El pederasta confeso de los maristas, libre hasta condena firme

El tribunal desestima las peticiones presentadas por la Fiscalía y las acusaciones particulares y espera la resolución del Supremo.

El pederasta confeso de los maristas, libre hasta condena firme

La Audiencia de Barcelona ha acordado mantener en libertad provisional a Joaquim Benítez, el exprofesor de la escuela de maristas de Barcelona condenado a 21 años y nueves meses de prisión por abusar sexualmente de cuatro alumnos entre 2006 y 2009. La Audiencia provincial espera a la resolución del Tribunal Supremo, rechazando, de este modo, la petición que plantearon la semana pasada la Fiscalía y las acusaciones particular y popular, para que Benítez ingresara inmediatamente en prisión para cumplir condena, al no apreciar la sala «razones objetivas» para encarcelarle hasta que la sentencia sea firme, ya que las medidas cautelares vigentes para evitar su huida «se han mostrado eficaces hasta la fecha».

En libertad desde febrero de 2016

Benítez permanece en libertad provisional después de que la Audiencia de Barcelona lo acordara en mayo de 2019, una vez condenado, al entender que había cumplido sin incidencias con todas las medidas cautelares —comparecencias periódicas en comisaría, prohibición de salir de España y de tratar con menores— que se le impusieron desde febrero de 2016, cuando compareció como investigado ante el juez instructor.

El tribunal de la sección 21 considera que la situación en la que se encuentra Benítez es «similar a la de mayo de 2019» y que sus «circunstancias personales», así como «el caso concreto», justifican que, por el momento, no ingrese en prisión, dado que ha cumplido «escrupulosamente» con todas las medidas cautelares impuestas «durante toda la tramitación de la causa». A pesar de haber reconocido el abuso en, al menos, dos de los cuatro menores por el que se le acusa, el pederasta confeso sigue en libertad tras más de un año desde que se dictó su sentencia.

La pena más dura por pederastia

Condenado a 21 años y 9 meses de prisión, se trata de la pena más dura impuesta contra un profesor por pederastia en España. El juzgado, en su momento, aplazó el cumplimiento de la pena dado que Benítez admitió haber abusado solo de dos de las cuatro víctimas.

«Pese a ello, las medidas que se adoptaron en su día se han mostrado eficaces a los fines pretendidos, es decir, asegurar su presencia y sujeción al proceso», sostiene el auto difundido este lunes por el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC), según el cual, la prisión «no puede transformarse en una pena privativa de libertad anticipada», ni tampoco en «una ejecución provisional» de la misma, pues ello supondría una vulneración de derechos constitucionales, apuntan las fuentes judiciales.

La Audiencia también desestima, de este modo, el argumento de las acusaciones particulares y populares, que ejercen el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat, de peligro de reiteración delictiva, y opina que, «si con la prisión se pretende evitar que el procesado vuelva a delinquir, tendrán que considerarse elementos objetivos que apunten en dicha dirección» pues, por ahora, son inexistentes.

Añadiendo que «la comisión de hechos hace más de diez años, que son aquellos por los que ha sido condenado, u otros más antiguos, no permite de por sí hacer una proyección de futuro», apostillan los magistrados antes de agregar: «Una medida concreta como la solicitada no puede apoyarse en previsiones abstractas».

Asimismo, se afirma que las medidas de alejamiento y prohibición de comunicación con las víctimas «se han mostrado suficientes», ya que Benítez no las ha infringido y tampoco se ha manifestado que el condenado «tenga o pueda tener relación con menores concretos».

Caso Maristas

Benítez, exprofesor de Educación Física del colegio Maristas de Sants-Les Corts, fue condenado por abusar sexualmente de cuatro alumnos de 12, 13 y 14 años entre 2006 y 2009, una conducta «perversa y odiosa» sobre la que, según la Audiencia, no existe «certeza» de que la dirección del centro estuviera al corriente. Sin embargo, aunque la mayoría de los delitos han prescrito, existen más de una cuarentena de denuncias relacionadas con varias docenas de profesores de los Maristas.

El escándalo fue destapado a raíz de las denuncias del padre de una de las víctimas, Manuel Barbero, que logró llevar a Benítez a los tribunales, donde solo ha sido juzgado por cuatro casos, pese a la veintena de denuncias que pesan sobre él, porque la mayoría han prescrito.

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