Denuncia contra IVI Valencia por implantar presuntos embriones enfermos

Una pareja denuncia además a la empresa valenciana por falsificación testimonial y documental en el proceso judicial y pide tres millones de euros de indemnización para sus hijas

Madre denunciante junto a su hija / Nuria Coronado para eltaquigrafo.com

Lo que para Valeria Martínez y Carlos López (nombres ficticios) iba a ser hacer un sueño realidad, se convirtió en una pesadilla. El matrimonio acudió a IVI Valencia para una inseminación artificial con la que formar una familia. “Poner el pie allí fue como cruzar la puerta del infierno. Yo tenía 40 años. Realizamos dos procesos de fecundación. El primero en enero de 2013 con tres óvulos míos y semen de donante. Me transfirieron tres embriones, pero ninguno arraigó en el útero. Contratamos ese mismo año un segundo ciclo con doble donación de semen y óvulos frescos. Me transfirieron dos embriones de los que nacieron mis mellizas en agosto de 2014”.

La doble buena nueva dio un vuelco cuando el matrimonio descubrió que ambas niñas tenían múltiples mutaciones genéticas. “Rosa, una de ellas, tiene daños físicos y mentales de por vida y un grado de dependencia del 69% por microcefalia, enfermedad genética que además le hace tener una talla y peso muy por debajo de María. Tuve que cerrar mi consulta de psicología para atenderla”, explica en exclusiva la madre a El Taquígrafo.

Con “material defectuoso”

Tras el nacimiento de sus pequeñas la pareja se apresuró a pedir explicaciones a IVI sobre los donantes de su proceso. “La respuesta fue cortar por completo cualquier comunicación con nosotros”. Un silencio que para ambos es sinónimo de una estafa. “Con nuestras investigaciones presentamos una denuncia por usar semen patológico para inseminar mis tres óvulos y por sospechar que en vez de donarme óvulos frescos me habían donado óvulos congelados o embriones congelados sobrantes de otra pareja.

Pero no solo esto, apuntan a que IVI Valencia podría haber traspasado una línea roja. “Hemos pedido que se investigara, si por error o venganza, me habían transferido embriones enfermos”.

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Una acusación de la que esperan respuesta de la Justicia. “En el Juzgado de instrucción 3 de Valencia hay información objetiva de que alguien cambió la transferencia programada de un embrión por otro distinto de origen desconocido. Me pusieron un embrión que no correspondía ponerme”.

Cargos que según IVI respondió en su día eran falsos. “Declararon en el Juzgado que me habían donado óvulos frescos extraídos de una donante el 13 de diciembre de 2013 y que los dos embriones que me transfirieron procedían de esos óvulos frescos. Esto lo ratificaron tres peritos privados contratados por IVI: el doctor J.R.V y las doctoras M.J.RJ y O.N.V. Y, además, lo ratificó el médico forense M.V.M, del Instituto Médico Legal de Valencia que dijo exactamente lo mismo que los tres peritos de IVI”.

Una respuesta contra la cual la pareja aportó pruebas que demostrarían que no era cierta. La donante no podía donar el día que todos ellos decían porque todas sus analíticas estaban caducadas. Se habían realizado nueve o diez meses antes del día 13 de diciembre de 2013. Habría sido una donación ilegal penada por la ley. La directora del centro, la doctora A.R.J o incurriría en responsabilidad. Tuvieron que rectificar. Reconocieronque se habían utilizado óvulos congelados el 29 de abril de 2013.Pero no les creemos. Estamos convencidos que me transfirieron embriones congelados sobrantes de otra pareja”, declara la pareja a este medio.

Un modus operandi que sería, según comenta Valeria Martínez, de lo más rentable para el instituto IVI. “Por mi procedimiento pagué unos 10.000 euros y la transferencia de dos embriones congelados sobrantes de otra pareja costaba en 2013 entre 600 y 1.700 euros, dependiendo de la clínica”, explica.

