La cura la tienen los malos

Los auténticos malos, son los dueños de la cura, y seguramente también lo serán de la vacuna. Son los genuinos malos a los que nos les importa nada la vida de miles de millones de personas, con tal de cerrar el deal

nuria gonzalez

En la vida me encantan las coincidencias. Hay quien dice que no existen, pero es imposible que todo se dé por simple azar.
Esta semana, cuando hemos conocido que por fin, parece que han comprobado que hay un fármaco que hace algo contra la Covid-19, me he quedado absolutamente fascinada con el nombre del laboratorio que, sin duda, va a multiplicar sus beneficios por miles de millones.

Gilead es el nombre del entramado de laboratorios y empresas farmacéuticas que tiene la patente del “Remdesivir”, que parece ser efectivo contra el coronavirus. Pero todas y todos los que hayáis tenido la suerte de leer (o ver, pero eso ya es menos suerte) “El cuento de la criada” de Margaret Atwood, sabréis que Gilead también es el país en que deriva el Estados Unidos post implosión.

Una república dictatorial ultraconservadora en lo moral, y completamente desconocedora de los derechos humanos, dominada por el capital y donde la guerra bacteriológica mermó la capacidad de reproducción humana, lo cual dio lugar a la violación institucionalizada y al robo de bebés de los pobres para los poderosos. En realidad, visto así, es más o menos como ahora, pero con uniformes de colores.

Es magnífico que compartan nombre los que van a dominar nuestras vidas con base en su capacidad de producción y un supuesto futuro distópico, escrito en 1984, pero que cada vez se antoja mucho más realista. Esa sí es una predicción y no los galimatías de Nostradamus.

La maldad de los mandamases de la Gilead del libro queda perfectamente recogida en él, pero la del Gilead de laboratorio, inquietantemente, va mucho más allá y es inmensamente más poderosa.

Quiero haceros notar que esta farmacéutica no es nueva para nosotros, puesto que ya pegó el pelotazo con el tratamiento para la Hepatitis C, aquel que no les daban a los enfermos en la seguridad social bajo los gobiernos de Mariano Rajoy y en las Comunidades Autónomas del Partido Popular, porque era caro.

Y porque era caro, murieron muchas personas sin recibir ese tratamiento que curaba la enfermedad. Hasta que en 2015 se empezaron a fabricar genéricos y la gente pudo salvar su vida sin sentirse un mal ciudadano por aumentar el déficit público, tal y como llegó a afirmar Cristóbal Montoro mientras era ministro de Hacienda, al referirse al coste de este tratamiento médico.

Pero no preocuparos por el dinero que dejaron de ganar estos dueños de la vida y la muerte tras la aparición de genéricos, puesto que sus cuentas, más bien las de los dueños de “Gilead Sciences”, están absolutamente saneadas.

BlackRock es uno de los dueños de Gilead. BlackRock está considerada la mayor empresa de especulación de productos financieros del mundo. En 2016, BlackRock gestionaba una cartera de inversiones de 5,1 billones, con b, de dólares en todo el mundo. En España en 2016, concretamente, BlackRock declaró a la CNMV participaciones en un total de 19 compañías del selectivo Ibex 35, con un monto total de 12.200 millones de euros , un 2,3% de la capitalización total del índice español, básicamente repartido entre compañías energéticas (Repsol, IPO), y en grandes constructoras como ACS Y OHL Gamesa, entre otras. Tiene, también, nada despreciables 9.000 millones de euros invertidos en la banca española (Santander, supera el 6%) y BBVA (4,991%), el tercero de Banco Sabadell y Bankinter, entre otros. No deja de llamar la atención que su punto álgido de inversión en bancos y negocios en España, coincidiera con el desplome financiero del laboratorio por el inicio de la venta de los genéricos para la hepatitis C.

BlackRock, por supuesto, tiene negocietes en muchos otros países, como, por ejemplo, México, donde son la segunda empresa con más acciones en las empresas mexicanas que cotizan en bolsa, con 130 mil millones de pesos en circulación, que es el doble del segundo mayor inversor en la bolsa mexicana, “The Vanguard Group”, que, adivinen, es el otro dueño de Gilead Sciences. ¡Sorpresa!

The Vangard, que en 2018 ya tenía 16.600 trabajadores y gestionaba 6,2 billones de dólares (otra vez con b), no se dedica ni a la investigación científica ni al negocio de la salud privada. Es, como no, otro gigante mundial especulativo de fondos de valores y activos financieros. Como supondrán, es el mayor gestor de fondos de inversión del mundo y el segundo proveedor de ETFs después iShares, compañía de… ¡BlackRock!

Obviamente, el personal de estas supermillonarias empresas no sólo está constituido por economistas y abogados, sino que hacen fichajes estrella que son antiguos políticos, gobernadores del banco central suizo, o el mismísimo ex jefe de gabinete de Hilary Clinton. Como se entere Iván Redondo, presenta su currículum a la próxima vacante. Gente toda muy decente…

El caso es que el futuro de nuestras vidas está en manos de los mismos que llevan haciéndose de oro sin generar absolutamente nada más que especulación y miseria en el mundo desde los años noventa. Por eso, no es de extrañar que le hayan vendido toda su producción al mejor postor, en este caso, Estados Unidos. Aunque para nada descarto que algún colega “Trumpero” esté en el consejo de administración dirigiendo el cotarro.

El Gilead de la supuesta distopía que Margaret Atwood imaginada a mediados de los 80, con hombres malvados que cuantifican nuestras vidas y a partir de ahí deciden si vamos a morir o no, ya está aquí. Los malos, los auténticos malos, son los dueños de la cura, y seguramente también lo serán de la vacuna. Son los genuinos malos que hacen rodar al mundo a su antojo y a los que nos les importa nada la vida de miles de millones de personas, con tal de cerrar el deal. Son los dueños del dinero, y dinero manda. Hasta sobre la vida.

Poco a poco vamos topando con “Nueva Normalidad”, que es el Gilead distópico amplificado al mundo entero. Sólo nos falta saber qué color nos van a dar a cada una, si azul de ricas, marrón de pobres o rojo de violadas.

3 Comentarios

  1. Tirarse a la piscina sin Flotador sabiendo nadar, nueva modalidad del activismo periodístico sindicalista.
    Chistes humanos. Sesión de noche

    • Agradecer a Trump y a Putin todo lo bueno que está pasando Gracias a ellos.
      Ya sabemos que el feminismo vs feminismo misandrico, prefiere a Hylary Clinton,la de la isla Lolita exprés y los humanos derechos,al revés en Pompa y sus correos electrónicos.
      Con v alta,b baja.y los malos hábitos.
      Los dueños del guión.

  2. No duermo por las noches pensando en Trumpistas y sus votos en 2016, los cuales hicieron que el Tío Donald nos haya metido en 4 guerras y tres bombas nucleares.
    Cada día más Tropas en los países e incrementa la OTAN,se quiere quedar perpetuo en Afganistán.
    Obama premio nobel del bazuco.

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