[Vídeo] Intervenidos cerca de 500 Kg de cocaína en el Puerto de Barcelona

La Guardia Civil ha arrestado a tres miembros de una organización criminal, todos ellos de nacionalidad española, tras intervenir 495 kilos de cocaína en el puerto de Barcelona, procedentes de Paraguay.

La Guardia Civil intervino el pasado 22 de abril un cargamento de 495 kilogramos de cocaína de gran pureza en el Puerto de Barcelona. Durante la operación, denominada Confinity Interdit, agentes de la Guardia Civil, Vigilancia Aduanera y de la Agencia Tributaria interceptaron cerca de media tonelada de cocaína —en concreto 495 kilos— en la instalación portuaria, procedente de Paraguay. El cargamento estaba camuflado en 450 paquetes de briquetas de madera, un combustible que se utiliza para las estufas y las chimeneas.   

En el marco de esta actuación, las distintas fuerzas de seguridad participantes explicaron en una nota de prensa que las inspecciones en puertos como el de Barcelona, de mercancías de empresas importadoras de países sudamericanos, se han reforzado en los últimos meses. De hecho, el hallazgo es fruto de las investigaciones que tanto la Guardia Civil como la Vigilancia Aduanera estaban llevando a cabo desde hace meses, ante las sospechas de que empresas importadoras de mercancía procedente de países sudamericanos pudieran estar introduciendo grandes cantidades de droga a través del Puerto de Barcelona.

A finales del año pasado, los investigadores centraron sus pesquisas en varias sociedades con sede en la capital catalana, cuya actividad era susceptible de encubrir el tráfico de cocaína.

Briquetas de madera 

La empresa destinataria de la mercancía, que se encuentra ubicada en Barcelona, había declarado la importación de briquetas de madera, un combustible utilizado por estufas y chimeneas, procedentes de Paraguay. La cocaína viajaba camuflada entre las briquetas de madera, lo que dificultaba ser detectada tanto por los escáneres como por los perros de la unidad de narcóticos. Los detenidos, acusados de un delito de tráfico de drogas, fueron trasladados a dependencias de la Benemérita, antes de pasar a disposición del juez de instrucción que lleva el caso.

Para proceder a su detención, según ha adelantado La Vanguardia,  la Guardia Civil tendió una trampa a los narcotraficantes. Una maniobra conocida como entrega vigilada que los condujo hasta ellos. Los agentes hallaron la droga en un contenedor, oculta entre las briquetas de madera, la intervinieron, pero dejaron que el cargamento con dichas briquetas siguiera su curso hasta llegar a sus destinatarios. Tres días después de que la droga desembarcara en el puerto, los agentes pudieron llegar a ellos y detenerlos.

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