La actividad judicial prevé una desescalada paulatina y por fases

El Tribunal Superior de Justicia de Catalunya, por ejemplo, prevé retrasos de entre 3 y 5 meses en los juicios previstos debido al coronavirus.

La actividad judicial prevé una desescalada paulatina y por fases
Consejo General del Poder Judicial | CGPJ

Esta semana, se ha dado luz verde al cronograma de reanudación progresiva de la actividad judicial, propuesto por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). El ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, firmó el pasado viernes una nueva orden en la que se aprobaba el «Esquema de Seguridad Laboral y Plan de Desescalada en la Administración de Justicia ante la COVID-19», donde de describen las medidas de seguridad laboral para mitigar el riesgo de propagación del coronavirus, así como, las fases de del plan de «desescalada» de la actividad judicial. 

La nueva disposición, con la que se traza un plan para abandonar la parálisis en los tribunales provocada por la pandemia, prevé la puesta en marcha de la reincorporación escalonada de funcionarios judiciales al servicio desde este pasado 12 de mayo. Aun así, la orden prevé cuatro fases de desescalada que se adaptarán en función de los cambios de escenario en la lucha contra el coronavirus que establezca el Gobierno y a las recomendaciones de las autoridades sanitarias conforme a la evolución de la pandemia. 

Fases de la reanudación 

La Fase 1 se inició este martes e implica la vuelta al servicio del 30% o 40% de la plantilla, tanto en los órganos judiciales y fiscalías como en los Institutos de Medicina Legal y el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses. Esta primera escala tendrá una duración de, al menos, una semana. Además, retomarán todas las actuaciones procesales referidas a asuntos esenciales y que resulten de atención urgente e inaplazable, aunque seguirán quedando sin efecto los turnos de presencialidad y disponibilidad de jueces, con mantenimiento exclusivamente de los establecidos para la atención de los servicios de guardia.

La Fase 2 está previsto que empiece el próximo 2 de junio, con el personal reincorporado al 60% o 70% en cada órgano o servicio. Además, se espera levantar la suspensión de los plazos y de las actuaciones procesales. En ella, el trabajo de los funcionarios podrá distribuirse en turnos de mañana y tarde con un mantenimiento del régimen de disponibilidad y trabajo telemático para el resto de su actividad ordinaria.

No obstante, no será hasta la Fase 3, cuando se produzca la vuelta a la «actividad ordinaria con plazos procesales activados». Es en ese momento, cuando el Ministerio contempla la vuelta al trabajo del 100% de las plantillas de los distintos partidos judiciales.

Para que la actividad judicial se retome, será necesario esperar a la Fase 4,donde se prevé una «actividad normalizada conforme a la situación anterior al estado de alarma». Esta fase comenzará en el momento en que se levanten las recomendaciones sanitarias, permitiendo que se retome el funcionamiento ordinario de cada órgano, indican fuentes del Ministerio de Justicia.

Hacia la nueva normalidad

Por otro lado, la disposición recoge de forma muy pormenorizada las medidas de seguridad laboral que deben desplegarse durante todo el proceso hacia la nueva normalidad.

Entre las medidas de protección colectiva, se establece con carácter general una distancia mínima de seguridad de dos metros en todos los espacios de trabajo, modificando si es preciso la disposición de los puestos y la organización de la circulación de personas. En caso de que no se pueda garantizar esa seguridad, se utilizarán barreras físicas como mamparas o paneles.

Respecto a la atención al público, se realizará generalmente por vía telefónica o a través de correo electrónico. Si es necesario un trámite presencial, se organizará a través de cita, manteniendo la distancia de seguridad y respetando un aforo máximo para garantizarla.

Catalunya: retrasos de hasta 5 meses 

La crisis del coronavirus obligará a aplazar de tres a cinco meses los juicios previstos, debido a la «parálisis» por el estado de alarma y a la necesidad de espaciar las vistas por las medidas sanitarias, lo que puede colapsar a un sector que ya estaba «al límite de sus posibilidades».

Así lo advierte, en una entrevista con EFE, el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), Jesús María Barrientos, que apuesta por mantener la actividad telemática de los juzgados en los próximos meses, tras constatar que en esta comunidad ha funcionado de forma «óptima» durante el estado de alarma.

Según Barrientos, aunque la situación será distinta en función de los juzgados —algunos con la agenda al día y otros con retrasos de hasta dos años—, durante el parón judicial se han suspendido juicios «en volumen suficiente para llenar ya no dos meses, sino tres o cuatro». La sala de gobierno del TSJC ha aprobado, en la línea del plan propuesto por el CGPJ, un plan que insta a los órganos judiciales a «esponjar» las vistas, para evitar que coincidan juicios y garantizar un lapso suficiente, entre sesión y sesión, para ventilar las salas y desinfectar el mobiliario.

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