Juicio Macedonia: “Ranea es un policía de los que se moja y resuelve casos”

El abogado José María Fuster-Fabra, en defensa del subinspector J. Ranea, ha ido desmontando una por una las acusaciones del Ministerio Fiscal, llegando a la conclusión de que no existen indicios de criminalidad en lo relativo a su cliente

Juicio Macedonia: “Ranea es un policía de los que se mojan y resuelven casos”
Recta final del juicio por el 'caso Macedonia' en la Audiencia de Barcelona / Archivo

El juicio por el ‘caso Macedonia’ se ha retomado este miércoles con la intervención del del letrado José María Fuster-Fabra, en defensa del subinspector J. Ranea, el único agente de los Mossos d’Esquadra que se ha tenido que sentar en el banquillo de los acusados en el marco de esta controvertida y cuestionada investigación.

El discurso del letrado se ha centrado en desmontar, punto por punto, cada una de las acusaciones formuladas por la representante del Ministerio Fiscal, Ana Gil. A su parecer, durante este procedimiento judicial no se ha podido demostrar ni con las pruebas testificales, ni con las periciales, que el subinspector Ranea cometiese alguno de los delitos que se le imputan.

Sin pruebas de cohecho

Sobre el presunto delito de cohecho, Fuster-Fabra ha recordado que los peritos económicos, entre ellos uno de la Agencia Tributaria, no pudieron concluir movimientos o ingresos sospechosos en las cuentas de su cliente. Poniendo, así, en tela de juicio la idea de la fiscal y el juez instructor, Joaquín Aguirre, de que el policía recibía un sueldo extraordinario por colaborar con los presuntos narcos. De hecho, fue esta parte quien solicitó incorporar el informa patrimonial del acusado con voluntad de transparencia y con el objetivo de poner fin al infundio que se estaba extendiendo en este sentido.

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En cuanto al tema relativo a la Play Station, el letrado no ha querido hundir en detalles, pues hasta la fiscal reconoció que es posible que Ranea pagase el aparato a plazos a otro de los acusados. Sin embargo, este extremo se mantiene como imputación en el presunto delito de cohecho. Algo incomprensible para dicha defensa.

Intervenciones arbitrarias y mal justificadas

En cuanto a las cuestionadas intervenciones telefónicas, Fuster-Fabra ha recordado, como ya hicieron sus compañeros en otras sesiones, que esta medida fue poco motivada tanto por el juez, como por los agentes de la División de Asuntos Internos de los Mossos, que, luego, además, dejaron más de 200 sin transcribir. Justamente, apuntaba el letrado, desecharon aquellas que demostraban o contextualizaban la inocencia del subinspector J. Ranea.

Incluso, en este sentido, el reputado abobado penalista ha recordado que el Inspector Toni Salleras, que acudió como testigo, ya manifestó ante el tribual cuál era su opinión profesional sobre dichas intervenciones. Llegando a afirmar que la DAI no tenia indicios suficientes como para ejecutar una medida tan restrictiva e invasora como esta. Cabe recordar que Salleras, junto al Major Trapero, fueron dos de los Mossos d’Esquadra que más cargaron contra la instrucción de esta caso, reconociendo que el juez Aguirre les ordenó que pidieran ciertas diligencias a las que ellos se opusieron.

Un policía de calle

Fuster-Fabra no ha querido terminar su intervención sin apuntar una última reflexión sobre su cliente: “Ranea es uno de esos policías de calle, de los que bajan a las cloacas de la sociedad, se mojan, hablan con confidentes y resuelven casos”. “Es un referente para muchos, precisamente, por su trato con confidentes”, ha recordado, citando a alguno de los testigos que han pasado ante el tribunal.

Y es que para el abogado, y siempre en función de las pruebas y los indicios presentados en este proceso penal, su cliente ha sido y es un agente ejemplar, que siempre se prestó a colaborar con la institución a la que pertenece, dando caza a los delincuentes desde su hábitat natural: la calle.

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