias, algo habitual en este tipo de situaciones.

Originaria de Moldavia, Lily llegó al Raval cuando todavía era una veinteañera, dejando a dos hijos en Rusia come rehenes. Ha vivido en infinidad de lugares, pero en los últimos tiempos residía en la misma calle d’En Robador, donde ejercía.

Desde hace más de un año, los Mossos d’Esquadra y la Guardia Urbana perseguían la manera de atrapar a las personas que creen que la explotaban sexualmente y golpeaban. “Al principio de llegar a Barcelona, pidió ayuda. Pero durante el periodo de reflexión —al menos 30 días para pensarse si quieren denunciar—, se echó atrás”, publica El País. A partir de ese momento, ya nunca más hubo ninguna opción.

El Raval recuerda a Lily

La muerte de la joven movilizó a la Plataforma Abolicionista de Catalunya que organizó una concentración silenciosa en la plaza Salvador Seguí de Barcelona en memoria de Lily.

“Estamos aquí para recordar que hay una mujer asesinada por el sistema de la prostitución. Una mujer violada, ignorada por la administración”. Sentenciaba Núria González, entre lágrimas, de la Plataforma Abolicionista. Lo más jodido de este caso es que se sabía. Pidió ayuda muchas veces y todo el mundo conocía su situación de vulnerabilidad. Hasta el Ayuntamiento tuvo constancia de su caso, que es lo grave, pero nadie hizo nada y al final la han matado”, lamentaba González.

El Ayuntamiento se hará cargo de su entierro. “No puede quedar impune”, subrayó la concejal Pérez, en Twitter. “La muerte de Lily nos confronta con las carencias de un sistema que no la ha podido proteger”, concluyó.

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