Juicio Guardia Urbana: Premeditado, pero con muchos errores

Ésta es la conclusión a la que el subinspector de los Mossos al mando de la investigación llegó este lunes, durante la octava sesión del juicio de la «Guardia Urbana». Según el agente, las incongruencias en las declaraciones de los acusados fueron clave para sospechar de ellos.

Juicio Guardia Urbana: Premeditado, pero con muchos errores
López y Peral, en el banco de los acusados, durante el juicio | EFE

Premeditación con muchos errores y un tercer testigo que será investigado por falso testimonio. Éste es el resumen que se extrae de la octava sesión del juicio por el asesinato de Pedro Rodríguez, en mayo de 2017, por el que están acusados Rosa Peral y Albert López, los tres, agentes de la Guardia Urbana de Barcelona (GUB).  

Durante la sesión, intervinieron cuatro de los agentes que participaron en la instrucción del caso. Uno de ellos, el subinspector de la División de Investigación Criminal (DIC) de la Región policial Metropolitana Sur de los Mossos, el agente 1914, fue quién aseguró, sin titubeos, que todos los indicios apuntan a que se trata de un crimen premeditado, «pero con muchos errores». El subinspector está convencido de que, tras el crimen de Rodríguez, existe un plan previo para asesinar al novio de Peral, el cual se fraguó con «confabulación» y «connivencia», pero con «errores» cruciales. 

Sin embargo, al no existir pruebas que señalen a ninguno de los dos acusados como autores materiales del crimen, ya que se siguen acusando mutuamente, el agente ha reconocido moverse en el terreno de las deducciones y las hipótesis. 

La defensa se mostró escéptica

La defensa de Rosa Peral, liderada por Olga Arderiu, se mostró escéptica ante estas afirmaciones tan contundentes. Precisamente, la inconsistencia de las pruebas acusatorias y la inexistencia de datos objetivos que permitan demostrar la implicación en el crimen llevaron a la letrada a poner en duda que se pudiese demostrar que realmente hubiera habido premeditación. 

El subinspector también consideró que, «en ningún caso», el papel de Albert se limitó a auxiliar a Rosa, aunque a preguntas de su abogado, José Luis Bravo, admitió que no pueden descartar que el acusado llegara después del asesinato, porque se desconoce la hora exacta de la muerte.

Como ya afirmó el representante del Ministerio Fiscal, Félix Martín, durante la primera sesión del juicio, la falta de pruebas incriminatorias y de testigos presenciales provocará que los miembros del jurado se muevan en las arenas movedizas de las deducciones y las hipótesis (con poco contraste). 

«Si era premeditado, ¿por qué saltó la valla?»

De hecho, tanto a preguntas de la defensa de Rosa Peral como de la de Albert López, el agente en cuestión ha reconocido que no pueden basarse en elementos objetivos. «Si estaba premeditado, ¿por qué Albert saltó la valla de la casa de Rosa y no entró por la puerta?», preguntó Arderiu. El agente sólo pudo contestar que ellos no estuvieron allí durante el momento del crimen y que se sustentan en deducciones policiales, muchas de ellas creadas a raíz del testimonio personal y subjetivo de los testigos interrogados. Ninguno de ellos —cabe recordar—, presencial. 

Tercer falso testimonio 

El fiscal estudiará deducir falso testimonio al padre de Rosa Peral, Francisco Peral, por haber negado que su hija le pidiera mentir y declarar que se «equivocó» cuando dijo que vio a la víctima un día después del crimen. El fiscal lo ha decidido después de la declaración de dos Mossos d’Esquadra que participaron en las investigaciones y que han asegurado que el padre de Rosa les confesó que «había mentido».

Mientras que uno de ellos, agente al que Francisco Peral no ubica cuando supuestamente sucedió esta conversación, aseguró que el padre de Rosa «se derrumbó y dijo que había mentido porque su hija se lo había pedido», el otro agente, a quien sí recuerda, tan solo ha comentado que Francisco Peral les reconoció haber mentido sin mencionar a Rosa, confusión que aclaró en su declaración testifical. 

Era el día 14 de mayo de 2017 y Rosa acababa de ser detenida, por lo que la Policía acudió a casa de sus padres para devolverles unas llaves y, una vez allí, el padre de la acusada les confesó no haber visto a Pedro el día 2. Preguntado por este medio, Francisco Peral se ha ratificado en su confusión (ya declarada en sede judicial) y, además, ha asegurado que, en ningún momento, se le advirtió que podía negarse a declarar contra su hija. 

El padre de la acusada también ha confesado a eltaquigrafo.com que se sintió coaccionado ante la amenaza de los agentes, que le comunicaron el ingreso inmediato de su hija en prisión. Al parecer, aun estando la investigación bajo secreto de sumario, el agente que fue a devolverle las llaves le comunicó el hallazgo de una toalla con resto biológicos que, sin ser analizados, creyeron que eran de Pedro, pero resulta que eran de Rosa.

1 Comentario

  1. Hola, soy estudiante de Derecho y me interesa mucho este juicio. Me podríais informar sobre si hay alguna manera de poder acceder a los videos de la retransmisión del juicio? Muchas gracias.

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