El “Pederasta de Instagram” intenta zafarse de la justicia reconociendo una desviación sexual

El presunto agresor también ha reconocido los hechos por lo que su condena podría reducirse de 1.324 años a tan solo 20 años

El “Pederasta de Instagram” intenta zafarse de la justicia reconociendo una desviación sexual
El juicio contra el Pederasta de Instagram, que se celebra a puerta cerrada, ha empezado hoy y durará varios días

Hoy ha empezado en la Audiencia Provincial de Madrid el juicio contra Jose Ángel S.S, conocido como el “Pederasta de Instagram”, al que se le acusa de haber abusado y agredido casi de un centenar de niños. En un intento de evadir la pena de más de 1.300 años de cárcel que para él solicita la fiscalía, ha reconocido los hechos, ha pedido perdón a las víctimas y lo ha achacado todo a una supuesta desviación sexual que padece. Si se tuviera en cuenta esta declaración, su condena podría quedar reducida a tan sólo 20 años de prisión.

Juzgado por 250 delitos

El pederasta, de 31 años, se enfrenta a una condena por más de 250 delitos de hasta 12 tipos diferentes, entre los que se encuentran los abusos sexuales, la pornografía infantil, la corrupción de menores, la tenencia de pornografía o el ciberacoso.

En este tipo de delitos no se puede alcanzar un acuerdo de conformidad entre las partes, fiscal, abogado defensor y acusaciones particulares, ya que requiere de prueba para que haya una sentencia condenatoria, por lo que, aunque el acusado ha reconocido los hechos, el juicio sigue adelante.

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Sin embargo, las partes han renunciado a algunos testigos que ya no van a ser necesarios, aunque se mantiene la prueba pericial, que realizarán varios psicólogos para intentar acreditar la existencia de la desviación sexual alegada por el agresor.

Captaba víctimas en Instagram

Según el escrito de acusación de la Fiscalía, subraya que a través de redes sociales tales como Instagram, de grupos de WhatsApp, «u otros de naturaleza semejante», J.A.S.S contactaba con menores de 16 años con la intención de mantener contactos sexuales de distinta naturaleza con los mismos. En algunas ocasiones, se hacía pasar por una chica menor de edad llamada Lorena con la que los menores mantenían conversaciones de naturaleza sexual.

Una vez ganada su confianza, les enviaba fotos y vídeos de una chica menor de edad desnuda y masturbándose y a su vez, «con ánimo libidinoso«, solicitaba a los menores que le enviaran fotos y vídeos desnudos y masturbándose, «los cuales accedían a la solicitud del acusado bajo el engaño de estar hablando con una chica menor de edad».

Relaciones sexuales fuera de las redes

Según la propia fiscalía, en ocasiones buscó mantener un encuentro sexual con los menores a quienes les proponía hacer un trío con ella y con un supuesto amigo suyo «que sería el propio acusado». De esta forma conseguía embaucarles «aprovechándose de la falta de madurez de las víctimas, todas ellas menores de 16 años».

Más adelante, en el transcurso de dichas conversaciones el acusado pasaba a solicitarles de manera «muy insistente» que quedaran directamente con ese amigo para mantener relaciones sexuales con él si es que querían quedar con Lorena (su nombre ficticio). En más de una ocasión su táctica tuvo el éxito deseado, ya que los menores accedieron a mantener sexo consentido con J. A. S. S.

En otros casos el acusado se presentaba directamente ante los menores como un hombre mayor de edad, «consiguiendo también de esta manera ganarse la confianza de los menores y mantener con ellos un intercambio de mensajes de naturaleza sexual y fotos y vídeos en los que tanto el acusado como los menores aparecían desnudos y masturbándose, proponiéndoles de manera insistente concertar un encuentro sexual, que en algunas ocasiones tenían lugar, manteniendo los menores relaciones sexuales consentidas con el acusado».

El juicio se estará celebrando a puerta cerrada y durará varios días, evitando siempre la confrontación entre el agresor y sus víctimas.

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