La violación múltiple en Palma destapa una red de prostitución de menores

El Consell de Mallorca ha denunciado 16 casos de presunta explotación sexual de menores. Las niñas se fugaban de los centros y se prostituían a cambio de dinero y regalos.

La violación múltiple en Palma destapa una red de prostitución de menores
Sede central del IMAS, en Palma | IMASMALLORCA.NET

La violación de una niña de 14 años que se fugó de un centro de menores en Palma, por parte de, al menos, seis jóvenes, la mayoría menores, ha destapado algo que era un secreto a voces en Mallorca: decenas de menores que se fugan de estos centros son prostituidas a cambio de regalos y pequeñas cantidades de dinero y droga. 

Según el Consell de Mallorca, hay registrados 16 casos de menores tutelados que han sufrido explotación sexual durante las constantes fugas de los pisos y centros de acogida. Tal y como destapa el Diario de Mallorca, decenas de niñas se escapan de sus residencias tuteladas por el Instituto Mallorquín de Asuntos Sociales (IMAS) y acaban ejerciendo la prostitución a cambio de pequeñas cantidades de dinero o regalos de diferente índole. Al parecer, no era ningún secreto para los trabajadores sociales y agentes de policía, pero el IMAS no acabó de adoptar medidas para frenar la situación. Un agente anónimo consultado por el diario incluso habla de «negligencia absoluta» por parte de los servicios sociales. 

Una práctica habitual y normalizada

Actualmente, Asuntos Sociales tiene bajo su responsabilidad a 359 menores, en 30 centros propios. Tras explotar el caso de la violación múltiple en Palma, han reconocido que hasta 16 menores tutelados por el IMAS (15 chicas y un chico) han sido víctimas de la explotación sexual. No se habla de una red criminal, pero sí de una práctica habitual y hasta normalizada.

Dos de esas 16 víctimas fueron trasladadas a centros de la península, mientras que el resto continúan bajo la tutela del IMAS. En todos estos casos «se ha actuado siguiendo el protocolo del IMAS y se ha informado en todo momento a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado», ha detallado la institución insular en un comunicado. 

En el caso de la menor de 14 años violada en Nochebuena, la joven denunció la agresión grupal tras fugarse de un centro de protección de menores y aseguró, en su denuncia, que le ofrecieron varias veces prostituirse en un bar antes de que sucedieran los hechos en un apartamento del barrio de Corea. De hecho, como ya informó La Sexta este lunes, la menor contactó con su psicóloga a través de Instagram, después de haber sido sometida a la agresión sexual: «Quiero volver porfa. Estoy metida en un lío, me han intentado prostituir».

En ese contexto, una de las líneas de investigación abiertas por la Policía Nacional tiene que ver con la posibilidad de que se hubiera intentado captar a la víctima para una red de prostitución infantil. En principio, dicha posibilidad no estaría directamente relacionada con la agresión sexual múltiple que se atribuye a la denominada «manada» de Palma.

Protocolo en caso de fuga

El protocolo del IMAS establece que la fuga de cualquier menor de un centro tutelado debe ser denunciada a las dos horas. Dicho protocolo también señala que, cuando un profesional de un centro de acogida tiene sospechas o indicios de que un menor o una menor pueden ser víctimas de explotación sexual infantil, tiene que elaborar un informe. Posteriormente, tiene que notificar el caso al Registro Unificado de Maltrato Infantil y derivar al menor a la Unidad de Valoración del Abuso Sexual Infantil. Ese posible caso se comunica paralelamente a la Fiscalía de Menores, la Policía Nacional o la Guardia Civil, con toda la documentación disponible en ese momento.

En el Consell de Mallorca gobierna, en la presente legislatura, un tripartito conformado por el PSOE, Unidas Podemos y MÉS, bajo la presidencia de la socialista, Catalina Cladera. Desde la oposición, el PP y Vox han pedido ya explicaciones al IMAS sobre su modo de proceder cuando tienen conocimiento de posibles casos de explotación sexual infantil. En ese sentido, dichas formaciones quieren saber también si, en el caso de la niña de 13 años violada en grupo, se habría seguido el preceptivo protocolo de actuación horas antes, cuando se fugó de su centro de acogida

Los agresores han sido detenidos

Cabe recordar que la pasada semana la Policía detuvo a ocho adolescentes, siete menores y uno mayor de edad, como sospechosos de haber participado de forma directa o indirecta en la agresión sexual múltiple sufrida por la mencionada niña de 14 años, de nacionalidad española. Los presuntos agresores se habrían turnado para violar a la víctima, si bien habrían alegado ante la Policía que se habría tratado de relaciones sexuales consentidas. Todos los sospechosos, también españoles, fueron puestos en libertad sin medidas cautelares. Aun así, los siete menores arrestados inicialmente —seis chicos y la mejor amiga de la niña— pasarán a disposición de la Fiscalía de Menores.

Como se ha indicado, los hechos tuvieron lugar entre la noche del 24 de diciembre y la madrugada del 25 de diciembre. El día de Nochebuena, la niña de 14 años se escapó del centro tutelado en el que se hallaba, algo que ya había hecho en ocasiones anteriores. Se dirigió entonces a un piso de la barriada palmesana de Son Gotleu, donde suele pernoctar cada vez que se fuga.

Al parecer, la niña y una amiga habrían sido acosadas ese día por dos varones de raza negra cuando se encontraban aún en Son Gotleu. La intervención de la dueña de un bar de la zona habría evitado que ambas niñas pudieran haber sido víctimas de posibles abusos en ese momento. Las dos menores entraron entonces en dicho bar, donde les habrían ofrecido alcohol y drogas. Precisamente, la Policía estaría investigando si la dueña de ese establecimiento podría estar, en realidad, implicada en una red de prostitución de menores. 

Estando aún en el bar, la niña de 14 años contactó entonces con quien es su mejor amiga, una adolescente de 16 años, que la habría convencido para que se fuera con ella a una fiesta en casa de unos conocidos que viven en Es Camp Redó. Dichos conocidos, de etnia gitana, son considerados desde hace tiempo, menores conflictivos por parte de la Policía.

Sufrió hasta 5 agresiones sexuales

Según la denuncia, la forzaron a mantener relaciones sexuales completas por separado y luego la obligaron a realizar felaciones en grupo. Cuando daba muestras de resistencia o se negaba, era golpeada por el grupo. A la mañana siguiente, se puso en contacto con la psicóloga del centro de acogida para denunciar lo ocurrido.

Una vez ya en el citado piso de Es Camp Redó, la víctima se dio cuenta de que los seis menores que había en ese instante en la casa pretendían abusar de ella y le comentó a su amiga que se quería marchar, pero ésta le dijo que sólo podría irse en caso de que hiciese todo lo que le dijera. Entonces, la amiga llevó a la niña a una habitación, donde empezaron las violaciones.

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