Golpe policial al menudeo de droga en el Raval: 61 detenidos y 40 registros

Mil agentes de Mossos, Policía Nacional y Guardia Urbana han coordinado otra macrooperación contra el narcotráfico en el centro de Barcelona. El operativo se ha saldado con 61 detenidos de tres entramados criminales distintos.

Golpe policial al menudeo de droga en el Raval: 61 detenidos y 40 registros
En el operativo han participado más de 1.000 efectivos de tres cuerpos policiales.

El barrio del Raval,de Barcelona, volvió a vivir este miércoles una de esas jornadas de auténtico ajetreo policial. Cerca de 1.000 efectivos de los Mossos d’Esquadra, la Policía Nacional (CNP) y la Guardia Urbana de Barcelona (GUB) unieron sus fuerzas para desmantelar tres entramados criminales —de orígenes pakistaní, rumano y nigeriano— que controlaban la venta y distribución de droga en las calles del centro de la capital catalana.

El macrooperativo que, según el intendente del distrito de Ciutat Vella de los Mossos, Rafael Tello, supuso «un duro golpe al menudeo de la droga en el barrio del Raval», se saldó con 61 personas detenidas en 40 registros (35 pisos y 5 locales). El epicentro del dispositivo se ubicó en el centro del Raval. Sin embargo, algunos registros también se efectuaron en el Prat de Llobregat, Badalona y Cornellà de Llobregat.

Objetivo: frenar la delincuencia cronificada

La mayoría de estos pisos registrados y desmantelados eran puntos de venta y/o almacenaje —las conocidas como ‘guarderías’— y solo una pequeña parte de éstos también hacían la función del antiguo ‘narcopiso’ (donde también se consumía). Según datos policiales, actualmente solo quedan tres ‘narcopisos’ activos en el barrio del Raval, muy lejos de los 60 que llegó a haber, en verano de 2017.

El objetivo de los tres cuerpos policiales, han asegurado, es perseguir la delincuencia en la ciudad de Barcelona, y por ello seguirán trabajando conjuntamente, aunque los índices de criminalidad han menguado, para frenar «la delincuencia cronificada» de la capital catalana. El dispositivo, que ha contado con cerca de 1.000 efectivos, ha estado coordinado por distintas unidades de Investigación de los tres cuerpos, de seguridad ciudadana, la Brigada de Extranjería —competencia del CNP— y unidades de orden público que han reforzado las actuaciones en las cuarenta entradas y registros.  

La culminación tras un año de trabajo

El operativo de este miércoles es la culminación de una investigación policial conjunta e instruida por el juzgado, número 7, de Barcelona, que se inició durante el verano de 2019, tan solo un mes después de que se llevara a cabo otra de las tres grandes operaciones policiales de los últimos dos años contra el tráfico de drogas (especialmente, heroína y cocaína) en el barrio del Raval.

La primera de estas grandes operaciones policiales, la ‘Bacar‘, se desarrolló en octubre de 2018 contra la mafia dominicana que dominaba 26 ‘narcopisos’. La segunda, la operación ‘Suricat‘, en junio de 2019 contra la mafia pakistaní. Y la tercera, la de este miércoles. En este sentido, fuentes de los Mossos y de la GUB han coincidido con el jefe de la Brigada de Extranjería y Fronteras del CNP, Emilio de la Calle, al asegurar que esta última operación, denominada ‘Coliseo‘, ha sido una de las más importantes de los últimos dos años, «si no la más importante», tanto a nivel de detenidos como de incautaciones y recursos movilizados. Según fuentes de la investigación, los principales jefes pakistaníes arrestados en la ‘Suricat’ seguían dando las órdenes desde la cárcel y se habrían mantenido al mando, también, durante esta última etapa.

Incautaciones y alianzas  

En cuanto a las entradas y registros, concretamente, en el barrio del Raval, se han realizado en lugares significativos donde los vecinos habían denunciado tráfico de drogas, como en el número, 116, de la calle Hospital —un edificio de propiedad municipal—, en la calle Robador, 55, inmueble conocido como ‘narcoedificio’, y otros pisos en torno a la sala de venopunción Baluard, en las calles Om y Santa Madrona.

Tras dichos registros, se han podido intervenir más de seis kilos y medio de sustancias estupefacientes, entre heroína y cocaína, además de dos kilos de anfetaminas y 350 plantas de marihuana. La droga intervenida —que era distribuida por los tres grupos, al por menor— tenía un valor aproximado de 550.000 euros. Además, se han localizado 71.000 euros en efectivo y 118 terminales móviles.

«Seguimos recogiendo material, en forma de pruebas, para darle más entidad al caso y presentarlo a la autoridad judicial», afirmaba De la Calle, en rueda de prensa. En este sentido, los tres cuerpos policiales han asegurado que el operativo sigue abierto y no se descartan más detenciones e incautaciones. Lo que tienen claro es que, al parecer, la mafia pakistaní se había aliado con la rumana para monopolizar la venta y la distribución de las sustancias estupefacientes. La mafia nigeriana se unió, según los investigadores, durante el confinamiento y era la que se encargaba del transporte de la droga a través de mulas.

Degradación de la convivencia

Esta situación de alianzas entre entramados y el aumento de puntos de venta de droga en el Raval han provocado, según el inspector de la Guardia Urbana, Juan Carlos Oliva, una rápida degradación de la convivencia en el barrio. Sin embargo, ha remarcado, ha sido, en gran parte, gracias a la participación y cooperación ciudadana, que se ha podido desarrollar «de forma efectiva» el dispositivo ‘Coliseo’ de este miércoles.

Los tres cuerpos policiales han agradecido la participación y la comprensión de las asociaciones de vecinos de El Raval, ya que, como comentaba el intendente, Tello, «hay investigaciones que se prolongan mucho en el tiempo, pero que requieren de ese tiempo para dejarlo todo ligado y poder proceder sin margen de error». Esto mismo ha sucedido con este dispositivo, que se inició en julio de 2019, cuando, en los aledaños de la narcosala Baulard, se detectó la presencia de ‘pasadores’ que vendían la droga —en especial, heroína— directamente en la calle.

Cambio de paradigma: la cuarentena

Sin embargo, la investigación se complicó con la pandemia, la cuarentena y las limitaciones de movimiento.  Fue entonces, cuando los investigadores detectaron un cambio en las dinámicas y el funcionamiento de los investigados, al verse sus principales canales de obtención y transporte afectados por las nuevas medidas sanitarias. Durante este periodo, entró a colaborar la mafia nigeriana, aportando nuevos canales y fuentes de suministro. Sin embargo, las restricciones de movilidad derivadas de este confinamiento y la fuerte presión policial supusieron que, desde el inicio del estado de alarma, se desactivasen 19 domicilios dedicados a la venta de sustancias estupefacientes, 17 de ellos en el Raval.

Los portavoces de los tres cuerpos policiales han asegurado, por otro lado, que, al margen de este macrooperativo contra tres entramados muy concretos, las actuaciones policiales conjuntas de este 2020 han permitido desmantelar hasta 47 puntos de venta paralelos a esta investigación. «Acciones que han tenido que ejecutarse con mucha cautela —aseguraba el intendente Tello, de los Mossos— para que no afectasen a dicha investigación».

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