Fingían peleas domésticas para estafar al fisco y obtener los papeles

El Juzgado de instrucción número 1 de Lleida investiga a un grupo organizado que presentaba falsas denuncias por violencia machista para aprovecharse de las ayudas y obtener los papeles

Fingían peleas domésticas para estafar al fisco y obtener los papeles
Imagen de los juzgados de Lleida

Todo parecía muy real, hasta que empezó a ser sospechoso. El ansia por obtener más ayudas por parte de las administraciones y, como consecuencia las cartas para ser ciudadano/a español, dejaron en evidencia a un grupo organizado que se dedicaba a fingir peleas domésticas en la vía pública, denunciarlas posteriormente como malos tratos y estafar, así, a la seguridad social y a las otras administraciones implicadas.

Tres niveles

Los jefes, cerebros de la estafa y en lo alto de la escala jerárquica de la organización, un grupo de jóvenes marroquíes; las mujeres que fingían ser víctimas de malos tratos, prostitutas provenientes de Europa del Este y Sudamérica; los “maridos” que las pegaban, toxicómanos y mendigos contratados por los jefes.

Todos salían ganando. Todos se prestaban a representar una escena teatral que se traducía en beneficios asegurados.

¿Cómo funcionaban?

Los más de 20 investigados por el juzgado de Lleida tenían un mecanismo muy estudiado. Los jefes contrataban a los toxicómanos y mendigos por cuantidades ridículas, pero que a éstos ya les parecían suficientes y contactaban con prostitutas que querían obtener los papeles para ser ciudadanas españolas.

Cuando todo estaba bien ensayado, la mujer y su nuevo marido fingían una escandalosa pelea en plena vía pública, a ojos de todos. Insultos, golpes, empujones, todo parecía real.

Posteriormente, las “víctimas” denunciaban los hechos, asegurando que eran víctimas de malos tratos. Una vez se confirmaba que, efectivamente, las mujeres sufrían heridas compatibles con la violencia de género y, además, demostraban haber sido agredidas en la vía pública, las administraciones, como en todos los casos similares y como se recoge en la Ley de Violencia de Género de 2009, se les ofrecía: o ir a una casa tutelada o una ayuda económica de entre 500 y 600 euros hasta que se celebrase el juicio, además de la carta de ciudadanía española.

Las falsas víctimas escogían la ayuda y con ello ya estaban servidas. Ellas se quedaban con los papeles que las acreditaban como mujeres españolas y seguían ejerciendo la prostitución, mientras, enviaban todo el dinero que recibían de las administraciones a los cerebros del entramado. Todos contentos.

Los mendigos recibían una pequeña cantidad de dinero, las mujeres los papeles y el grupo de marroquíes al frente de la estafa se quedaba con todo el dinero que las administraciones entregaban a las mujeres. Con todo, el juzgado tiene entre ojo y ojo a un grupo de más de 20 personas, entre unos y otros.

Investigación en marcha

Según ha informado el Tribunal Superior de Justica de Catalunya (TSJC), por el momento, dos de los investigados ya han pasado a disposición judicial y han quedado en libertad. Eso sí, además de que se les haya retirado el pasaporte, deberán comparecer periódicamente y se les ha prohibido salir del país.

Respecto a este mismo tema, la Fiscalía General del Estado subrayó que, pese a que existe, el porcentaje de denuncias falsas por violencia machista es “escasísimo”. De este modo, se abrieron 14 investigaciones por esta causa durante todo 2018 frente a las 166.961 denuncias que se presentaron durante todo el año pasado, lo que supone un 0,0083% del total.

1 Comentario

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here