Sin autorización de la paciente

Pero estas no son las únicas acusaciones de la afectada a IVI Valencia. También está el incumplimiento de contrato en el proceso de inseminación. “La técnica de reproducción de mi consentimiento informado era la Fecundación in Vitro convencional (FIV)donde se deposita cada óvulo fresco sobre una gota de semen capacitado. La fecundación se produce de modo natural y espontáneo, aunque el procedimiento ocurre en el laboratorio. La FIV solo es posible con óvulos frescos sin decumular, es decir, sin quitarles el cúmulo formado por las células de la granulosa y de la corona que lo rodean. La FIV no es posible con óvulos congelados porque todos están decumulados. Así que al donarme óvulos congelados es obligatoria la técnica ICSI que consiste en microinyectar un espermatozoide en cada óvulo maduro. Este cambio de óvulos frescos por congelados y de la técnica de fecundación FIV por ICSI lo han hecho sin yo sabernada y sin mi autorización. O sea, no han cumplido absolutamente nada. Ni de mi consentimiento informado ni de mis contratos de donación de semen y óvulos”.

Una actuación médica que, según Valeria, a ella y a su familia, además del daño moral actual y pasado, le acarreó consecuencias en su salud. “Si empezamos por la calidad del semen hay que decir que los 0,8 mililitros que utilizaron para inseminar mis tres óvulos tenían una concentración de 11 millones de espermatozoides (spz) por mililitro y el porcentaje de espermatozoides con movilidad progresiva (mp) era del 7%. Según el Manual de laboratorio de la Organización Mundial de la Salud para el análisis de semen humano, 2010, 5ª edición, el semen era oligozoospérmico moderado y astenozoospérmico grave. Por debajo de 15 mill. spz/mil. es oligozoospérmico y por debajo de un 32% de spz con mp, es astenozoospérmico. El semen era oligoastenozoospérmico grave”, destaca esta madre.

Un esperma que en estas condiciones causa daño en la salud de la mujer porque crea embriones enfermizos. “Esto provoca fallos de implantación como me sucedió a mí. También provoca abortos. La causa de esa oligoastenozoospermia grave puede ser genética y el uso de ICSI entraña el riesgo de daños genéticos para la descendencia que deben advertirse a la pareja. Ese tipo de semen no fecundaría un óvulo ni con relaciones naturales ni con la FIV”.

Por ser mujer añosa

Además, la denunciante no comprende por qué IVI Valencia presuntamente“utilizó semen con el ADN fragmentado teniendo 40 años”, pues tal y como destacan varias investigaciones se reduce o anula la posibilidad del embarazo en mujeres añosas.  “Si sabían mi edad ¿por qué me donaron y utilizaron un semen con el ADN fragmentado que aumentaba la probabilidad de que yo no me quedara embarazada? Según el estudio de IVI los óvulos de las donantes que son mujeres jóvenes y fértiles sí pueden reparar el ADN roto de los espermatozoides. Pero nuestros óvulos no pueden hacer esa reparación – por ser de mujeres añosas de entre aproximadamente 37 a 45 años-. Entonces, ¿por qué inseminan nuestros óvulos con espermatozoides con el ADN roto? ¿Por qué no escogen semen sano y de máxima calidad como el que anuncia IVI en su publicidad?, se pregunta.

Según Valeria este patrón de donación de semen puede tener trasfondo comercial. “Si esto se repite en otras pacientes de entre 37 a 45 años la única explicación que tengo es que o es una negligencia monumental o la consciente intención de hacer fracasar los ciclos de estas pacientes para que repitan el mismo tratamiento con óvulos propios o bien para derivarlas a ovodonación. Es decir, por purointerés económico. Lo que es imposible es que ignoren que el ciclo de sus pacientes de esta edad fracasará si usan sus óvulos propios y los inseminan con ese tipo de semen. Esto además permitiría más ventas de ciclos de reproducción asistida”, recalca la afectada.

