Familiares de la víctima: “Mañana te puede tocar a ti”

El protagonista de la segunda jornada del juicio contra la ‘Manada de Manresa’ ha sido el tío de la víctima, quien animó a la sociedad a movilizarse para presionar a los magistrados a condenar a los investigados por agresión sexual

Menos de dos semanas después de que el Tribunal Supremo (TS) modificara la sentencia de La Manada y les condenara por violación, y no por abusos sexual como inicialmente hizo la Audiencia de Navarra, la Fiscalía de Cataluña reactiva el debate sobre la interpretación de los delitos sexuales. En este caso contra siete jóvenes acusados de haber violado a una menor en 2016, por turnos, durante una fiesta en una nave abandonada de Manresa (Barcelona) y a los que el Ministerio Público acusa de un delito de abusos sexuales y no de agresión.

El juicio contra los siete jóvenes comenzó este martes en la Audiencia de Barcelona. Durante la segunda sesión, celebrada este miércoles, el tío de la víctima intentó agredir a los investigados a la salida del Palacio de Justicia de Catalunya. Los Mossos d’Esquadra tuvieron que retenerlo cuando se abalanzó sobre los agresores de su sobrina, en un contexto en que decenas de manifestantes aguardaban también a las puertas de la Audiencia de Barcelona gritando consignas como “no fue un abuso, fue violación”.

Los familiares animan a movilizarse

Como han explicado a eltaquigrafo.com fuentes cercanas a los familiares y amigos de la víctima, estos animan a la sociedad a movilizarse para que así las víctimas de violación se sientan más reconfortadas y los magistrados más presionados. “Mañana podría ser tu hija, tu sobrina, tu amiga o tu misma, las víctimas por violación deben sentirse reconformadas por una sociedad que las entiende y lucha cuando ellas están débiles”.

Por otro lado, el tío de la víctima comentó ante los medios de comunicación que tanto ella como la familia más directa lo están pasando muy mal desde que se sucedieron los hechos y asegura que la joven cree que la van a matar. Precisamente, este miércoles la menor tenía que haber declarado ante el juez, pero la declaración se suspendió por motivos familiares de un abogado y fue pospuesto al próximo lunes.

Este jueves, el juicio continuará con la exposición de las pruebas periciales, entre ellas los resultados de los exámenes psicológicos practicados a la menor para determinar si arrastra secuelas por lo sucedido. Es precisamente durante la jornada de hoy que los familiares de la víctima animan a salir a la calle a manifestarse y concentrarse ante las puertas del Palacio de Justicia de Catalunya para presionar a los magistrados y condenar a los violadores por un delito de agresión, y no por abuso.

Si recordamos los hechos…

La sección 22 de la Audiencia de Barcelona celebra desde el martes el juicio contra 7 jóvenes acusados de violar a una menor en una nave abandonada de Manresa. Seis de ellos están acusados de haber agredido a la menor, de 14 años y en estado «ebrio», tras encontrársela en una fiesta en Manresa en octubre de 2016. El séptimo acusado lo está por haberse masturbado mientras presenciaba la violación, sin impedirla. Sólo uno de todos los investigados ha permanecido dos años en prisión preventiva por estos hechos.

En la primera sesión del juicio, celebrada este martes, se conoció el informe provisional de la Fiscalía, en el que imputa a los seis varones un delito de abuso sexual continuado y pide para ellos penas que oscilan entre los 10 y los 12 años de cárcel, las máximas dentro de esa calificación.

Por el contrario, la acusación particular ejercida por la víctima califica el ataque de agresión sexual, al entender que la menor fue intimidada y sometida mediante violencia, con lo que eleva la petición de pena a entre quince y veinte años de prisión.

Los investigados lo negaron todo

En dicha sesión, los acusados insistieron en que ni ellos ni el resto de los procesados -que no en todos los casos se conocían entre sí, según su versión- mantuvieran relaciones sexuales con la denunciante, que relató haber sido atacada por turnos en una caseta abandonada situada junto a la fábrica en la que pasaban la noche de «botellón«.

En su relato ante el tribunal, los presuntos violadores esgrimieron distintas versiones exculpatorias, desde negar que mantuvieran contacto alguno con la menor durante la fiesta hasta incriminar a dos asistentes al «botellón» que no están encausados o señalar que la chica estaba borracha y se jactaba de querer «tirarse a todo el mundo».

Las pruebas biológicas practicadas a la menor sólo hallaron restos de ADN de uno de los procesados, Daniel David R., quien dijo que no se explica cómo se pudieron encontrar esos fluidos en la ropa de la víctima cuando en ningún momento intimó con ella y denunció como una «injusticia» los dos años que ha pasado en prisión preventiva por este caso.

Se aprovecharon del estado de la menor

Según mantiene la Fiscalía en sus conclusiones provisionales, los siete acusados acudieron a una fiesta en una fábrica abandonada en el Camí Torre d’en Viñas de Manresa, a la que asistían, en su mayoría, menores de edad, entre ellas la víctima y una amiga suya. Aprovechando que se encontraba de forma «evidente» bajo los efectos del alcohol y las drogas, añade la Fiscalía, el acusado Bryan Andrés M. se llevó a la menor a una caseta abandonada y la violó, tras lo que regresó al lugar donde estaban sus amigos y les instó a agredir a la chica, por turnos de unos 15 minutos cada uno, añade el Ministerio Público.

Posteriormente, añade la Fiscalía, entraron en la caseta y violaron a la menor otros cinco de los acusados, conocedores de su edad y del estado de embriaguez en que se encontraba, mientras que otro de los asistentes a la fiesta se masturbaba observando la agresión, sin impedirla.

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