El juicio a Quim Torra, visto para sentencia

El Presidente de la Generalitat reiteró en su última palabra que desacató la orden de la Junta Electoral Central porque entendía que era “ilegal”

El juicio a Quim Torra, visto para sentencia
En una vista de una sóla sesión el TSJC debe ahora decidir sobre el futuro de Quim Torra

El Tribunal Superior de Justicia de Catalunya dejó este lunes el juicio al President Quim Torra visto para sentencia. Tras una única jornada de vista oral, en la que predominó el discurso político y la defensa, por parte de Torra, de la república catalana y la libertad de los políticos en prisión.

Este ha sido el primer juicio a un President de la Generalitat en activo, aunque no ha sido el primero en verse involucrado en procesos judiciales.

El presidente catalán aprovechó su último turno de palabra, sentado en el banquillo de los acusados, para reiterar que “no podía acatar la orden ilegal” dictada por la Junta Electoral Central (JEC) que le exigía retirar los lazos amarillos y esteladas del Palacio de la Generalitat en el marco de la campaña electoral de las anteriores elecciones generales del mes de abril.

Recurriendo a la épica, Torra finalizó su turno de palabra asegurando que, si por defender los derechos y libertades de todos sus compatriotas debe ser condenado, “bienvenida sea la condena”.

«Me podéis condenar, pero no cambiareis el destino de este país. La libertad ganará siempre. Vuestra condena será vuestra condena». «Visca Catalunya lliure», concluyó el president. Luego el juicio ha quedado visto para sentencia. La resolución del tribunal, al tratarse de un delito de poca complejidad, podría dictarse en los próximos días.

La desobediencia leve no es un delito

El abogado defensor de Torra, Gonzalo Boye, aludió en su turno de palabra a una larga serie de sentencias de otros tribunales y recursos, que usó para reafirmar su argumento de que la JEC ha de ser desautorizada y que «estos hechos no serían delito en Alemania, Austria, Francia y Portugal». Asegurando, pues, que un acto de desobediencia leve no sería un delito.

Por otro lado, Boye acusó a la Junta Electoral de llevar a cabo una “acción politizada”. El abogado defensor sostuvo que la JEC «se inventó recursos y su competencia», señalando, además, que dicha institución está compuesta por miembros designados por partidos políticos que no cumplen el marco legal impuesto al organismo y que «no han tenido límite a la hora de exponer sus posicionamientos políticos». Y, concretando en uno de sus miembros, Carlos Vidal, Boye asegura que éste firmó una carta contra Torra «mientras preparaba el terreno para la acusación».

Boye finalizó su discurso cuestionando, una vez más, tanto la imparcialidad de la JEC como del tribunal que estaba juzgando al President.

El fiscal responde a Boye

El fiscal superior de Catalunya, Francisco Bañeras, resaltó en su informe final la actitud “renuente”, de “desprecio y reproches continuados” de Torra a la hora de no retirar la pancarta con el lazo amarillo del Palau de la Generalitat, tal y como había ordenado la Junta Electoral Central (JEC). Bañeras calificó esta actitud como de “falta de respeto institucional” que fue intensificado.

“A medida que pasaba el tiempo y la orden no acababa de cumplirse, con notas de desprecio, de reproches continuados, se fue intensificando la falta de respeto institucional hasta que el President se vino arriba” añadió el fiscal superior. El representante del Ministerio Público en Catalunya también destacó que aquel desafío culminó con “un gesto de pura befa hacia la institución al sustituir la pancarta por otra de idéntica”.

Hasta el Síndic de Greuges, Rafael Ribó, reclacó el fiscal, sugirió al Ejecutivo catalán el cumplimiento de la orden de la JEC. Bañeras ha recordado que “es necesario que se cumplan las decisiones de la junta electoral para garantizar la limpieza de las elecciones”. Además, replicó tanto a Torra como a Boye, asegurando que el lazo amarillo “no es neutral” ya que considera que “el mensaje que emite no es compartido por la totalidad de la ciudadanía de Catalunya”.

Por todo ello, el fiscal considera que ha quedado acreditado que el President desobedeció e interesa una condena por inhabilitación.

Multa e inhabilitación

En cuanto a la sentencia, el fiscal solicita para Torra 20 meses de inhabilitación y una multa de 30.000 euros por negarse a retirar una pancarta a favor de los políticos presos colocada en el Palau de la Generalitat. Por su parte, Vox, que ejerce la acusación popular, solicita una pena superior de dos años de suspensión y una multa de 72.000 euros.

La sentencia será recurrida, en caso de ser inhabilitado, al Tribunal Supremo. Cuando éste se pronuncie, Torra podría dejar de ser presidente de la Generalitat. Entonces, el Parlament tendría que elegir a un sucesor, lo que conllevaría un escenario muy complicado y un adelanto de elecciones autonómicas en Catalunya.

Inhabilitado Torra en sentencia firme, la cámara se disolvería a los dos meses de la primera votación de investidura. En ese escenario, el vicepresidente Pere Aragonès, de Esquerra Republicana, asumiría el cargo en funciones y se celebrarían nuevas elecciones entre 40 y 60 días después de la convocatoria.

A las puertas del TSJC

Mientras se preparaba la sala de vistas, cientos de personas han arropado a Torra, a las puertas del TSJC. Los convocantes, la ANC y Òmnium Cultural, organizaron un pasillo por el que desfilaron Quim Torra junto a su esposa y sus tres hijos, flanqueado por la plana mayor del independentismo.

A las 08.30 horas de la mañana, el President de la Generalitat llegó al paseo de Lluís Companys y fue recibido por el expresidente, Artur Mas, el vicepresidente, Pere Aragonés, así como por otros miembros del Govern, el presidente del Parlament, Roger Torrent, y diputados y disputadas independentistas.

Sin embargo, dentro de la sala ningún conseller siguió el juicio a Torra, que sí que estuvo acompañado durante toda la vista por el vicepresidente del Parlament, Josep Costa, de JxCat, así como su mujer y uno de sus hijos.

Torra anula la cena con Foment

Como consecuencia directa de la vista de este lunes, el presidente de la Generalitat, Quim Torra, anuló su asistencia esta noche al acto de entrega de las Medallas de Honor y los XII Premios Carles Ferrer Salat que concede Foment del Treball, tras declarar durante horas en el juicio por desobediencia a la Junta Electoral Central.

Torra se puso en contacto con la patronal catalana a última hora de la tarde para informar de que no estará presente en el acto, uno de los más importantes que organiza anualmente Foment, aduciendo el cansancio por la comparecencia ante el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC), según confirmaron fuentes de la patronal y del Govern.

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