Empieza la trágica temporada alta del ‘balconing’

Parece que ninguna medida es capaz de frenar este fenómeno y cada año varios jóvenes pierden la vida saltando de balcón en balcón

Empieza la trágica temporada alta del ‘balconing’
el balconing, una practica que parece imposible de erradicar

Las Baleares sufren desde hace más de una década estos absurdos y letales accidentes. Ni los folletos que los visitantes reciben en las recepciones de los hoteles, ni las ordenanzas locales con multas para quienes intenten pasar de un balcón a otro, ni las campañas de la Asociación Británica de Agencias de Viajes han servido para frenar los accidentes, a veces mortales, que provoca el ‘balconing’.

Este absurdo y letal fenómeno consiste en pasar de un balcón a otro o tirarse desde una altura considerable a una piscina, siempre tras un consumo importante de alcohol y en ocasiones también de drogas, y que prolifera en las zonas turísticas, sobre todo de las Baleares. En concreto, Mallorca e Ibiza llevan más de una década conviviendo con estos accidentes y, aunque no todas las víctimas son mortales, la mayoría de las veces los daños son irreparables.

El sector hotelero de las Baleares es el principal perjudicado. Estos ya no saben que medida imponer junto con las autoridades locales para frenar este tipo de prácticas que cada año deja cerca de una decena de víctimas, la mayoría de ellas jóvenes extranjeros que vienen a pasar las vacaciones a nuestras soleadas y mediterráneas islas.

Seis víctimas en menos de 10 días

Este 2019, con una temporada de verano todavía muy incipiente, el ‘balconing’ ya ha protagonizado seis casos. El último un joven australiano de 30 años que se precipitó este lunes desde un segundo piso en un hotel de Ibiza.

Los hechos ocurrieron poco después de las cinco y media de la madrugada en el hotel Ibiza Playa, en la calle de Tarragona de la ciudad. El hombre ha sufrido un traumatismo craneoencefálico y ha sido atendido por una ambulancia que lo ha llevado al hospital de Can Misses, donde ha quedado ingresado en estado «muy grave«. Por ahora no se saben las causas de esta caída, aunque según fuentes del caso entra dentro de los parámetros del ‘balconing’.

La penúltima víctima, también en Ibiza, fue un italiano de 37 años que se precipitó por accidente el pasado sábado y que sigue en estado grave. Un día antes, el viernes de la semana pasada, un joven británico de 20 años murió en Magaluf, en Mallorca, al caer también del balcón de un segundo piso. Un caso que se sumaba a la caída de un turista alemán, el jueves, también desde un segundo piso; la de un chico británico, el miércoles, que se rompió un tobillo al caer desde ocho metros; y la de un joven sueco que quedó en estado crítico después de caer de un muro, el 31 de mayo.

El sector está desesperado

Así pues, en lo que llevamos de temporada esta práctica se ha saldado con seis víctimas, una de ellas mortales. Cifran que dejan entrever que este fenómeno no se ha reducido respecto años anteriores, incluso con las numerosas campañas administrativas y sociales que se han puesto en marcha al respecto.

En 2018, siete jóvenes perdieron la vida al precipitarse de un balcón y el sector hotelero de las Baleares ya no sabe que hacer para frenar esta práctica. “El Consulado debería apretar más al Gobierno británico – nacionalidad de la mayoría de las víctimas — para llevar a cabo campañas con lesionados por ‘balconing’ que puedan ayudar a frenar el problema”, afirma Joan Espina, director de un hotel de Magaluf y vicepresidente de la asociación empresarial de la zona. “De todas formas, las que se han realizado en los últimos años han permitido evitar más accidentes”, afirma.

Como han explicado fuentes del sector a eltaquigrafo.com, los hoteleros llevan años colaborando con las autoridades locales para prevenir el ‘balconing’, que comenzó como una práctica que consistía en lanzarse desde la terraza de la habitación a la piscina del hotel y ha terminado por englobar a quienes pasan de una habitación a otra por el balcón y a los que se precipitan por accidente tras un excesivo consumo de alcohol.

