Los funcionarios de prisiones exigen de forma unánime más personal y más protección

El sindicato CSIF y la organización Marea Blava Presons han conseguido reunir a más de 300 trabajadores y funcionarios de todas las prisiones catalanas para gritar ante el Palacio de la Generalitat que están hartos de sentirse desprotegidos

Los funcionarios de prisiones exigen de forma unánime más personal y más protección
Llegada de los manifestantes a la Plaza Sant Jaume / eltaquigrafo.com

“Hemos conseguido algo que hacía años que no pasaba” ha reconocido emocionado Alberto Gómez, coordinador de CSIF prisiones (Central Sindical Independiente y de Funcionarios). Trabajadores y funcionarios de todas las prisiones catalanas se han reunido este miércoles ante el Palacio de la Generalitat, en la Plaza Sant Jaume de Barcelona, para exigir más personal, más protección y reconocimiento.

Más de 300 personas han acudido pues a la manifestación convocada por CSIF y Marea Blava Presons, a la que finalmente se sumaron otros sindicatos, tanto representativos como no, para dar apoyo al movimiento en muestra de su hartazgo. “Tenemos que gritar de forma unánime, la lucha debe ser de todo el colectivo” manifestaba poco antes de empezar el coordinador de CSIF prisiones en Catalunya.

Sus reclamos

Y es que la suma de las últimas agresiones a funcionarios y trabajadores de prisión por parte de los internos ha sido la gota que ha derramado el vaso. Entre sus reclamos los funcionarios de prisiones piden una nueva política penitenciaria más eficiente, que incluya: mejoras en el salario de los trabajadores, el reconocimiento de agentes de la autoridad, más medidas se seguridad, la posibilidad de promoción y la jubilación anticipada como policías o bomberos. De hecho, este mismo miércoles en el Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya (DOGC) se ha oficializado esta medida, pero los sindicatos, aunque lo celebran aseguran que no es suficiente.

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“El mensaje que debe recibir la Administración debe ser inequívoco, directo y contundente. Pongamos fin al desprecio continuo que venimos sufriendo por parte de nuestros dirigentes” se podía leer en el comunicado oficial de CSIF. “No queremos más chantajes por parte de quien no tiene la sensibilidad de comprender que somos un colectivo envejecido y agredido”.

“Vamos a hacer mucho ruido”

Así pues, ni la ola de calor ha frenado el avance de la manifestación que se ha iniciado a las 11.00 horas en la Plaza de la Catedral. El grupo se ha dirigido hasta el Palacio de la Generalitat a gritos de “Ciuró dimisión”, refiriéndose a la consellera de justicia, Loures Ciuró, y una vez en el destino han lanzado varios petardos (“vamos a hacer mucho ruido” ha asegura Gómez a eltaquigrafo.com antes de empezar) y han leído varios manifiestos entre los silbidos y aplausos de los asistentes.

Las últimas agresiones han dinamitado la manifestación. “Nos cuesta mucho recuperarnos de las agresiones, no solo a nivel físico, sino especialmente a nivel psicológico”. Además, en dos casos muy reciente, en última instancia el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya le ha negado el derecho a una indemnización, lo que todavía les deja más desamparados.

Dos de las últimas agresiones registradas

Una de las últimas es la que se registró en la prisión de Ponent (Lleida) el pasado 26 de mayo. Un recluso, interno en una celda de aislamiento provisional del Departamento Especial de Régimen Cerrado (DERT) agredió de forma violenta a cinco funcionarios. Todos ellos, que presentan heridas de carácter leve, fueron agredidos con palos que el reo tenía escondidos en su celda cuando accedieron al interior del habitáculo. Antes de la agresión, el interno ya presentaba una actitud muy alterada y violenta y, en el momento que los funcionarios entraron en la celda, los atacó. En el transcurso del ataque, el sujeto logró incluso sustraer una de las defensas de goma a uno de los trabajadores.

Pocos días antes, el domingo 22 de mayo, un problemático asesino de origen sueco, que cumple condena en Brians 2 (Sant Esteve Sesrovires, Barcelona) por cometer tres homicidios en la ciudad de Barcelona en enero de 2020, agredió cinco funcionarios del mismo centro penitenciario. El joven, que permanece desde su ingreso en régimen de aislamiento por sus problemas psiquiátricos, utilizó la rejilla de ventilación que había en su celda para cometer la agresión contra los trabajadores. En este caso, aunque las heridas eran leves, tres de los cinco funcionarios requirieron asistencia médica por parte de la mutua.

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