El Obispado de Girona reconoce los abusos y los denuncia ante la Fiscalía

El Obispado de Girona ha decidido trasladar a la Fiscalía y al Vaticano el caso de los presuntos abusos sexuales perpetrados por el expárroco de Vilobí d'Onyar (La Selva), Tomàs Pons

El Obispado de Girona reconoce los abusos y los denuncia ante la Fiscalía
Francesc Pardo, arzobispo de Girona

El 4 de febrero, el Obispado de Girona puso en marcha una comisión diocesana encargada de investigar los supuestos abusos a menores cometidos por el ex rector de Vilobí d’Onyar. Tal como ya avanzó eltaquigrafo.com, esta comisión estaba compuesta por un cura, un asistente y una psicóloga.

Comisión de investigación

A lo largo de estas semanas, la comisión – de carácter interno y bajo la normativa canónica – ha hecho entrevistas a testigos y a otras personas afectadas o relacionadas con los hechos. Entre estos, se ha podido recoger la declaración de cinco víctimas, que admitieron haber sufrido tocamientos y abusos sexuales por parte del padre Tomàs Pons.

En total, se han realizado quince entrevistas. Entre ellas, también está la realizada al presunto autor de los abusos, el cura Tomàs Pons, de 91 años, que fue rector de Vilobí d’Onyar durante 33 años y durante 29 estuvo vinculado al colegio Bell-lloc. Su declaración no ha trascendido.

Informes enviados al Vaticano y a la Fiscalía

El responsable de la comisión, el obispo Francesc Pardo, ha informado de las conclusiones de la investigación en un comunicado que fue enviado esta semana.

En él, se informa de que se ha remitido toda la documentación recogida, relacionada con el caso del padre Tomàs, a la Congregación para la Doctrina de la Fe de la Santa Sede y, además, también han enviado el caso a la Fiscalía, a pesar de que probablemente todos los casos estarán prescritos.

Aun así, desde el Obispado se ha querido enviar el informe a la justicia por si, tras analizar el caso, consideran que deben tomar alguna medida.

El Obispado espera recibir en las próximas semanas una respuesta de la Santa Sede, que valorará la información recibida y acordará si debe tomar o no alguna medida.

Por otro lado, se ha podido determinar que los supuestos abusos a menores se repartieron entre Vilobí d’Onyar (donde el rector montó un casal de verano y acondicionó un gimnasio junto a la vicaría), la escuela Ben-lloc de Girona (donde el padre hacía de voluntario en el oratorio) y Siurana d’Empordà (donde ejerció el ministerio a finales de los años 50). La mayoría de los abusos, eso sí, se extendieron entre los años 60 y 90.

Persona non grata

El expárroco de Vilobí estuvo residiendo en un geriátrico de Arbúcies (La Selva) durante 20 años y celebrando una misa a la semana. Cuando se destaparon los presuntos casos de abusos, la CUP empezó a recoger firmas para solicitar que el Ayuntamiento le declarara persona “non grata” y que presionara para que se le echara de la residencia y del pueblo.

El partido recogió centenares de firmas y el cura se acabó trasladando a una de las tres residencias de sacerdotales con las que cuenta la diócesis de Girona.

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