Desmitificando la prisión: atrévete a entrar en una cárcel real

Ni monos naranjas ni duchas colectivas. El mundo carcelario sigue estando rodeado de falsos mitos. Ahora, la ONG Solidarios pretende acercar la verdad sobre los centros penitenciarios españoles al conjunto de la sociedad a través de un concurso. El premio: entrar a una prisión real para romper con prejuicios y estereotipos.

Desmitificando la prisión: el concurso que permite la entrada a un centro penitenciario real
Soto del Real es una de las prisiones en las que la ONG Solidarios desarrolla su labor de voluntariado | Archivo

“Te inventaste un mundo de color de rosa. No creas que demasiado absurdo. Estos presidios de metal y rejas también mejorarán. Sus celdas tendrán un día televisor, frigorífico, libros, música ambiental. A sus inquilinos les parecerá la libertad misma. Habrá que ser entonces muy inteligente para no olvidar que se es un prisionero.” Así es como Asel revelaba a Tomás, el protagonista de La Fundación, una de las obras maestras del teatro español escrita por Buero Vallejo, que no se encontraba en la confortable fundación que él había imaginado para escapar de la cruda realidad sino en una cárcel franquista. La obra en cuestión, es una alegoría a la libertad y una invitación al espectador a reflexionar acerca del mundo carcelario de la época. 

Medio siglo después, tal y como aventuraba el dramaturgo, las cárceles españolas, afortunadamente, han evolucionado mucho. Poco o nada tienen que ver con la sórdida realidad que se desvela ante los ojos de Tomás. Sin embargo, la libertad a la que hacía referencia Asel, continúa siendo una utopía dentro de prisión. Aunque en la actualidad el mundo carcelario es otro muy distinto, a día de hoy sigue envuelto en un halo de misterio. Muy pocos son los que conocen cómo es realmente la vida tras los muros coronados por concertinas. Tan solo los pocos que cruzan las puertas: voluntarios, funcionarios o detenidos. Para el resto de la población, esta realidad lejana, continúa ligada a prejuicios y estereotipos. 

Un parque temático para vivir la experiencia carcelaria

Por este motivo, la ONG Solidarios para el desarrollo ha lanzado una campaña de concienciación, que ha suscitado una cierta polémica en las redes sociales. A través de sus canales oficiales han anunciado una oportunidad única en España para conocer, de primera mano, el paso por prisión. La ONG daba la posibilidad de visitar el parque temático, Prison Park, diseñado hasta el último detalle para vivir en las propias carnes una experiencia carcelaria real. 

“El parque, único en España, estará localizado a las afueras de la ciudad, como una cárcel, y resultará casi imposible salir del mismo. Todo está realizado con el objetivo de que entrar en él sea una experiencia única. Los participantes interesados en vivir esta experiencia pasarán largos ratos encerrados en una habitación de 8m², compartirán el encierro con alguien a quien no conocen, solo podrán hablar 5 minutos al día con sus seres queridos e incluso estar con ellos a través de un cristal un pequeño rato a la semana; no podrán comer lo que les apetece ni ir donde quieran y lo que es peor, no podrán disfrutar de ninguna de las atracciones.”, rezaba el comunicado. 

publicidad

“Alguna gente se ha sorprendido mucho con la primera publicación”, contesta a preguntas de eltaquigrafo.com Corina Mora, responsable de comunicación de Solidarios. Dos días después, la ONG desmintió este anuncio con un nuevo artículo en el que aclaraba que no se trataba más que de una nueva campaña de concienciación y que, evidentemente, dicho parque temático no existe. 

“Estamos rodeados de estereotipos, influenciados por el mundo del cine y tenemos una idea muy errónea de lo que es una prisión por dentro”, aseguran desde la organización. Por ese motivo, esta vez en serio, han lanzado un concurso de relatos para descubrir cuánto sabe la población general (o en qué medida desconoce) cómo son los centros penitenciarios en nuestro país. Esta iniciativa nace como respuesta a todos los prejuicios que están presentes en la sociedad y pretende desmentir las ideas preconcebidas en torno al mundo carcelario. 

“Estamos muy cansados de oír percepciones erróneas de lo que pasa en la cárcel como el típico: ‘¡Uy, pero si hasta tienen piscina!’”, denuncian desde la organización. “Lo que la gente no suele saber es que en ese centro penitenciario quizás hay 1.400 reclusos y que, a lo mejor, lo más probable es que cada uno pueda ir a la piscina una hora al mes y sujeto a ciertas condiciones. Y lo mismo ocurre con el gimnasio”. 

El premio del concurso es, precisamente, conocer un centro penitenciario real de la mano de los voluntarios de la ONG. Los requisitos para participar son muy sencillos: Solo hace falta ser mayor de edad, estar disponible para visitar una prisión a partir de septiembre y seguir las cuentas de Instagram (@Solidarios_es) y Facebook (@Solidarios para el Desarrollo) de la organización. Los participantes tendrán que enviar un documento hablando sobre cuál creen que es la realidad dentro de los centros penitenciarios con un máximo 700 palabras y adjuntarlo junto con sus datos personales al correo info@solidarios.org.es. El concurso estará abierto hasta el 27 de julio a las 23:59, hora española. 