Los empresarios rehúyen la responsabilidad y recuerdan que siempre intentan alojar a los grupos de jóvenes en las plantas más bajas, entregan folletos explicativos y cumplen la normativa tanto europea como nacional que regula las condiciones de construcción de los establecimientos, con inspecciones cada año por parte de las agencias que los contratan.

Perfil: joven, 20 años, británico o irlandés

Según datos publicados por El País, el perfil de las víctimas suele coincidir en jóvenes de 20 años, procedentes de Reino Unido o Irlanda, que en el 85% de los casos han tratado de pasar de un balcón a otro.

Los jóvenes llegan con contusiones muy importantes que en el 70% de los casos terminan provocándoles algún tipo de secuela o discapacidad, fruto de lesiones medulares graves. “Son chavales que hasta el momento del accidente han llevado una vida sana y que pasan a depender de alguien por una tontería” afirma el doctor Juan José Segura, médico cirujano en el hospital universitario de Son Espases de Palma, que atiende cada año una media de entre 10 y 15 accidentados.

Segura ha participado en una serie de vídeos divulgativos que el Ministerio de Asuntos Exteriores de Reino Unido y la Asociación de Agencias de Viaje han lanzado en el país para concienciar a los británicos que viajan a Mallorca de los peligros de la práctica. Parece que los jóvenes no ven el peligro que realmente supone el ‘balconing’.

Campañas de refuerzo

Ante el repunte de esta práctica, han aumentado las campañas de refuerzo para tratar de concienciar sobre la peligrosidad de esta práctica y reducir, así, los casos. Entre las medidas implementadas: se han aumentado las multas por consumir alcohol en la vía pública, sobre todo en el término municipal de Calvià (donde se encuentra la famosa zona de ocio nocturno, Magaluf). También se han intensificado desde el pasado mes de septiembre las multas para aquellos que sean sorprendidos pasando de balcón a balcón, además de las muchas campañas de prevención que hoteles y agencias ofrecen a los jóvenes que viajan a las islas Baleares.

En este sentido, “las campañas de prevención son muy importantes. Cuando ocurre un caso se ponen en marcha muchos servicios, desde la atención extrahospitalaria hasta la activación del código trauma que implica a cirujanos, anestesistas, personal de urgencias, intensivos y enfermería” subraya el doctor Segura, que estima en unos 32.000 euros el coste de la atención para la sanidad pública de cada caso de ‘balconing’. “Aunque sobrevivan a la caída ya no van a tener la misma vida que tenían. Ni ellos ni su familia” concluye Segura.

Con todo, muchos hoteles se han visto obligados a aumentar su vigilancia nocturna para evitar sufrir más accidentes de este tipo.

La propuesta de la británica Georgina Hague

Tas las siete víctimas mortales que se llevó consigo el ‘balconing’ durante la temporada de verano de 2018, la joven británica Georgina Hague ha sentido la necesidad de pasar a la acción y promover una campaña de prevención por ella misma. Una de las víctimas mortales fue una amiga suya que se precipitó de un hotel en Mallorca.

La joven Georgina de 24 años está convencida que muchos de estos casos se pueden evitar y sus argumentos son sencillos: “no dejes a ninguno de tus amigos solo”. Hague cree que: si el grupo se diluye, la persona que se queda sola es más vulnerable y no tiene a nadie que frene sus impulsos de llevar a cabo un salto de balcón a balcón. Esta vulnerabilidad, asegura la joven, se ve incrementada por otros factores como el haber consumido alcohol o drogas.

Esta maldita combinación es lo que lleva a muchos jóvenes a precipitarse por el balcón, Georgina cree que, si vas con tus amigos, los casos se reducirían. Es por eso, por lo que la británica, que trabaja de camarera en Punta Ballena, aprovecha su estatus (al estar cara a un público susceptible de llevar a cabo dicha práctica) para repartir folletos y recordar a sus clientes la importancia de no deja a ningún compañero solo.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here