Era buen chaval

Y también era padre hasta que él mismo decidió dejar de serlo al apuñalar a sus hijos adolescentes y matarlos por defender a su madre, que corrió la misma suerte

nuria gonzalez

Esta semana he descubierto que hay, al menos, otro Jaén además del andaluz. Hay otro Jaén en Perú. Lo descubrí por casualidad al buscar información sobre el feminicidio ocurrido este pasado domingo en Úbeda, donde, digamos ‘presuntamente’, un tipo asesinó a puñaladas a su mujer y a sus dos hijos y luego, en un acto de cobardía típico de los maltratadores machistas, se suicidó tirándose por el balcón, antes de que llegara la policía y tuviera que hacer frente a las consecuencias de sus letales actos.

Llegué al Jaén peruano porque en mi búsqueda en internet introduje “feminicidio en Jaén”. Todas las noticias que aparecieron al respecto eran de asesinatos machistas ocurridos en la ciudad del país andino. Pero ni rastro del ubetense presunto asesino y confirmado suicida.

Tuve que ajustar los criterios de búsqueda a “hombre mata a su mujer en Jaén” para que, entonces sí, apareciera el triple asesinato andaluz. Sin embargo, el tratamiento que algunos medios han dado a este caso de feminicidio y parricidio es, cuanto menos, anonadante.

Uno de los periódicos más importantes y leídos de España, con mucho apego a la corona y a las sotanas, dedicó 2 noticias a este suceso. En la primera que me saltó en el buscador (sin buscarla), el titular casi me deja ciega al leer El parricida de Úbeda “adoraba a su mujer y a sus hijos”. Una información del todo contrastada con el hecho de que los hubiera apuñalado a los tres hasta la muerte, obviamente.

La frase la sacaban de declaraciones del amigos y conocidos del maltratador que no daban crédito a lo sucedido, en un reportaje impregnado con el tufillo rancio de la idea no dicha pero presente de “algo le habrá pasado a ese hombre para reaccionar así”, o la versión hardcore de la misma que es “algo le habrá hecho la arpía de su mujer para acabar haciendo lo que ha hecho, con lo buen chaval que era”.

Esta era la segunda nota que ese periódico publicaba al respecto. La del día de autos rezaba (nunca mejor dicho para este rotativo) así: “Mueren acuchillados en Úbeda una mujer y sus dos hijos en un presunto caso de violencia machista”. Estaba claro que ya se apuntaban maneras del tratamiento de la noticia que iban a darle. Este titular se publicó cuando ya no había la más mínima duda de que el asesino presunto era el marido, detalle que omiten en pro del decoro familiar del titular. Y además, no alcanzo a imaginar como alguien puede morir acuchillado sin ser asesinado por un tercero.

En esta línea, sin embargo, se lleva la palma el homenaje póstumo en el que se convirtió el reportaje de un diario provincial jienense donde, para explicar la noticia del entierro del macho maltratador, al referirse a él encabezan la noticia de la siguiente manera: “ Hombre de buen trato y correcto”, e ilustran tan estúpido titular con una no menos estúpida foto, en la que aparece el suicidado con un chiquillo en brazos y al pie de foto le ponen el título de “Padre”.

La verdad es que padre era hasta que él mismo decidió dejar de serlo al apuñalar a sus hijos adolescentes y matarlos por defender a su madre, que corrió la misma suerte. Lo cual nos lleva a la deducción lógica de que también fue marido hasta que él mismo decidió autoconvertirse en viudo por el mismo método que dejó de ser padre. Pero lo importante era transmitir a la opinión pública de su pueblo y su provincia que, hasta que los mató, era un tipo correctísimo. Sin duda era buen chaval. Si no fuera tétrico sería hasta gracioso.

Sin embargo, este tratamiento casposo y nada riguroso de la violencia machista y de los feminicidios no es exclusivo de los medios ultracatólicos y turboconservadores. La cadena de radio más importante y con más audiencia de este país se despachó con este alucinante titular al dar en primicia la noticia del triple crimen: “Madre y dos hijos fallecen apuñalados en Úbeda”. Apoteósico, si no fuera porque están hablando de tres vidas humanas destrozas a manos de un engendro machista.

Al marido y padre asesino ya ni se le nombra directamente, porque supongo que el criterio de la redacción fue, ante todo, preservar la presunción de inocencia de un presunto asesino suicidado.

Este titular es especialmente dañino porque en él ya no es que no aparezca el feminicidio, es que directamente ha desaparecido la mujer, la cual ha sido sustituida por su rol de madre, para que quede claro que lo importante en la vida de las hembras femeninas es que paran. Si no, ¿para qué están?

Las mujeres no existen y los feminicidios mucho menos porque algunos medios y mucha clase política que compiten por el voto neofascista están en aquella máxima de que “lo que no se dice no existe” y por eso ahora no quieren que existan asesinatos machistas, sino violencia intrafamiliar, como vomitivamente declaró a los medios el presidente de la Junta de Andalucía en referencia a este caso. No fuera a ser que los misóginos que le mantienen en el sillón se lo empiecen a mover. El silencio es tan cómplice como los titulares pretenciosamente indignos.

Pero por mucho que lo nieguen, los feminicidios existen. Concretamente en España existen más de 1.000 entre el de Ana Orantes en 2.003 y el ocurrido en 20 de abril de 2019 en Olot, cuando una mujer fue tiroteada por su novio. Ella fue la número 1.000, según el último estudio publicado hace un par de días por el Consejo General del Poder Judicial. Ahora ya debemos rozar las 1.100. Más de una por semana. Y eso sin contar a nuestras siempre recordadas malmuertas, víctimas también de feminicidio pero que el Estado no tiene en cuenta por misoginia institucional pura. Un auténtico genocidio de mujeres.

Tampoco está previsto que exista el feminicidio en el Código Penal, ni en la nueva, cacareada e inútil nueva Ley de supuesta Libertad Sexual. Debe ser que esto de los asesinatos machistas no entra dentro de la agenda posmoderna del ministerio de Igual-dá.

Sólo espero, al menos, que el cuarto poder utilice ese gran poder para practicar lo que mi amiga Nuria Coronado siempre llama “Periodigno”. Piensen que, si no, las asesinadas nunca descansarán en paz. Y las muertas que no descansan en paz, se aparecen para pedir justicia. Aunque sea en los titulares.

2 Comentarios

  1. 11 M derecho humano al conocimiento, verdad y trato. Trashorras lleva ya tiempo incluido en el Programa para la Atención Integral a Enfermos Mentales, conocido como programa PAIEM.
    En un Primer Grado, régimen FÍES encubierto.
    Como la presidenta de la asociación Internacional pro derechos humanos L’ Escola
    A.C .le quiero preguntar por este caso en particular no sin antes declarar mi repulsa al machismo Machirulo, solo tenemos que ver a la Iglesia Romana y modelo.
    ¿No sería mejor tenerlo en un psiquiátrico de vedad, con tratamiento?
    Y la segunda, saben cómo evoluciona, lo visitan a menudo.
    Gracias.

    • Igual poner una querella a la Generalidad de Cataluña por dejar morir a los pacientes de 80 años, sin soporte de ventilación mecánica, empiece por aclarar algo a los humanos y sus derechos.
      ¿Derechos humanos y denuncias penales?

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