La «Mafia del atún» buscó facturas falsas para justificar el dinero «B»

Los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) no sólo interceptaron dinero negro en manos de los imputados, sino que les pillaron maquinando la forma de justificarlo ante Hacienda.

La
Pesconil es una de las empresas involucradas en la trama del atún

Los diversos seguimientos a los que la Guardia Civil sometió a algunos de los principales imputados en la operación «Tarantelo» constataron como, entre ellos, se pagaban con dinero negro, un dinero «B» resultante de la adquisición de atún pescado de forma furtiva y vendido, posteriormente, sin control sanitario ni fiscal. No sólo manejaban dinero negro, sino que se las ingeniaban para «disimular» o justificar estas operaciones y así poder blanquear ese dinero para que pasara inadvertido ante el control de Hacienda.

Pillado y filmado

eltaquigrafo.com ya ha informado de cómo el empresario, Carlos Fernández, fue interceptado con 118.000€ de dinero «B» recién cobrado de dos empresas a las que abastecía de atún ilegal. El atestado de la UCO, que está recogido en el sumario de la Audiencia Nacional al que ha tenido acceso este medio, demuestra como, minutos después de quedar en libertad, Fernández comentó con uno de sus hombre de confianza, conocido como Khalid, la necesidad de que la empresa Pesconil (una de la compradoras de este atún ilegal), facilitase las facturas pertinentes para poder justificar ante Hacienda el origen de los más de 118.000 euros que la Guardia Civil de tráfico había incautado al propietario de Marfishval SL cuando circulaba por carretera entre Cádiz y Sevilla.

Disimular el origen de la pasta

La Guardia Civil les tenía el teléfono intervenido. En una de las conversaciones, Khalid le comenta a Fernández que «José Antonio —en referencia al administrador de Pesconil—, dice que no puede, que si hace eso, le pueden cerrar la empresa, porque no tiene justificación para ese dinero».

Fernández, ante esa situación, responde: «Pues hemos de buscar una excusa, por ejemplo, que hicimos un préstamo a Pesconil. Tenemos un problemón con Hacienda» —añade—. «Nos van a hacer una inspección» —insiste Fernández— «si no encontramos rápidamente una solución».

Seguidos y pinchados

El administrador de Pesnort y de Marfishval, no sabe que se está autodelatando ante los oídos de la Guardia Civil, que escucha y toma nota de todos sus comentarios y movimientos. También lo hace el administrador de Pesconil que, en conversación telefónica con Khalid, le dice «no digas que el dinero —los 118.000 euros— son míos, porque lo voy a negar. Di que yo sólo le he dado 40.000 y que el resto, es de varios». Khalid resopla y añade: «¡Vaya lio!».

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