Leticia Sánchez Ruíz: “Nuestras bibliotecas nunca mienten sobre nosotros; reflejan lo que somos”

Luis Artigue entrevista a Leticia Sánchez Ruíz que acaba de publicar su última novela "La Biblioteca de Max Ventura" en editorial Pez de Plata

Leticia Sánchez Ruíz: “Nuestras bibliotecas nunca mienten sobre nosotros; reflejan lo que somos”
Leticia Sánchez Ruíz

La editorial Pez de Plata acaba de publicar la novela La Biblioteca de Max Ventura, última obra de una de las escritoras con más pegada literaria de este país, y en El Taquígrafo hacemos tam tam…

Leticia Sánchez Ruíz (Oviedo, 1980), autora de novelas premiadas y traducidas tan imaginativas como repletas de frases con vocación de cita literaria tales como Los libros luciérnaga y El gran juego y Cuando es invierno en el mar del norte, es una autora imaginativa y de gran poso libresco que se asoma al género, ya sea género negro como en su anterior novela o al género fantástico como en esta ocasión, con estilo literario, con pasión y con reconocible e impresionante talento. Siempre es una delicia leer su obra porque se inscribe en la tradición de autoras que, desde el puro amor a los libros y a la tradición literaria, aúna una delicadeza expresiva con una fuerza psicológica que convierten sus libros en espectaculares.

Su novela Los libros luciérnaga me deslumbró. Y este está en esa misma línea, sólo que es mucho mejor. Se trata de una novela borgiana sobre una biblioteca, se trata de una novela victoriana sobre el caso de unas desapariciones, se trata de una novela metaliteraria sobre escritores y bibliotecas y libros, se trata de una forma creativa y muy entretenida de responder a la pregunta de adónde van los escritores cuando desaparecen, y a la pregunta de cuántas maneras puede ordenarse una biblioteca, y a la pregunta de qué acecha al final de los laberintos… Se trata en suma de una puta maravilla que les recomiendo vivamente.

¿Quién es Max Ventura, el dueño de la biblioteca?

Max Ventura pone un anuncio solicitando a alguien que pueda ordenar su biblioteca privada y, justo después de hacerlo, desaparece. La escritora Julia Tompson llegará a una casa con centenares de libros, sin relación entre sí, cuyo dueño ha desaparecido. Durante toda la novela, Tompson tratará de encontrar el orden secreto que esconden esos libros y de hallar dónde está Ventura.

¿Y quién es Julia Tompson?

Julia Tompson es una famosa escritora que se esconde, que no quiere aparecer en los medios ni hacer vida pública, que guarda celosamente su privacidad, como Salinger o Pynchon. Cree que las casualidades son importantes, como los surrealistas. Tiene entrevisiones, como Julio Cortázar. Los libros que escribe son una especie de amalgama de los de Roberto Bolaño, Julian Barnes y Cristina Fernández Cubas. Julia Tompson es una mezcla de muchos escritores pero, a la vez, está repleta de detalles que la convierten en una escritora única.

¿Hay algo de ella en usted?

Tompson tiene muchos años más que yo, es muchísimo mejor escritora (de hecho, yo la admiro) y no estaría contestando a esta entrevista, porque no contesta casi ninguna. En algunas cosas somos totalmente contrarias, como en su obsesión por el orden y la limpieza o el modo esquivo en el que se relaciona con la gente. Pero sí que nos parecemos bastante en el concepto que ambas tenemos de la literatura. Y también en que Tompson y yo jamás pensamos que la explicación más simple, a menudo, suele ser la acertada.

Dice que una biblioteca es como una huella dactilar. ¿A qué se refiere?

A que nuestras bibliotecas nunca mienten sobre nosotros; reflejan lo que somos y cada biblioteca es única. Es una suerte de autobiografía. Los libros que tenemos, los que no tenemos, lo que dejamos en ellos … y, por supuesto, cómo los ordenamos. Esta novela se me ocurrió una noche que estaba medio dormida y creí escuchar en la radio que hablaban sobre un libro que trataba de un hombre que contrataba a una mujer para ordenar su biblioteca. A la mañana siguiente descubrí que ese libro no existía y que había sido un sueño, lo que me apenó porque ese argumento había generado muchas preguntas en mí. ¿Cómo se ordena una biblioteca? ¿Por autores, por temas, alfabéticamente, por colecciones? ¿O tal vez por razones más arbitrarias?
Si una biblioteca es como una huella dactilar de su propietario, ¿acaso el orden en que la disponga no impone, también, una cierta visión del mundo? Sí, me hubiera gustado leer un libro que tratara todo esto. Por lo tanto, mi siguiente pensamiento fue muy obvio: ¿y por qué no lo escribo yo?

En esta novela las desapariciones son muy importantes. ¿Qué es el Síndrome de Agatha Christie?

