El torturador Billy el Niño muere por coronavirus

El expolicía conocido con el sobrenombre de “Billy el Niño” estaba acusado de crímenes de lesa humanidad por torturas durante los últimos años del franquismo. Ha muerto con varias de estas causas todavía abiertas.

El torturador Billy el Niño muere por coronavirus
Antonio González Pacheco, el expolicía conocido como Billy el Niño ha muerto por el coronavirus

El expolicía Antonio González Pacheco, alias Billy el Niño, falleció este jueves por coronavirus en un hospital de Madrid. Este exagente de policía fue imputado junto con otros policías del Estado por infligir, presuntamente, torturas salvajes a decenas de opositores a Franco. Por ello, fue acusado de cometer crímenes de lesa humanidad e investigado en los últimos meses, cuando un juez decidió, por primera vez, indagar y admitir a trámite las denuncias presentadas.

Pacheco fue considerado el más duro de los inspectores de la Brigada Político Social, la policía política de Franco y casi una veintena de personas habían presentado querellas, en julio del año pasado, contra el fallecido torturador. Pero Billy el Niño ha muerto sin llegar a sentarse en el banquillo de los acusados y sin llegar a ser investigado judicialmente por esos presuntos delitos.

Ha muerto con todas sus condecoraciones

Fernández Pacheco ha muerto con todas sus condecoraciones. El PSOE se había comprometido con Unidas Podemos a retirar las cuatro medallas que le habían sido otorgadas y que incrementaban su pensión en un 50%. Pero el trámite quedo en el aire al decretarse el confinamiento.

El pasado 11 de febrero, un mes antes de decretarse el estado de alarma por el coronavirus, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, se mostró convencido de que se podrían retirar las medallas concedidas a Billy el Niño gracias a la nueva Ley de Memoria Histórica que había presentado el PSOE en el Congreso.

Esta fue una de las exigencias de Unidas Podemos desde la moción de censura que aupó a la Presidencia del Gobierno a Pedro Sánchez. Grande-Marlaska abrió un procedimiento para estudiar la retirada de las medallas, que retomó tras la investidura en enero y la formación del Gobierno de coalición. Pero no fue más allá y la cosa quedó aquí.

A nivel judicial

La prescripción de los delitos cometidos evitó que González Pacheco fuera juzgado pese a los múltiples testimonios contrastados de sus palizas y vejaciones cuando estuvo destinado en la Brigada Político Social. Aun así, sus víctimas no habían perdido todavía la esperanza de sentarlo en el banquillo.

Para que al menos declarara en la Audiencia Nacional, las víctimas del policía tuvieron que recurrir a la justicia argentina. Una jueza de Buenos Aires, María Servini, dictó una orden internacional de busca y captura por delitos de lesa humanidad, que no prescriben. En España ni siquiera fue detenido pese a la nota de Interpol. Fue llamado a declarar y la Audiencia Nacional declaró prescrita la causa desde hacía más de treinta años. De igual modo, rechazaron que los hechos investigados puedan ser catalogados como delitos de lesa humanidad, que no prescriben, «por más que los hechos descritos constituyan delitos de tortura a detenidos por un grupo determinado, aislado y concreto de funcionarios policiales».

Los denunciantes vinculaban las torturas sufridas como parte de la maquinaria represora puesta en marcha desde el 17 de julio de 1936, momento en el que un grupo de militares se sublevó a la República, el régimen legalmente establecido.

Investigación actual en marcha

En marzo de 2019 el juzgado de instrucción número 49 de Madrid abrió diligencias para investigar a Antonio González Pacheco y a otras cuatro personas por un delito de lesa humanidad, en la que será la primera investigación que se lleve a cabo tras varias querellas rechazadas.

En el auto la jueza María Isabel Durantez admite la querella presentada por Miguel Ángel Gómez, representado por la plataforma de víctimas del franquismo CEAQUA, al entender que los hechos descritos «hacen presumir la posible existencia de una infracción penal». Se trata de la primera vez que un juzgado acepta investigar la posible comisión de delitos por parte de Billy el Niño, inspector de la Brigada Político Social del franquismo.

Pablo Iglesias pide perdón

Al respecto, el vicepresidente segundo del Gobierno y líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha asumido este jueves que es “una vergüenza” para la democracia y también para el Ejecutivo que el “torturador” Billy el Niño haya fallecido “sin haber sido juzgado, con todas sus medallas y privilegios intactos”.

“Es una vergüenza para la democracia y también para nosotros como Gobierno. Pido perdón a sus víctimas, luchadores por la democracia y la justicia. Porque fuisteis, somos”, ha escrito Pablo Iglesias en las redes sociales tras el fallecimiento del expolicía de la brigada político y social del Franquismo Antonio Fernández Pacheco.

Un lamento al que se han unido a través de las redes sociales varias voces de Podemos, IU y Anticapitalistas y también Más País.

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