La mafia del atún tenía un topo en la Guardia Civil

La Unidad Central Operativa a cargo de la investigación del llamado “caso Tarantelo”, identificó a un agente de la benemérita que mantenía una sospechosa relación con algunos de los empresarios imputados en el distribución y venta de atún capturado de forma ilegal

Un Guardia Civil matenía una sospechosa relación con los investigados en la operación Tarantelo

“El equipo instructor entiende que las consecuencias de la información que el Guardia Civil, Jorge G.G., destinado en el puesto de Torre Pacheco (Murcia), desde el que trasmitió a los investigados, es de una gravedad incuestionable, así como de una extrema gravedad para la investigación en curso”.

Así se expresa la Unidad Central Operativa respecto a este agente policial que aparece en distintas intervenciones con algunos de los empresarios del sector del atún, implicados en esta trama que investiga la Audiencia Nacional en el marco de la “operación Tarantelo”.

Más de 80 empresarios y distribuidores de atún rojo están imputados en esta causa que se arrastra desde hace dos años y que constata como se falsificaron sistemáticamente los documentos preceptivos para la venta de este pescado, dando por bueno y por legal un atún que en realidad había sido capturado de contrabando.

El agente en cuestión fue expedientado y apartado del servicio temporalmente a causa de esta investigación. En diversas intervenciones telefónicas, datadas durante el mes de junio de 2018, el agente sospechoso, a quien distintos imputados se dirigían como “Jordi”, da muestras de su vinculación con esta trama, hasta el punto de que se presta a facilitar información sobre supuestos seguimientos policiales de algunos de los empresarios imputados.

La intervención telefónica no muestra indicios de pago de sobornos, pero la UCO de la Guardia Civil, en su atestado principal, advierte que el concurso de “Jordi” está siendo capital para el desarrollo de las actividades presuntamente fraudulentas y que se investigan en el marco de la “operación Tarantelo”.

La UCO recoge decenas de llamadas. Algunas con altos empleados directivos, por ejemplo del Grupo Fuentes. En ellas “Jordi” se muestra predispuesto a facilitar datos sobre envíos, matrículas y otros elementos que, en opinión de la UCO demuestran como el agente pretendía perjudicar las indagaciones policiales.

eltaquígrafo.com se ha puesto en contacto con la dirección de este holding empresarial ubicado en Cartagena. Un portavoz autorizado ha negado rotundamente que “esta sociedad tenga un topo en la Guardia Civil –como sostiene el cuerpo policial en cuestión –. “Todo lo contrario”, añaden.

Según este portavoz “es cierto que uno de los administradores de la compañía, J. Fuentes, llamó a este Guardia Civil a quien su familia conoce desde hace 40 años. Pero fue para comunicarles que alguien estaba siguiendo a algunos de sus camiones. Fuentes pensó que se trataba de algún detective privado, quizá contratado por la competencia”. Lo cierto es que la información de “Jordi” constató –según confirma este portavoz — que, efectivamente, el vehículo del que se sospechaba pertenecía a la Secretaría de Estado de Seguridad.

Fuentes de la Guardia Civil han explicado que el agente, a punto de jubilarse, se ha reincorporado a su lugar de trabajo tras la pertinente sanción, pero la UCO insiste en que la actuación de este guardia ha resultado “especialmente lesiva” y ha provocado, incluso, que se tenga que sacar a algunos operativos vinculados con la investigación de la zona de análisis para garantizar su seguridad.

Según la UCO, los coches de seguimiento policial tuvieron que cambiar de matricula por culpa de los soplos del agente y algunos empresarios mantenían sobrevenidas cautelas cuando hablaban por el teléfono.

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