Los abusos del Institut del Teatre, un secreto a voces

Fuentes de la Fiscalía de Barcelona afirman que, pese a la gravedad de estos hechos, el Ministerio Fiscal no puede actuar de oficio cuando se trata de un delito sexual si las víctimas no presentan, previamente, una denuncia formal.

Los abusos del Institut del Teatre, un secreto a voces
Alumnos y exalumnos se han congregado frente al Institut para denunciar los hechos | EFE

El silencio dramático, ese que se guarda de manera consciente e intencionada para enfatizar lo que viene a continuación, se ha roto en el Institut del Teatre. La escena que ha precedido a este silencio, que ha durado cerca de tres décadas, ha hecho tambalear a todo una institución en el campo de las artes escénicas. 

Una veintena de exalumnos han alzado la voz para denunciar los abusos sexuales y de poder que llevan sufriendo desde hace 30 años por parte de algunos de los profesores de este centro público que depende de la Diputación de Barcelona. Los alumnos relatan un escenario de lo más cruento: comentarios humillantes, insultos, lecciones sexualizadas, acoso y tocamientos. Afirman que en el prestigioso centro en el que solo entran 50 afortunados al año de las decenas de actores que se postulan a una plaza, hay maltrato psicológico y estructural. Las durísimas declaraciones, destapadas por el diari ARA, que ha recogido el testimonio de más de un centenar de alumnos, señalan a una decena de profesores y exprofesores. Pero los nombres más repetidos son tres: el del reconocido actor Joan Ollé, que ya ha sido apartado de sus funciones, y los de Berty Tovías y Jorge Vera, ambos ya jubilados.

El del Institut de Teatre era un secreto a voces. Detrás de la bella escenografía, los presuntos abusos de estos dramaturgos se comentaban entre bambalinas. Mucha gente del mundo del cine y del teatro ha afirmado en los últimos días que conocían las prácticas de algunos de los docentes pero que nadie, hasta ahora, se había atrevido a denunciarlo. En una entrevista a RAC 1, Marc Martínez, el actor que protagoniza la serie ‘Hache’ en Netflix, afirmaba que muchos habían sido cómplices de las prácticas de acoso pero que no lo habían denunciado por miedo. “Me gusta que haya gente joven y valiente que salga de la guarida del miedo. Mucha gente reconocida, muy importante, entre los cuales me incluyo, lo hemos visto pero la conjetura ha hecho que mucha gente callase por miedo. Espero que todo salte por los aires y que pague quien tenga que pagar para que esto no vuelva a suceder”, decía el actor. En la misma línea, Teresa Vilardell, directora de escena, guionista y docente del Institut, escribía en su cuenta de Twitter “leo el trabajo de investigación del diari ARA sobre el acoso y el abuso de poder en el Institut del Teatre. Lloro porque lo sabíamos y por el silencio”. 

Dimisión en bloque

La denuncia pública ha provocado una avalancha de reacciones. Este mismo viernes la directora del centro, Magda Puyo, que en un primer momento se había mostrado reticente a abandonar el cargo y se refería al protocolo del centro contra las agresiones como “magnífico” y a las denuncias como “rumores de pasillo”, finalmente ha presentado su dimisión. “Asumo plenamente mi responsabilidad al no haber sabido encontrar, pese a haberlo intentado, las herramientas eficaces para liberar el Instituto de comportamientos abusivos y autoritarios. Condeno con toda contundencia estos comportamientos, me solidarizo con las víctimas y pido disculpas a todos aquellos alumnos y alumnas que se hayan sentido olvidados por nosotros”, reza el texto con el que ha anunciado su dimisión. Tras la caída de Puyo, el equipo directivo de la Escola Superior d’Art Dramàtic (ESAD), una de las tres escuelas que conforman el Institut y en la que se habrían producido estos presuntos abusos, ha presentado su dimisión al completo. 

Apartado de la docencia

Joan Ollé, el principal señalado por alumnos y exalumnos por un comportamiento inaceptable, se ha limitado a reivindicar su derecho a la presunción de inocencia. De él dicen que asistía a las clases en un evidente estado de embriaguez, que agredía verbalmente hasta llegar al insulto y que incluso habría acosado sexualmente a varias alumnas.

En un comunicado del director de teatro remitido al programa ‘Aquí, amb Josep Cuní‘ de la Cadena Ser, Ollé afirma haber recibido múltiples muestras de cariño pese a las graves acusaciones que se han vertido sobre él. «No quiero entrar en el baile de este juicio paralelo, mediático y de redes sociales, pese a que la condena ya ha sido dictada«, ha sentenciado el director. 

Por el momento son siete las alumnas del Institut que han presentado una denuncia formal contra el ya exprofesor del centro en el marco del protocolo contra el acoso creado por la propia institución en 2018. Fuentes de la Fiscalía de Barcelona afirman que, pese a la gravedad de estos hechos, el Ministerio Fiscal no puede actuar de oficio cuando se trata de un delito sexual si la víctima no presenta, previamente, una denuncia formal. Por su parte, la Diputación de Barcelona, ente municipal del que depende el Institut, ya ha adelantado que, en caso de que los presuntos abusos lleguen a los tribunales, se presentará como acusación particular en un gesto de solidaridad con las víctimas. 

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