Huelga de estudiantes: tanto unos como otros quieren sacar el curso adelante

Esta semana las universidades catalanas acabarán de matizar cómo queda el sistema de evaluación para poder garantizar el derecho a ir a clase y, a la vez, el de poder manifestarse.

Huelga de estudiantes: tanto unos como otros quieren sacar el curso adelante
La UPF ha vivido enfrentamientos entre los que defendían la huelga y los que no.

Se avecinan días tensos en las universidades catalanas. Hoy, ha sido el primero. Y, aunque el seguimiento de la huelga indefinida convocada por el Sindicat d’Estudiants dels Països Catalans (SEPC) ha sido desigual en las distintas universidades, hay una preocupación generalizada por saber cómo quedará el sistema de evaluación. Tanto los que se quieren manifestar, como lo que quieren seguir con la actividad docente tienen interés en asegurarse el curso, sobre todo, teniendo en cuenta las altas tasas que se pagan, a pesar de tratarse de universidades públicas. En eso coinciden. 

Por su lado, el SEPC ha llamado a los estudiantes a la huelga indefinida para solicitar a los docentes que la evaluación continua se cambie por otra de carácter único y que, en estas semanas, se anulen los exámenes, con el objetivo de que los jóvenes que están volcados en las manifestaciones que están siguiendo a la sentencia del juicio del procés no sufran un descalabro académico. 

Pero, mientras que parte de los universitarios, acogidos a la convocatoria de huelga, exigen a los rectorados facilidades académicas y de evaluación para llevar a cabo las protestas, existe otra parte, de signo político contrario y cada vez más numerosa, que se ha plantado ante esta situación y exige, por su lado, poder asistir a clase sin ningún tipo de represión por parte de otros compañeros.

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Temen no poder ir a clase 

Jordi Salvadó, representante de universidades de «S’ha Acabat», organización constitucionalista que pretende garantizar el derecho de todos los alumnos a poder ir a clase sin incidentes, ha lamentado en una entrevista con eltaquigrafo.com que, aunque las universidades den la opción de poder acogerse a una evaluación única o una evaluación continua, los manifestantes sigan boicoteando los accesos a las facultades. 

«No tenemos acciones establecidas, seguiremos animando a los estudiantes a ir a clase y a que no se sientan amenazados por los encapuchados que crean barricadas en las puertas de las facultades», ha añadido Salvadó. «Intuimos que, aunque los manifestantes del SEPC consigan la evaluación flexible, seguirán boicoteando al resto de compañeros que queremos seguir con la docencia habitual», ha sentenciado el representante de «S’ha Acabat», organización nacida a raíz de una escisión de Societat Civil Catalana

Se organizan a través de un canal de Telegram, donde animan a otros estudiantes a ir a clase y plantarse ante los manifestantes. De hecho, Salvadó ha asegurado a este medio que se sorprendió este martes al ver tantos estudiantes a la puerta del campus de la UPF en Ciutadella, la cual estaba bloqueada por los manifestantes. «Muchos no estaban convocados por nosotros y eso también nos alegra, porque la gente empieza a estar cansada de aceptar sus exigencias. Entendemos que quieran dar mayor visibilidad a sus actos y que por eso pretendan bloquear la universidad, pero así están vulnerando nuestro legítimo derecho a querer ir a clase», ha añadido. 

Culpan a los rectores 

Aun así, Salvadó lo tiene claro, «los distintos rectorados son los verdaderos culpables». «Ellos —ha proseguido— son quienes les permiten crear las barricadas y, con este consentimiento, les están dando la razón y están marginando al resto de estudiantes». Tanto él como su grupo, consideran que el debate ya va «mucho más allá» de si existe la posibilidad de acogerse a una evaluación única; y consideran que deberían frenar estas «acciones violentas» de raíz. 

De hecho, durante la primera jornada de huelga, hubo problemas en cuatro campus: el de la UPC de Manresa y los tres de la Pompeu Fabra (Ciutadella, Mar y Poblenou), donde los chavales que querían ir a clase se encontraron con las puertas bloqueadas por compañeros de pupitre —algunos de ellos habían pasado la noche en el edificio— que les negaron la entrada. Hubo forcejeos, empujones y gritos, también saltos de valla para entrar en las aulas. 

Salvadó entiende que estos manifestantes no deberían haberse atrincherado en la facultad y que, si lo han hecho, «ha sido con el permiso de los rectores». El representante, estudiante del máster de acceso a la abogacía en la UPF, vivió los momentos de tensión en primera persona y queda a la espera de ver cómo se desarrollarán los días venideros. 

Por otro lado… 

El SEPC espera a conocer qué deciden las universidades catalanas sobre la posibilidad de acogerse a la evaluación única. Su intención es proseguir con la huelga hasta que se cumplan todas sus peticiones. 

Anna Clua, una de las portavoces del SEPC explicó este martes que el momento de confrontación fue duro y que no les gusta enfrentar a estudiantes, pero que se manifiestan con unas demandas muy concretas: conseguir la evaluación única para poder seguir las acciones que se hagan en la calle, en relación con la sentencia del procés; que «el rector se posicione a favor de la amnistía y del derecho a la autodeterminación»; y que se condene la represión de estos días.

Tras los momentos de tensión vividos en el campus de Ciutadella de la UPF, el SEPC ha realizado una convocatoria antifascista a través de sus redes sociales, refiriéndose a los estudiantes de «S’ha Acabat» que se encontraban en los accesos al campus.

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