Desbandada de los denunciados

En la actualidad la instrucción de la denuncia se encuentra sobreseída provisionalmente.El juez que dirige el Juzgado de Instrucción nº 3 de Valencia ha decretado que no encuentra el mínimo indicio para sospechar que hayan podido cometer un delito ninguno de los denunciados. Hemos presentado un recurso de apelación a la Audiencia Provincial de Valencia”, añade. Y es que según comenta esta madre “los descomunales errores de los papeles de IVI para salir limpios además de reventar el informe del médico forense sobre su caso, ha provocado una desbandada entre los denunciados. Se acabó la unanimidad entre estas personas. Así, actualmente las doctoras A.R.J y P.A.F afirman que las mellizas han nacido a partir de óvulos congelados el 29 de abril de 2013 e inseminados con semen congelado procedente del Banco de semen deIVI. La jefe del equipo médico la doctora J.C.S dice otra cosa. Que las mellizas han nacido de óvulos frescos extraídos a una donante el 13 de diciembre de 2013 e inseminados con semen congelado procedente del Banco de semende IVI. Y la doctora en Biología, M.J.S.M, directora del laboratorio de fecundación in vitro afirma que se ha utilizado una muestra de semen fresco directamente entregada al laboratorio por un donante”.

Según esta madre la directora de IVI, la R.J habría entregado presuntamente al juzgado documentos del supuesto donante, pero corresponderían a dos personas distintas. “Uno sería de un paciente, un varón de una pareja estéril. El otro sujeto sería un donante típico de semen. La finalidad consistiría en aumentar las muy escasas pruebas del donante de semen añadiendo las dos pruebas: el cariotipo y la prueba de fibrosis quística realizadas al paciente. Estas dos últimas pruebas siempre las hacen a los pacientes varones que tienen un factor masculino, es decir, que son infértiles y se sospecha que esta puede ser la causa de la esterilidad de la pareja. En IVI, en 2013, no hacen a los donantes de semen las pruebas de cariotipo y fibrosis quística de modo rutinario. Debían realizar ambas pruebas en esa fecha por imperativo legal y por recomendación de las asociaciones científicas profesionales nacionales y extranjeras”.

Y es que mayoritariamente en dicha fecha las clínicas hacían esas dos pruebas a todos sus donantes de semen y óvulos. “El cariotipo para evitar la transmisión de alteraciones cromosómicas y la transmisión de graves enfermedades genéticas si el donante padece una reorganización equilibrada como inversiones y traslocaciones recíprocas y de Robertson. Y la prueba de Fibrosis quística por la alta prevalencia de portadores y por ser una terrible enfermedad. Si dos portadores del gen mutado de Fibrosis Quística tienen descendencia la probabilidad de tener un hijo/a enfermo/a es del 25%. Pero en IVI, no hacían estas dos pruebas de modo rutinario. Solo si las pagaban los pacientes. Si los pacientes no pagaban IVI seguía adelante con los donantes, aunque no tuvieran hechas las pruebas”.

Los documentos fueron aportados adjuntos a un certificado de la actual directora del Banco de semen de IVI Valencia, la doctora R.R.E como pertenecientes a una sola persona. “Esperamos que una pericial caligráfica de la Policía Científica permita encontrar al autor o autora de las 14 o 15 firmas apócrifas que no puede ser obra de la persona a quien se atribuye la autoría (el donante de semen), porque los documentos son de dos personas diferentes (un donante de semen y un paciente, el varón de una pareja estéril)”, añade.

Más familias afectadas

Tanto Valeria Martínez como Carlos López tienen la seguridad de que su caso no es el único. “Estudiando el caso de nuestras hijas nos afectó mucho que a los supuestos donantes de semen y óvulos no se les hubieran practicado aquellas pruebas genéticas que el desarrollo de la técnica y la ciencia permitían realizar en el año 2013. Entre ellas las de compatibilidad para evitar los riesgos de enfermedades autosómicas recesivas que se heredan si el padre y la madre tienen una mutación en el mismo gen. Esas pruebas eran cariotipo, arrayCGH y NGS (pruebas de secuenciación de nueva generación) y algunas pruebas de PCR. Esto era lo que correspondía de acuerdo al art. 5.6 de la Ley 14/2006 de técnicas de reproducción humana asistida. Máxime cuando IVI-Igenómix a efectos de desarrollar y comercializar un test genético había remitido al BGI (Instituto de Genómica de Pekín, China) 2570 muestras de sangre – o plasma sanguíneo – de sus donantes y pacientes, entre las que casi seguro se encontrarían las muestras de nuestros donantes. BGI tiene laboratorios en Shenzhen, Tianjin, Hong Kong y en el famoso Wuhan y en varios países occidentales. No sabemos si las muestras siguen en China, regresaron a Valencia o se destruyeron”, comenta Valeria.