En 1926, Agatha Christie se esfumó de su casa durante 11 días, sin que nadie tuviera la más remota idea de dónde se había metido, hasta que un huésped la identificó en un hotel de Harrogate; se había registrado allí con otro nombre. Por esto, Julia Tompson afirma que, aquellos que tienden a desaparecer, padecen el síndrome de Agatha Christie. Tanto Alfredo, su pareja, como Max Ventura parecen aquejados de este síndrome: ambos se han esfumado. Y no son los únicos. Porque los escritores tienden a desaparecer. Así, Tompson se irá topando con escritores que, de alguna forma, desaparecieron en algún momento de su vida. Como Shakespeare, como Conrad, como Tolstoi… Y como otros tantos escritores y personajes que han padecido, en algún momento, el síndrome de Agatha Christie, y que le hacen preguntarse a Julia Tompson cuáles son los motivos que impulsan a alguien a desaparecer. Incluso a ella misma.

En la novela alterna constantemente autores y libros reales con autores y libros ficticios.

Sí, ambos conviven en ella. Sin embargo, todo lo que cuento de los autores reales, por disparatado que parezca, es absolutamente cierto. La relación con el espiritismo de Víctor Hugo, la estrambótica vida de Ambrose Bierce, el modo en que Richard Brautigan ordenaba su biblioteca… En La biblioteca de Max Ventura la línea que separa lo real de lo imaginario es muy borrosa. Como la ciudad de Max Ventura, que es sospechosamente parecida a Bilbao, en el caso de que Bilbao no existiera y me lo hubiese inventado yo. El color que quería que tuviera la novela, y que la portada refleja, es el de una habitación en la que enciendes una lamparita para leer por la noche. Esa luz difusa, cálida e íntima que propicia que la realidad se mezcle con la ficción.

Borges es un escritor con mucho peso en el libro.

Es casi imposible hablar de bibliotecas y laberintos sin citar a Borges. A Julia Tompson se le vendrá a la cabeza con mucha frecuencia en su estancia en la casa de Max Ventura. Pero descubrirá que no es sólo por eso: en la persona de Borges hallará una clave para resolver el enigma.

Otros personajes son el ayudante de Max Ventura, Eduardo; el amigo de Tompson, Arturo C. Dola y, por supuesto, su pareja, Alfredo.

Eduardo es el joven aprendiz, pelirrojo y perplejo, que Tompson no quiere, pero tendrá. Arturo C. Dola es un escritor de novelas de misterio, médico y amante del espiritismo, que con su estrambótico humor y sus supuestas dotes de detective ayudará a Julia Tompson en su búsqueda. Y Alfredo, efectivamente, es la pareja de Tompson. Se habla mucho de las esposas de los escritores, éstas casi son un género en sí, las mujeres en la sombra “tras el gran hombre” (Sonia Tolstoi, Vera Nabokov, Zenobia Camprubí…). Pues bien, Alfredo es el hombre en la sombra, el marido de la escritora, siempre un Watson, un Viernes, un Sancho, corriendo detrás del ama loca a la que sirve: a Julia Tompson.

¿Diría que La biblioteca de Max Ventura es un canto de amor al oficio de escribir?

Algo de eso hay, pero no. Diría que La biblioteca de Max Ventura es un canto de amor a la pasión por leer, a los lectores y a los libros.

¿Cómo ordena usted su biblioteca?

Intenté varias veces ordenarla de distintas maneras hasta que, finalmente, desistí. No pude encontrar la mejor forma de hacerlo. Mi biblioteca es el caos, libros por aquí y por allá sin ninguna clasificación. Pero resulta que este orden, es decir, ninguno, es el que más se ajusta a mí. Así, cuando tengo que ponerme a buscar un libro, recorro todas las estanterías, y encuentro otros libros que ni me acordaba que estaban ahí, o a los que llego por casualidad, y se convierten en el libro exacto que yo, sin saberlo, necesitaba leer en ese momento.

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Luis Artigue (León, 1974) es licenciado en filología hispánica, y amplió estudios en la Universidad de Toronto. Como escritor ha publicado cinco poemarios (entre ellos TRES DOS UNO... ¡JAZZ!, Premio Ojo Crítico, LOS LUGARES INTACTOS, Premio Arciprete de Hita y LA NOCHE DEL ECLIPSE TÚ, Premio Fray Luis de León), y cinco novelas (entre ellas CLUB LA SORBONA, Premio Miguel Delibes, y DONDE SIEMPRE ES MEDIANOCHE, Premio Celsius). Asimismo ha publicado más de mil artículos(El País, ABC, Leonoticias, La Crónica-El Mundo, Diario de León, Asturias Diario, Infobierzo, Latra Internacional), y, en febrero de 2020, verá la luz su nueva novela, un biopic pulp sobre el trompetista Miles Davis que llevará por título CAFÉ JAZZ EL DESTRIPADOR (https://twitter.com/cafejazzed)

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