El reto securitario de los excomabientes del ISIS

El retorno de los Combatientes Terroristas Extranjeros (CTEs), que regresan a sus países o a países terceros después de haber luchado en las filas de organizaciones terroristas, representan en la actualidad una de las principales amenazas para la paz y la seguridad de Europa y los Estados Unidos. El último ha sido detenido en Barcelona.

El reto securitario de los excomabientes del ISIS
Momento de la detención de los tres presuntos yihadistas | CNP

Agentes de la Policía Nacional han detenido en Barcelona a un excombatiente que habría luchado en las filas del Estado Islámico en la zona de conflicto sirio-iraquí. Junto a él se ha detenido a un acólito del presunto yihadista y a otro sujeto que les estaría ayudado con apoyo logístico en España. Aunque las primeras informaciones hablaban de dos personas de nacionalidad libia y una marroquí, la Policía Nacional finalmente ha confirmado que los tres detenidos son ciudadanos argelinos con posibles vinculaciones con el Estado Islámico. Los arrestados han sido puestos a disposición del titular del Juzgado Central de Instrucción 6, que ha decretado el ingreso en prisión para todos ellos. 

La investigación se inició cuando los agentes tuvieron conocimiento de que un ciudadano argelino potencialmente peligroso, por su vinculación con la organización terrorista, habría llegado a España en vísperas de Navidad, data en la que se intensifica el riesgo de atentado. A partir de ese instante, los expertos en lucha contra el terrorismo yihadista pusieron en marcha un dispositivo de búsqueda dar con su paradero. El Combatiente Terrorista Extranjero fue localizado en una vivienda del barrio de la Barceloneta (Barcelona) donde residía con otras dos personas. A través de una investigación, en la que fue clave la cooperación policial internacional, se constató que este sujeto habría combatido durante un largo periodo de tiempo en las filas del Estado Islámico y que habría pasado por Iraq, Turquía y Senegal antes de llegar a España. Además, recientemente el yihadista argelino se habría unido a una franquicia del Estado Islámico del norte de África. 

“Filomena” precipitó la detención 

Debido a la llegada inminente de la borrasca Filomena y al riesgo que este temporal climático podría acarrear a la hora de controlar o acceder al inmueble, así como la amenaza pública que representaba este sujeto por su experiencia en combate, finalmente el CNP decidió proceder a su inmediata detención antes de lo previsto. 

Además de las detenciones, en el inmueble se incautaron diversos dispositivos electrónicos que será analizados por los especialistas en la lucha contra el terrorismo yihadista. 

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La operación ha sido desarrollada por agentes de la Comisaría General de Información y de la Brigada Provincial de Información de Barcelona, bajo la coordinación de la Fiscalía de la Audiencia Nacional y la dirección del Juzgado Central de Instrucción número 6. También han participado el CNI, los Servicios de Inteligencia Argelinos, el FBI y EUROPOL. 

CTEs: el reto de Europa

El retorno de los Combatientes Terroristas Extranjeros (CTEs) que regresan a sus países o a países terceros después de haberse trasladado a zonas de conflicto para unirse a organizaciones terroristas, representan en la actualidad una de las principales amenazas para la paz y la seguridad de Europa y los Estados Unidos. 

De los 230-235 CTEs que se calcula que marcharon a partir de 2012 desde España hacia zonas de conflicto se calcula que podrían haber regresado en torno a una quinta parte de los mismos, es decir, entre 40 y 50 individuos extremadamente radicalizados en la ideología extremista anti-Occidental del Estado Islámico y que además están curtidos en combate ya que cuentan con experiencia operativa y han recibido entrenamiento militar. Además, pueden mantener todavía vínculos con otros combatientes extranjeros, compañeros de batalla. Los CTEs que abandonaron España residían principalmente en Ceuta, Melilla, Barcelona, Madrid y Girona y en su mayoría, salvo raras excepciones, combatieron en las filas del Estado Islámico o en las del ya desaparecido Jabhat Fateh al-Sham (antiguamente Frente Al-Nusra).

A pesar de que el número de combatientes extranjeros que regresan es relativamente bajo, dado que muchos mueren en combate, son encarcelados o simplemente deciden no regresar, la amenaza terrorista que representan es significativamente alta. Se ha constatado que aquellos ataques en los que han estado involucrados estos sujetos son más letales que los casos en que no hay presencia de CTEs dado que utilizan las habilidades y la experiencia adquirida en combate. Sin embargo, no todos ellos han participado, a priori, de forma activa en actividades terroristas o que impliquen el uso de la violencia. Algunos podrían haber desempeñado actividades propagandísticas, de reclutamiento o de otra índole. Además, de los que regresan parte parecen haber perdido la motivación ante la crudeza de la realidad del Califato frente la vida que les prometía el Estado Islámico y se han desvinculado de la violencia por lo que no planificarán ni ejecutarán ningún ataque terrorista pese a mantener un pensamiento radical.

Sin embargo, su detención resulta de especial interés para los cuerpos policiales ya que, durante su rastreo, los CTEs pueden acercarlos a otros yihadistas o células que estén tratando de atentar en Europa para proceder a su desarticulación. 

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