Además, los denunciantes resaltan que “si con anterioridad a esta fecha los médicos rechazaban a los donantes portadores de genes de graves enfermedades para cortar la transmisión de genes patológicos, todo esto ha cambiado con el desarrollo de la industria de la reproducción asistida.Algunos médicos como los de IVI cambiaron de criterio y aceptaron a tales tipos de donantes portadores de fibrosis quística. Esto es pura barbarie”.

Es más, el matrimonio destaca que según la tesis doctoral “Evaluación de recién nacidos vivos tras reproducción con ovocitos vitrificados”, dirigida por Dr. José Remohí Giménez, Dra. Ana Cobo Cabal y Dr.  Vicente Serra Serra, “entre enero de 2007 y mayo de 2012 han nacido por reproducción asistida en el Instituto Universitario IVI Valencia bebés con Síndrome de Russell-Silver, onfalocele, malformación de Chiari tipo I, agenesia renal unilateral, hernia diafragmática, agenesia renal unilateral, valvulopatías, estenosis del tronco pulmonar, atresia intestinal, malformación de Dandy Walker, agenesia  de  la  mano  derecha (falta de tres dedos), riñón izquierdo hipoplásico, agenesia renal, agenesia del cuerpo calloso, espina bífida, malformación de Chiari tipo I, cataratas congénitas, craneosinostosis,  trigonocefalia, pulgar en resorte, polidactilia, comunicación interauricular, hidronefrosis, laringomalacia, laringomalacia leve, reflujo vesicouretral, hidronefrosis derecha,displasia congénita de cadera opolidactilia”.

Para la pareja esto demuestra que sin duda hay más niños y niñas afectados. “Desconocemos si cortaron la comunicación con los padres cuando nacieron, como nos pasó a nosotros con Rosa. Pero lo que es seguro es que no han cumplido con lo que dispone el art. 34 y el Anexo VIII del RD 1301/2006, sobre el sistema de biovigilancia, obligatorio desde su publicación. Debían redactar un Informe sobre cada uno de estos eventos adversos, investigar la causa para determinar en qué fase y por qué se produjo ese nacimiento de un bebé enfermo. Aquí, con decir que todo es fruto del azar o de la falta del desarrollo de la técnica se lavan las manos. Pero eso no es cierto. Si se hubieran practicado las pruebas genéticas descritas en el estudio se habría evitado el nacimiento de muchos de estos niños y niñas. Con que se hubiera evitado el nacimiento de uno es suficiente”.

Por eso Valeria finaliza lanzando un mensaje a la sociedad pidiendo ayuda para averiguar la verdad por lo que cualquier información será bienvenida pero también de firmeza.“No vamos a parar hasta que se nos haga justicia. Con la colaboración ciudadana incluida la de los donantes de semen y óvulos o de los embriones congelados sobrantes, que tienen derecho a renunciar a su anonimato, vamos a llegar hasta el verdadero origen de los embriones que han dado lugar a Rosa y María porque toda madre tiene derecho a saber de dónde proceden sus hijos”. De ahí que pida a varias personas que escribieron en 2015 en el foro másquemédicos contacten con ella. “Hay varias pacientes desahuciadas igual que yo por abrir la boca y que sufrieron diversos daños y por esta razón pusieron denuncias. Os rogamos contactéis a través del mail afectadasclinicasIvi@gmail.com a Carmen, Consue, María del Mar, Anylu, María, Laura 75, anónimo, Ángel o a Virginia, que hizo el siguiente comentario: Hice un tratamiento, me extrajeron 3 óvulos y no fecundaron ninguno. No había espermatozoides móviles en esa muestra, ¿para que los intentaran fecundar? Si saben que va a ir mal ¿no hubiera sido mejor congelar estos óvulos y repetir con otra muestra muestra de semen? Pues con solo ese tratamiento nos sentenció diciéndonos que nos olvidáramos de ser padres. ¡Nada que ver con la primera consulta, directamente ovodonación! ¡Todo muy raro!”.

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