La persona que mande el texto elegido como ganador, bien porque describa una versión realista que se ajuste a la realidad de una prisión española o bien porque dicho documento sea un relato totalmente fantástico, podrá conocer de primera mano cómo es un centro penitenciario y “comprobar que los internos no llevan uniforme naranja como en las películas, ni nada de eso”, explica Corina entre risas. El ejercicio tiene como objetivo “que nos paremos a pensar sobre la cárcel, un espacio sobre el que nadie quiere reflexionar.”

La influencia del cine en los falsos mitos

Tal y como manifiestan desde la ONG, la visión de las personas ajenas al entorno carcelario suele estar muy desvirtuada. En general, explica la responsable de comunicación, nuestra idea de la cárcel es muy de película, sobre todo por la influencia del cine norteamericano. Cuando la gente descubre cómo es una cárcel real se sorprende mucho, para bien o para mal. Bien porque inevitablemente las compara con las de la ficción o bien porque las únicas que ha “conocido” han sido a través de documentales sobre países en vías de desarrollo en los que las condiciones carcelarias son tremendas y hay carencias muy básicas. “Alguna gente dice “Aquí están como en hoteles” y no es que estén como en hoteles pero que estés privado de libertad no significa que tengas que estar privado de servicios básicos, ni mucho menos”, reivindican desde Solidarios. 

Por otro lado, a través de los medios nos aproximamos tan solo a aquellos casos más mediáticos. Los diarios y las televisiones captan las entradas, las salidas y los permisos de algunos personajes notorios que acaparan la atención de las cámaras. Este sesgo también contribuye a tener una visión distorsionada. “Tendemos a pensar que los ‘famosos’ salen de permiso cuando quieren. Pero no hay que cuestionarse por qué ellos salen de permiso, al fin y al cabo están cumpliendo la ley, tendríamos que pensar por qué los demás no salen de permiso, a veces, durante toda su condena. Quizás porque no tienen arraigo familiar, porque no tienen medios suficientes… Lo mismo sucede con las fianzas. Hay quien puede pagarlas y hay quien no. Pero ahí los medios no suelen llegar, tienden a quedarse en lo superficial.” 

Acercando la cultura a prisión

Si hay alguien que está familiarizado con el entorno carcelario esos son los voluntarios de Solidarios. La ONG lleva más de 30 años trabajando codo con codo con instituciones penitenciarias para hacer del paso por prisión una experiencia menos dañina. Sus voluntarios están presentes en siete prisiones españolas: Sevilla, Murcia, Granada y Madrid (Soto del Real, Navalcarnero, Valdemoro y Alcalá).

La organización desarrolla actividades, fundamentalmente culturales, con talleres y aulas semanales. Además de los voluntarios asiduos, cada semana la organización ofrece una sesión con un invitado especial (periodistas, deportistas, profesores universitarios, etc) que exponen un tema a partir del cual se genera un debate. También se imparten talleres específicos semanalmente de cine, de filosofía, de escritura creativa, etc. “Estar privado de libertad no tiene que suponer estar privado de la cultura. La promoción de la lectura y la escritura en estos espacios hace que la mente se abra, que se pueda ver la vida de otra forma”, defienden desde la organización. 

El impacto positivo de estos talleres culturales entre la población reclusa es evidente. El último informe elaborado por la ONG recoge algunos de estos aspectos. Abrir espacios de cultura que inviten a la reflexión contribuye a un mayor bienestar durante el periodo de encarcelamiento. Además, aporta conocimientos y riqueza cultural permitiendo a los internos e internas formarse y mejorar su cultura general. Para muchas personas estos talleres suponen su primer acercamiento a la cultura y, esta experiencia, tal y como ellos mismos revelan, resulta transformadora. La relación con los voluntarios y voluntarias, además, les aporta modelos positivos e inspiradores y, quizás lo más importante, estos espacios favorecen la reinserción. 

¡Anímate a colaborar!

Además de este voluntariado, Solidarios cuenta con programas en otros ámbitos sociales. Colaboran con personas sin hogar, con personas mayores y con personas diagnosticadas con problemas de salud mental. Además, hasta el inicio del COVID-19 ofrecían también acompañamiento hospitalario.

“Todo el mundo puede ser voluntario. Solo se necesitan ganas y tiempo”, animan desde la organización. En caso de que alguien quiera colaborar con ellos pero no viva en las zonas en las que Solidario tiene voluntariados presenciales, existen otras alternativas. Además de la posibilidad de hacerse socios y colaborar con una donación o una aportación mensual para el mantenimiento de estas maravillosas iniciativas, disponen de un voluntariado telefónico. Hoy, que todos nos pasamos el día pegados al móvil, no somos conscientes de que muchos de nuestros mayores no reciben una llamada, a veces, en todo el mes. Por eso, desde Solidarios ofrecen este voluntariado que consiste en llamar una o dos veces por semana a personas mayores para ayudarlas a evadirse de su soledad. Si se tienen ganas, lo demás es secundario, nos trasladan desde Solidarios. Siempre hay alguna forma, aunque solo sea un pequeño gesto, para hacer del mundo en el que vivimos un lugar mejor. 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here