EEUU y Australia y la esquizofrenia criminal

Convulsión en estos dos países por los ataques de sendos “lobos solitarios” cuya brutal acción sugiere una pregunta: ¿Qué tienen en común y qué diferencia a un ex marine y a un terrorista del E.I?.

El pasado 8 de noviembre, en Melbourne un terrorista de E.I., después de matar a una persona y de herir a otras dos, fue abatido por la policía. Al día siguiente, en Thousand Oaks, California, el ex marine, Ian David Long, se suicidó tras llevar a cabo una matanza que se cobró la vida de 12 personas y dejó a 25 heridos.

El criminólogo y profesor de la Universidad de Valencia, Vicente Garrido Genovés, explica que en ambos casos, los autores no pueden considerarse enfermos mentales. Pero en ocasiones, el asesino múltiple puede padecer una psicosis o esquizofrenia que le impulsa a cometer la matanza.

Vicente Garrido, explica que en el caso de los terroristas, “aunque probablemente tienen carencias notables en su personalidad, presentan una patología menor que el asesino múltiple clásico, ya que el primero resulta “acompañado” hasta el crimen con el apoyo más o menos explícito de una célula o comunidad que bendice su crimen en nombre de, por ejemplo, Ala, mientras que el segundo recorre el camino él solo, gestionando el odio y la explosión final en el rumiar de sus vivencias amargas que jalonan su vida”.

Esto concuerda con lo sucedido en Melbourne. El Estado Islámico asumió la autoría del ataque a través de la agencia Amaq, afín al grupo yihadista, y aseguró que el autor de los apuñalamientos, de origen somalí, era uno de sus combatientes.

Por otro lado, en el Borderline Bar & Grill de Los Ángeles, el ex marine Ian David Long, encapuchado y vestido completamente de negro, abrió fuego, actuó solo y se suicidó tras ser acorralado por la policía. Todo apunta a que se encuentra dentro de la denominación, según expertos como Vicente Garrido, de “asesino múltiple en un solo acto”, también conocido como “mass murderer”(asesino en masa).

¿Qué les empuja a matar?

Garrido explica que:“La mayoría de los asesinos múltiples están cuerdos, si bien presentan una personalidad con graves carencias emocionales y cognitivas, una interpretación de la vida fatalista, paranoica, depresión… todos actúan por venganza”, de hecho, los testigos detallaron que Ian David Long, era un ex marine estadounidense que posiblemente sufría de estrés postraumático.

El experto criminólogo apunta en sus ensayos que los del tipo yihadista buscan saciar su sed de venganza, habitualmente producida por un trauma personal; “Termina la secuencia homicida con su suicidio, o bien provocando su muerte por la policía…”.
Así sucedió en Melbourne, que tras efectuar el acto, el terrorista fue disparado por un policía. Además, la diferencia entre si el asesino se suicida o se entrega radica en el grado de desesperación del sujeto.

Antecedentes

El ex marine había tenido problemas con la ley en el pasado, ninguno de gravedad, mientras que el terrorista tenía antecedentes por delitos relacionados con drogas, robos y conducción de vehículos.

Estos datos concuerdan con los estudios de Vicente Garrido en que algunos de estos asesinos tienen problemas en su historial con la policía y dificultades en su relación con la comunidad o con familiares y empleadores. De hecho, el ex marine tenía dificultades en la relación con su madre y había llegado a destrozar la vivienda materna.

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