Grecia no se acaba nunca

Grecia es la cuna de la historia europea, de la mitología, la filosofía, el pensamiento y la modernidad.

Grecia no se acaba nunca
Calle típica de las islas griegas / Archivo

Cuando el viajero visita por primera vez Grecia descubre el verdadero significado de ser mediterráneo. Los paisajes de ensueño se escenifican en atardeceres tan perfectos como rapsódicos; las ruinas de sus ciudades, todas ellas fascinantes, contribuyen al esparcimiento de nuestra imaginación y la gastronomía, ese placer variado y copioso, nos transporta directamente hacía el pasado, donde su historia se fusiona con la mitología y crea leyendas increíbles y poderosas. En definitiva, el reguero constante de cultura que envuelve Grecia hace de este país un lugar maravilloso.

Grecia es la cuna de la historia europea, de la mitología, la filosofía, el pensamiento y la modernidad. Es la misma Grecia que sirvió de inspiración a Graves, Leight, Cohen, Durrel, Miller y otros tantos escritores y poetas extranjeros que por ella pasaron y en ella alojaron sus escritos para siempre.

Isla de Chipre, la isla mediterránea más exótica

En el libro Peregrinos de la belleza, viajeros por Italia y Grecia (Acantilado, 2015) Maria Belmonte (1953), describe con una carga de sensibilidad exquisita el momento en el que Henry Miller (1891 – 1980) llegó a Grecia en plena Segunda Guerra Mundial bajo una tremenda ola de calor y el momento en que el escritor Lawrence Durrell (1912 – 1990) se trasladó a vivir con su familia a Chipre y disfrutó de Corfú y Rodas como si fuera el amo de todas las islas griegas.

publicidad

Además de sorprender con la cantidad de minuciosos detalles que componen las historias, Belmonte ha creado un libro que es la esencia de muchos libros y ha escenificado un lugar en el que el viajero, además de adquirir conocimientos literarios, se empapa de la cultura hasta conseguir entender el zenit de la felicidad nómada.

Las islas griegas son, por encima de todo, un estado mental que te lleva a reconciliarte contigo mismo y hacer las paces con el mundo, por eso, la organización viajera es fundamental en el momento de iniciar su visita. Aunque muchos trotamundos no empezarían su peregrinaje por Hydra, su ubicación es tan fantástica, que resulta imposible resistirse a ella.
Dicen que, en los bohemios años 60, los intelectuales buscaban transformarla en una pequeña Cadaqués y, lo cierto, es que es una isla que inspira, uno de esos lugares donde todos los iluminados se sentían artistas. En ella el cantante, poeta, compositor y escritor Leonard Cohen (1934 – 2016) se enamoró perdidamente de Marianne y, en la casa encalada del barrio de Kamini escribió la novela Hermosos perdedores (1966). Un libro que está considerado como una de las mejores novelas modernas de la literatura canadiense.

Skopelos saltó a la fama cuando se rodó entre sus calles la película Mama mía (2008), Delfos está considerada el ombligo del mundo y en Meteora, asomado a sus monasterios colgantes, el viajero sentirá que el fascinante mundo de la espiritualidad lo atrapa irremediablemente.

La isla de Spetses no es muy conocida, sin embargo, el británico John Fowles (1926 – 2005) escribió una magnifica novela titulada El mago (1965) donde la describió como “un bonito, pintoresco, encantador y sencillamente bello lugar” y de Poros, el poeta Yorgos Seferis (1900 – 1971) ganador del Premio Nobel de Literatura en el año 1963,dijo: “Después de nadar, la luz de la isla te absorbe como absorbe el papel a la tinta”.

Meteora y sus monasterios colgantes

Mikonos y Santorini son los lugares más turísticos donde comer, beber y divertirse está a la orden del día y no podríamos pasar por alto la localidad de Micenas que, ubicada en el yacimiento arqueológico de la península del Peloponeso, inspiró Homero para escribir la famosa Ilíada.

Sin embargo, si hay un escritor que imprescindible que impulsó la literatura de viajes y escribió sobre la Grecia antigua, ese fue Heródoto (484 a.C. – 426 a.C.): el padre de la historia, el primer proto periodista, el viajero griego que se movió por el mundo en el S. V a. C. y que sentía predilección por la sabiduría y la historia.

Skopelos, una isla de película

El carismático periodista Ryszard Kapuscinski (1932 – 2007) recogió en su libro, Viajes de Herodoto (2004) los relatos que el viejo maestro fue escribiendo en sus nueve tomos de Historia y aprovecha sus viajes como corresponsal para conversar con él en un fantástico libro que fusiona el pasado con el presente.

…aquel paisaje punteado de olivos y de pueblos con ancianas vestidas de negro, hombres de aspecto adusto que bebían en silencio en las tabernas, un mar de color azul del verano y montañas pobladas de rocas, cipreses y olivos…”. Xavier Moret (1952) muestra su veneración a las islas griegas en su libro Grecia, viaje de Otoño (Península, 2016).

Desde hace tiempo, los libros de Moret se han convertido en la guía e inspiración de mis viajes. Ellos sobreviven a los vuelos pegados a mi cintura y con ellos recorro las ciudades buscando la misma luminosidad que, en su momento, alumbró al escritor.

La sed viajera que supone descubrir lo que otros ya conocen no es otra cosa que la recreación de lo que, hace siglos, llevan haciendo los escritores aventureros. En este libro, Xavier Moret, va recogiendo las miguitas de pan que tantos ilustrados antes que él fueron dejando por el camino y recorre las islas griegas huyendo de los tópicos turísticos, recreándose en lugares inaccesibles y terminando su viaje en nostálgica Ítaca.

“Mi viaje a Grecia llega su final. Ha merecido la pena, pero sé muy bien que no basta. Necesito más, mucho más, puesto que tengo claro que nunca me cansaré de Grecia. Es más, estoy seguro que no tardaré en volver a Ítaca, porque Grecia no se acaba nunca”

Como una gota de agua que resbala suavemente por el vidro de una copa, el sol se despide de las islas y de este fabuloso viaje a través de la literatura. Si en Atenas empieza un mundo distinto, en las islas griegas la existencia se abre para llenarse de luz, de energía, de conocimiento. Visitar esta región sin prisa es el mejor regalo que le podemos hacer a la vida.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here